Robo
Miércoles 03 de Octubre de 2018

Robo piraña: entre nueve se llevaron desde alcohol hasta cañas de pesca

El empleado, de 25 años, manifestó que personas desconocidas encapuchadas ingresaron al negocio y sustrajeron varios elementos para luego darse a la fuga

El lunes a la noche se produjo en Concordia un robo en banda en un local, que quedó registrado en la cámara de vigilancia del local y evidenció la problemática de la inseguridad en esta ciudad.

El asalto "piraña", como lo llaman, sucedió alrededor de las 23 en el drugstore Big Shop, ubicado en Gerardo Yoya y Colón. El personal policial de la comisaría tercera llegó al lugar tras recibir un llamado. El empleado, de 25 años, manifestó que personas desconocidas encapuchadas ingresaron al negocio y sustrajeron varios elementos para luego darse a la fuga por calle Colón hacia el noroeste. Además indicó que el primero en entrar lo agarró del cuello lo hizo tirar al piso y se quedó junto a él todo el tiempo. Luego ingresaron los demás y "saquearon" las góndolas.

Los uniformados en el móvil recorrieron la zona en busca de los asaltantes, pero no los encontraron. Llegó el dueño del comercio quien constató la faltante de varias botellas de bebidas alcohólicas, cigarrillos, cañas y reeles, de las marcas Red Fish, Biguá y Water Dog, varios cuchillos tipo cortaplumas y el dinero de la caja registradora, aproximadamente 3.000 pesos.

Al revisar el video de las cámaras de seguridad se pudo apreciar que las personas que ingresaron se encontraban encapuchadas o enmascaradas, y se contabilizaron un total de nueve delincuentes. Se informó al fiscal en turno y se dio intervención a las divisiones Criminalística e Investigaciones.

El jefe Departamental de la Policía, Marcelo Den Dauw, dijo que no se trató de un clásico "saqueo", vinculado a las épocas de crisis: "No entraron a robar porque tenían hambre. Esta gente se dedicó a sustraer cigarrillos, bebidas blancas y elementos de pesca", afirmó.

"Algo no está funcionando"
En diálogo con Diario Río Uruguay, el dueño del comercio asaltado aseguró que todo lo vivido "da impotencia". Relató cómo en un mes fue víctima de dos asaltos, y decidió ir armado a su negocio: "Porque ya estoy podrido", argumentó. Aunque reconoció: "Igualmente, si yo los agarraba seguro que no iba a hacer nada, porque yo voy preso y ellos no".

Dijo que aún no tenía claro el futuro del negocio, porque un drugstore es muy difícil que funcione atendiendo detrás de una reja. Según una primera estimación, calculan que las pérdidas están por encima de los 25.000 pesos.

"Todo esto da mucha bronca, porque pagás impuestos carísimos como si vivieras en Nueva York, para que después vengan y te roben. Algo no está funcionando", concluyó la víctima.

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