Paraná
Jueves 17 de Mayo de 2018

Otra vez la psicosis de la camioneta blanca y una denuncia en vano

Se aclaró "el misterio" de la camioneta Ranger que, según vecinos de La Toma Nueva, merodeaba por el lugar. Audios de WhatsApp generaron pánico por una supuesta posibilidad de que "estén secuestrando chicos".

Una vez más la psicosis de la camioneta blanca (esta vez no era una trafic sino una Ranger) generó pánico y temor entre los vecinos, al comenzar a circular audios de WhatsApp en los que padres de familia aseguraban que existía la posibilidad de que una pareja quiera "secuestrar" chicos. La fundamentación de la denuncia radicada en la comisaría 14, y ratificada por otro testimonio del mismo barrio, era que sus ocupantes tenían una conducta "sospechosa".


En su definición, sospechoso era que ofrecieran en reiteradas oportunidades muebles a una misma chica, hija del denunciante, y que mirasen fijo a su nieta de 3 años. Que estén "parados" en un mismo sector mucho tiempo o que utilicen para ofrecer sus productos una camioneta, ya que "en general ese tipo de vendedores se mueven en carros o motos", considero el autor de uno de los audios.
"Me parece que es una pareja que anda robando gurises. Es para que tengan cuidado", finaliza el audio. Todas conclusiones subjetivas.

Los audios comenzaron a circular el miércoles por la tarde y este jueves los propietarios de la camioneta se presentaron, voluntariamente, en la comisaría para aclarar la situación que generó alarma. Se confirmaron los datos del vehículo y fueron identificados. La mujer, envuelta en llanto, explicó que estaban trabajando.
Según investigaron desde la fuerza policial, la patente que no pertenecía a la camioneta sino a un automóvil radicado en Chubut. Finalmente se supo que el policía denunciante había pasado mal el dominio del vehículo.

Se trata de dos personas de origen ecuatoriano, específicamente, son una mujer de 40 años y su hijo de 18 años de edad, que estaban en la zona mencionada. Estaban vendiendo muebles en la zona de los barrios Los Arenales, Toma Nueva, y zonas aledañas, como lo hacen todos los días en diferentes puntos de la capital entrerriana.


Fue una confusión que derivó en una denuncia en vano, la movilización (con lo que implica en cuestión de gastos) de personal policial y el mal rato para dos trabajadores, propiciada por la psicosis de la camioneta blanca.

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