Secciones
Tragedia

La trágica muerte de Mario Iturain sin haber obtenido justicia por su hija

El padre de Romina, víctima de la represión policial en 2001, falleció ayer por las quemaduras sufridas en el incendio de su casa el martes a la tarde.

Martes 23 de Julio de 2019

Mario Iturain observaba cómo se incendiaba una parte de la casa en la que vivió gran parte de su vida. Cuando las llamas comenzaron a arder, había logrado salir a tiempo junto a su pareja, su hija y su nieto de 1 año y 4 meses. Incluso ya habían llegado los Bomberos Zapadores y Voluntarios. Pero tuvo un impulso de ir a recuperar algo de entre las llamas, y no pudo salir. Algunos dicen que intentaba sacar la moto que utilizaba para ir a trabajar todos los días a la Municipalidad. Los bomberos lo rescataron, pero ya había sufrido quemaduras que al día siguiente le costaron la vida.

Embed

Mario tenía 61 años y pasó los últimos 17 y medio esperando justicia por Romina, su hija asesinada de un balazo durante la represión policial desatada el 20 de diciembre de 2001 por el gobierno nacional de De la Rúa y el provincial de Sergio Montiel.

Desde entonces, Mario fue recibido por intendentes, gobernadores y hasta el presidente Néstor Kirchner, y todos le prometieron algo que nunca se cumplió: trabajar para esclarecer el crimen de Romina.

La muerte de Mario causó un profundo pesar en la ciudad de Paraná, tanto por el reconocimiento a un hombre que luchó por justicia para su hija y el recuerdo de la impunidad, como por lo que todos coincidieron en las numerosas despedidas que se leyeron en comunicados y publicaciones en las redes sociales: un trabajador municipal responsable y sobre todo buen tipo.

Embed

Según se informó a UNO desde los Bomberos Zapadores, las pericias realizadas en la vivienda de calle Ituzaingó y Colombia confirmaron que el origen del fuego estuvo en una estufa que estaban utilizando para secar la ropa. Además, se indicó que el viento que había en la jornada del martes por la tarde ayudó a la propagación de las llamas por el sector trasero de la vivienda.

Se constataron importantes pérdidas materiales, tanto de los elementos que había en el interior de la parte de la casa incendiada como en la estructura misma de la vivienda.

Iturain fue trasladado de urgencia al hospital San Martín, donde quedó internado en Terapia Intensiva con quemaduras de segundo grado en el rostro, cuello, tórax, dorso y las manos. Pero lo que más afectó su salud fue la inhalación de monóxido de carbono, que le causó una intoxicación y a su vez las quemaduras en las vías respiratorias.

Se diagnosticó un cuadro muy grave y ayer al mediodía se informó su fallecimiento. Anoche despedían sus restos en salón Mariano Moreno del Concejo Deliberante de Paraná.

Embed

Por las pérdidas sufridas en el incendio se solicitan donaciones para la familia. “Se necesita ropa y zapatillas Nº 21 o 22; pañales, ropa talle 40 y 46 de dama, comestibles, abrigos, leche para el niño y todo lo que se pueda acercar que sume en este momento tan duro para la familia”, se informó desde el Sindicato de Empleados y Trabajadores de Prensa y Comunicación que recibe las donaciones en su sede de 25 de Junio 741.

Impunidad

Romina Iturain tenía 15 años. Estaba de visita en la casa de una prima que vivía cerca del supermercado Wal Mart. A ese lugar llegó un grupo de personas para reclamar alimentos y comenzó a ser perseguida por la Policía. Estaba dentro del domicilio cuando una bala la alcanzó. Los efectivos policiales se negaron a llamar a una ambulancia, y cuando la atención médica finalmente llegó, fue tarde: la adolescente murió antes de llegar al hospital San Martín.

Esta muerte y la de José Daniel Rodríguez (militante de la Corriente Clasista y Combativa), están impunes, pese a las promesas de esclarecimiento.

El único asesinato por el que hubo una condena al cabo Martínez de la Policía provincial, fue la de Eloisa Paniagua, baleada en la represión desatada en el parque Berduc contra familias que fueron a pedir comida a otro supermercado.

Los responsables políticos ni siquiera fueron investigados. El Estado le dio la espalda a Mario y a todos los familiares de víctimas.

“No hay voluntad de esclarecer estos homicidios”

El 23 marzo de 2002, en una marcha de la Multisectorial contra el gobierno de Montiel, tres meses después de que asesinaran a su hija Romina, Mario Iturain expresó: “A pocos días de la muerte de mi hija, cuando podía leer algunos diarios o ver televisión, pensaba en este presidente De la Rúa que fue un inútil, y pensaba que si él hubiera renunciado tres o dos días antes, no hubiera habido un baño de sangre como hubo. ¿Qué está esperando este gobernador? ¿Que haya otro 20 de diciembre? En Buenos Aires está preso un exministro de Justicia y un exjefe de Policía y acá no hay nadie preso. La diferencia es que allá todos son exfuncionarios, mientras acá están todos en el poder”, concluyó.

En mayo de ese mismo año, en otra movilización, Mario exclamó: “Todos somos víctimas, víctimas del gobierno de turno”.

“Aunque haya un condenado –en el caso de Romina Paniagua– pensamos que a los que dieron la orden de reprimir ni siquiera se los ha llamado a declarar”, dijo Mario en un acto en 2003. Ese mismo día fue recibido por el exgobernador Jorge Busti, donde le reclamó: “Queremos justicia, pero justicia para toda la sociedad, señor gobernador”.

“Romina, Eloisa y José Daniel son víctimas de la democracia, del modelo y de las promesas incumplidas de los políticos”, manifestó Mario ese mismo año.

En el acto de colocación de una placa recordatoria en la escuela a la que iba Romina, en 2009, Mario dijo: “Siempre recordamos que nos falta alguien, que esa personita no va a estar en las Fiestas, pero tenemos que seguir adelante por aquellos que están que nos alientan a seguir adelante (...) No hay voluntad de esclarecer estos homicidios. No la hubo en el momento, menos va a haber ahora, ya que estas son decisiones políticas. Acá –por el hipermercado Wal Mart desde donde salió la bala que mató a Romina– había jefes de Comando, comisarios, jefes de divisiones y nadie habla y la causa está parada”.

En otro homenaje al descubrir una placa en ATE, en 2011, Iturain afirmó: “Nadie ha investigado los asesinatos del 19 y 20 de diciembre”.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario