Caso Santiago Osvaldo Moscatelli
Miércoles 21 de Noviembre de 2018

Inesperado giro por el crimen del artista callejero: el acusado podría recibir perpetua

Un video que registró el ataque al joven Osvaldo Moscatelli demuestra que Alejandro Mioletto lo habría matado cuando dormía, con alevosía

El caso del homicidio del artista callejero Osvaldo Moscatelli, ocurrido el 21 de enero en el kilómetro 5,5 de avenida De las Américas, al sur de Paraná, no ha dejado de sorprender desde sus inicios.
Primero, con una investigación que tuvo varias hipótesis hasta hallar al autor del crimen, Alejandro Mioletto.
Luego, con un juicio abreviado donde el imputado y la Fiscalía acordaron 14 años de prisión. El mismo fue frustrado por el desacuerdo de los padres de la víctima, que se constituyeron como querellantes.

Por eso se llegó al juicio oral y público, que comenzó ayer, con otra sorpresa. Una prueba y la interpretación de un experimentado investigador (el jefe de Homicidios, Horacio Blasón) revelaron que el asesinato pudo haber sido mucho más grave: un ataque sobre seguro cuando el joven de 20 años estaba durmiendo.
La primera jornada del debate comenzó con un traspié. La audiencia se demoró porque habían trasladado desde la Unidad Penal N° 1 al Mioletto equivocado: llevaron a Lautaro, el acusado del homicidio de la semana pasada en el barrio Cáritas, en lugar de Alejandro.
El tribunal integrado por Alejandro Cánepa (presidente), Carolina Castagno y Gustavo Pimentel se sentó en el estrado y declaró abierto el debate. En el alegato de apertura, el fiscal Ignacio Aramberry dijo que la causa tiene "cierta particularidad", ya que "se acordó con la defensa que no va a ser discutida ni la materialidad del hecho, que es la muerte de Moscatelli en un intento de robo de sus bienes, ni la vinculación de Mioletto,como único responsable". Tras enumerar las pruebas ofrecidas al juicio, dijo que los padres de la víctima querían un juicio oral y público amplio, por eso no se hizo el abreviado".
Luego, el querellante Boris Cohen, quien actúa junto a Pablo Minetti, afirmó que, tal como lo expresaron en la elevación de la causa a juicio, van a pedir una pena de 20 años de prisión.
A su turno, el defensor oficial Luis Lescano planteó que "se va a discutir la pena, que debe reflejar el claro arrepentimiento que tuvo Mioletto en este penoso hecho", por lo que entiende que el acusado "volvió al lugar del hecho para ayudar a la víctima". Por esto, va a pedir que se impongan los 14 años de prisión que había aceptado en el abreviado.

Arrepentido
La primera voz que se escuchó fuera de los abogados, fue la del imputado, quien apuntaló su estrategia del arrepentimiento. Mioletto, de 29 años, de oficio "trapito", dijo: "Con el pibe había tenido una discusión, antes de salir de un cumpleaños. Salí ebrio, drogado, lo veo descansando y me acerco para sacarle la mochila. Se despierta, empezamos a forcejear y nada, agarré lo que tenía más cerca, le pegué un golpe, dos, terminó así, y nada, me fui, porque quedó tirado, Después se me pasó la borrachera, el estado de consumo que tenía, habré dado una vuelta a la manzana y volví para ver si estaba bien, pero ya era tarde".
En esta línea, el acusado expresó: "La verdad que me siento arrepentido por lo que cometí, nada, yo sé que con una disculpa, los padres no van a recuperar lo perdido. Pido disculpas, no quise matarlo, por algo me hice cargo, no tengo más nada para decir".

La investigación
El comisario principal Horacio Blasón, jefe de la División Homicidios, fue el primer testigo de la jornada, y comenzó su relato sobre el inicio y desarrollo de la investigación. "El 21 de enero venía de Las Cuevas donde tuvimos un homicidio, cuando me avisan que en el kilómetro 5,5 de avenida De las Américas había una persona fallecida. El lugar estaba perimetrado, en lo que era la entrada de la escuela Tabaré estaba el cuerpo de una persona, había cartones, pertenencias. A medida que hicimos la observación de todo lo que había hallamos pelotitas de plástico, similares a las que había en el lugar del hecho, diseminadas hacia el sur, en la misma vereda, entre 200 y 300 metros, también una bolsita con arroz y unas monedas brasileñas".
Cuando el médico de Policía revisó el cadáver dijo que el joven había sido ultimado con un elemento contundente. Por eso se pusieron a buscar en las inmediaciones, hasta que encontraron una barreta de hierro liso de aproximadamente 10 milímetros de diámetro,
La pesquisa no fue sencilla. A partir de descripciones de testigos que vieron al sospechoso primero surgieron sospechas sobre una persona que hacía dedo en la zona de Diamante, pero tras identificarla esa línea no prosperó. Luego hubo otro sospechoso, de Oro Verde, a quien allanaron pero también se descartó.
Finalmente, Mioletto cayó por hablar. Estaba con un grupo en la plaza Sáenz Peña, que fue echado por el policía que estaba allí de guardia. Uno de los jóvenes se acerca al uniformado y le cuenta que uno de ellos había confesado el crimen del malabarista. Así fue que los efectivos de Homicidios lo pudieron identificar y lo encontraron durmiendo en la zona del hospital San Martín. Cuando lo palparon, le hallaron monedas de origen brasileño, tal como las que estaban en el lugar del asesinato, y que Moscatelli tenía porque regresaba de viajar desde Brasil, con intenciones de llegar a su casa en Buenos Aires.

La advertencia
Hasta aquí iba todo según lo planeado. Luego el fiscal pidió reproducir el video registrado por la cámara de una empresa ubicada a unos 50 metros del lugar del hecho, que registró los movimientos de la víctima y el victimario.
En las imágenes se observa que el asesino llega al lugar, se sienta al lado de Moscateli, quien estaba durmiendo. A los dos o tres minutos se retira, y en seguida regresa con una barreta, con la que le pega en la cabeza al joven, y luego se retira. A los 45 minutos vuelve a la escena del crimen y se apodera de las pertenencias de la víctima, para volver a retirarse.
Por un lado, el video desmiente lo que declaró Mioletto acerca de su regreso al lugar para ayudar a Moscatelli tras dar una vuelta a la manzana; también, y principalmente, respecto de que ambos forcejearon.
Por otro lado, le consultaron a Blasón sobre el momento de la agresión, y este dijo que, por su experiencia, interpreta que el golpe inicial se produjo cuando la víctima estaba durmiendo. Además, se refirió que el joven no tenía lesiones defensivas ni que evidencien una pelea previa.
Luego del testimonio del comisario, el tribunal dispuso un cuarto intermedio para deliberar. Al regresar, plantearon a las partes de lo que sostiene el artículo 448 del Código Procesal Penal de Entre Ríos: "Si en el curso del debate el tribunal advirtiera la posibilidad de que la sentencia califique el hecho imputado de una manera diferente y más gravosa a la utilizada por el fiscal en la acusación contenida en la requisitoria de elevación a juicio se lo hará saber a las partes a quienes convocará en privado".
Es decir, que atento a que la agresión mortal, según el video, se produjo cuando la víctima estaba en estado de indefensión, al delito de Homicidio podría caberle el agravante de la alevosía, lo que implica la pena única de prisión perpetua.
Esto no significa un adelanto de opinión por parte de los jueces, pero se evidencia que ya están considerando dicha posibilidad. Habrá que esperar para saber si el fiscal cambia la calificación del hecho o mantiene la del Homicidio en ocasión de robo. Posiblemente, los querellantes pidan la pena máxima, ya que entienden que el asesinato no se produjo con la finalidad de robar, sino solo por matar debido a la discusión que habían mantenido el día anterior. Y que Mioletto lo hizo sobre seguro.
Esta novedad demuestra la importancia de que los juicios sean orales y públicos, ya que en el debate pueden surgir cosas que durante la Investigación Penal Preparatoria no se reflejan en el legajo del fiscal. Aquí se iba a firmar un abreviado de 14 años de prisión por Homicidio simple, y ahora el panorama podría ser diferente.

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