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Incendio: esperan pericia clave para saber si hubo intención

El fiscal de la causa del incendio en la casilla de Verónica Lescano y sus hijos espera una pericia para definir si fue un accidente o un intento de homicidios.

Domingo 27 de Junio de 2021

Verónica Lescano fue derivada ayer por la tarde a un hospital de Buenos Aires que pueda atender mejor las lesiones por quemaduras en el 60% de su cuerpo. Tres de sus hijos siguen internados en grave estado en el área de cuidados intensivos del hospital San Roque de Paraná, mientras que la niña de cuatro años mejoró y sería pasada hoy a una sala de internación. En la causa que investiga la circunstancias en que se produjo el incendio de la precaria casilla donde vivía la mujer de 32 años con los cuatro chicos, no se ha confirmado si el incendio fue intencional o accidental. Atento al contexto de violencia de género que sufría Verónica, las tres exparejas denunciadas están bajo la lupa, pero por ahora en la investigación no se halló ningún dato que los incrimine en el hecho. Esperan una pericia clave.

Todo lo que rodea esta historia evidencia la exclusión de derechos que sufren Verónica y sus hijos. Una mujer permanentemente amenazada, con sus tres exparejas con medidas de restricción por las denuncias, que estaba viviendo entre cuatro paredes de chapa y nailon con los niños de 9 meses, 5, 10 y 13 años.

El incendio se produjo en horas de la madrugada del viernes, cuando alrededor de las 3 se inició el fuego dentro de la casilla. Larua, la vecina, acudió junto a otros en su auxilio. Llamaron a la Policía y ante la desesperación, llevaron subieron a los niños a un patrullero y los llevaron al San Roque, y a la mujer al centro de salud Carrillo, y desde allí fue derivada en ambulancia al hospital San Martín. Verónica presenta el 60% del cuerpo con graves quemaduras, por lo cual ayer por la tarde se dispuso su traslado a un hospital de la ciudad de Buenos Aires.

El fiscal Juan Francisco Ramírez Montrull está a cargo de la causa que se inició para establecer formas y circunstancias del incendio, y respecto al avance de la causa informó a UNO: “Teniendo conocimiento del contexto de violencia de género en que se encuentra la mujer con tres personas sospechadas e investigadas por amenazas en distintos trámites, ya asea en el Juzgado de Familia como en la Unidad Fiscal de Violencia de Género, que tenían restricciones y medias de coerción, lo investigamos como una tentativa de homicidios”

Las causas por violencia de género eran principalmente por amenazas de muerte. Uno de de los hombres estuvo en la Unidad Penal con prisión preventiva, medida que luego fue morigerada a domiciliaria con tobillera electrónica. Los otros dos se encuentran con medidas de restricción vigente y tobilleras duales. Esto permitió establecer que “cada uno ellos estuvo en su respectivo domicilio al momento del hecho”, informó Ramírez Montrull.

Asimismo, no hay indicios por ahora de participación de otra persona en el hecho. Ningún testigo observó nada ni nadie sospechoso.

El incendio se inició adentro, contiguo a la puerta de la casilla, que tenía vidrios y según los vecinos un vidrio tenía una rotura, también tenia una cortina y aparentemente un colchón. Los vecinos dijeron que ella se calefaccionaba con una pequeña cocina a gas.

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Laura fue la primera vecina en auxiliar a Verónica y sus cuatro hijos tras iniciarse el incendio en la precaria casilla.

Laura fue la primera vecina en auxiliar a Verónica y sus cuatro hijos tras iniciarse el incendio en la precaria casilla.

Ramírez Montrull indicó que “el informe preliminar de los Bomberos Zapadores no pudo definir si el incendio fue intencional o accidental. Sí corroboró que había un sistema eléctrico que no presentó fallas ni signos de haber causado el fuego. El fuego más intenso estuvo cerca de la puerta”, lo cual coincide con lo que refirieron vecinos que auxiliaron a las víctimas que “hicieron fuerza para entrar, corrieron el montículo de colchón y ropa que estaba prendido fuego”.

Los peritos de Bomberos “levantaron muestras en distintos lugares de la casilla, y el informe de Criminalística va a definir si fue intencional o accidental”, precisó el fiscal.

Lo que había apuntado las sospechas sobre las exparejas de Verónica era que ella había activado el botón antipánico que tenía instalado en su celular, pero no se pudo definir si esto fue porque se trató de un ataque o por la desesperación para pedir ayuda por el fuego.

El sábado, la División Homicidios de la Policía allanó los tres domicilios de los hombres. Uno ubicado a unos 1.000 metros de la casa de Verónica, otro a unos 1.500 y otro en Bajada Grande, para buscar elementos que pudieran estar relacionados al hecho. Secuestraron sus celulares y de las pericias a los mismos no surgió nada que los pudiera comprometer con el incendio.

Cuando la mujer fue trasladada al centro de salud, acompañada por una vecina, le preguntaban qué había pasado, si había dejado algo prendido. Verónica, aún en estado de conciencia, les dijo que no había dejado nada encendido, pero tampoco refirió haber visto a otra persona.

Una de las tantas entrevistas realizadas por el fiscal en el lugar del hecho, fue con una vecina que dijo haber escuchado un ruido cerca de su casa a las 3 de la madrugada. En la recorrida por el lugar no se encontró nada extraño, pero no se descarta que alguien hubiera andado allí.

Además, se informó que en la desesperación por auxiliar a la familia, se perdió el celular de Verónica. Alguien de los que ayudaba lo agarró, lo dejó en el piso en algún lugar y no lo encontraron más.

Por lo tanto, en la causa las dos hipótesis permanecen abiertas todavía, a la espera de los informes de laboratorio sobre las muestras levantadas en el rancho.

Amenazada

Las causas por violencia de género venían desde hace varios meses, al menos desde febrero. Una de las tres exparejas era quien más comprometido estaba en las amenazas que recibió Verónica por Facebook. En las primeras pericias, se pudo establecer que habría sido otra persona desconocida la autora de los mensajes intimidatorios, al comprobarse que había sido otra cuenta de mail y otro celular el utilizado para enviarlos.

También se supo que ella bloqueaba las cuentas de las amenazas, y se las enviaban por otras nuevas en forma anónima.

Tanto el fiscal Ramírez Montrull, como la jueza de Familia que tiene una de las causas, y la fiscal Natalia Taffarel que instruye las otras dos, están coordinando y cruzando datos que puedan esclarecer el hecho.

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