El Club Don Bosco es escenario de una nueva edición del tradicional Clásico de Verano de sóftbol, un certamen que reúne a equipos de Paraná y Buenos Aires bajo una modalidad particular, diferente a la convencional, que combina estrategia, dinamismo y un atractivo sistema de puntuación.
El Clásico de Verano los volvió a reunir en Don Bosco
El certamen tuvo su jornada final este domingo en el diamante del Salesiano. Hubo siete equipos en competencia, seis de Paraná y uno de Buenos Aires.
Por Alan Barbosa
UNOER/Alan Barbosa
El Clásico de Verano los volvió a reunir en Don Bosco.
El torneo comenzó el jueves, continuó el viernes, ayer y finalizará este domingo, con todos los equipos aún con chances de quedarse con el título.
En esta edición participan siete equipos: seis de la capital entrerriana y uno proveniente de Buenos Aires. Los conjuntos paranaenses son Don Bosco, Club Atlético Estudiantes, CEF, Club Atlético Talleres, Club Atlético Paracao y Oro Verde, mientras que el representante visitante es Metros. El formato elegido es todos contra todos, lo que garantiza un mínimo de seis encuentros para cada equipo y mantiene la expectativa abierta hasta el cierre del certamen.
Más allá de los resultados parciales, el Clásico de Verano se consolidó como una competencia clave dentro del calendario estival, no solo por el nivel de los equipos participantes, sino también por la modalidad en la que se disputa, que lo distingue de cualquier otro torneo que se juega en la región.
Formato distinto
Una de las principales particularidades del Clásico de Verano es su sistema de juego por períodos, una modalidad que se implementa en Paraná desde hace más de una década y que es única en el país. A diferencia del softbol tradicional, el objetivo no es únicamente ganar el partido, sino sumar la mayor cantidad de puntos posibles por períodos ganados.
Cada período tiene un valor de 50 puntos, que se adjudican al equipo que más carreras logra en ese tramo. En caso de empate, los puntos se acumulan y, si se igualan tres períodos consecutivos, el ganador del tercero se lleva 150 puntos. Si no hay un vencedor definido, los puntos se reparten entre ambos equipos.
Además, los partidos se disputan por tiempo, con una duración de una hora y veinte minutos, lo que agiliza el desarrollo del juego. Otra de las variantes es la posibilidad de “declarar” un período, es decir, finalizarlo luego de anotar una carrera, sin necesidad de completar los tres outs habituales. Esto genera decisiones tácticas constantes y jugadas poco frecuentes en el formato tradicional.
El torneo también contempla puntuaciones bonus, que pueden resultar decisivas en la tabla final. El equipo que más jonrones conecte suma 300 puntos extra, mientras que el conjunto que más veces llegue a primera base obtiene otros 300 puntos, lo que mantiene la incertidumbre hasta el último juego.
Calor y acompañamiento
A pesar de las altas temperaturas registradas durante las primeras jornadas, el torneo se desarrolló con normalidad. La cancha se presentó en buenas condiciones, las cantinas funcionaron durante toda la competencia y el público acompañó especialmente en los horarios nocturnos, generando un buen marco en el diamante de Don Bosco.
La experiencia organizativa del club quedó reflejada en el funcionamiento general del evento. Jugadores, dirigentes y colaboradores cumplieron distintos roles de manera simultánea: desde competir dentro del campo de juego hasta arbitrar, planillar, acondicionar el predio y atender los espacios gastronómicos. Un esfuerzo conjunto que tiene como objetivo sostener una competencia que ya es parte de la identidad del softbol local.
La voz de uno de los organizadores
En diálogo con UNO, Lautaro Ferrara, técnico de la Primera División y presidente de la subcomisión de sóftbol del Club Don Bosco, repasó el origen y la esencia del torneo. “Esta modalidad nace a partir de una experiencia que tuvimos en 2010, cuando viajamos a Australia con la selección. Vimos cómo se jugaba allá y en 2013 la implementamos acá en Paraná. Desde entonces se juega de esta manera y es el único torneo del país que mantiene este formato”, explicó.
Ferrara destacó que el sistema de períodos cambia completamente la lógica del juego. “Uno no juega para ganar el partido, sino para ganar el período. Eso lo hace más entretenido, aparecen jugadas fuera de lo habitual y obliga a tomar decisiones todo el tiempo”, señaló.
Sobre el desarrollo de la actual edición, el dirigente valoró la predisposición de los equipos y el esfuerzo colectivo. “Tenemos todo bastante aceitado. Es duro porque estamos jugando, organizando, arbitrando y atendiendo la cantina, pero los chicos saben que es un esfuerzo propio, que después vuelve en beneficio del club”, remarcó.
Al analizar el presente deportivo, Ferrara subrayó la paridad que existe entre los equipos de Paraná. “El nivel está muy parejo. No hay un equipo que sobresalga claramente. CEF tiene buenos jugadores, Estudiantes es joven, Oro Verde también, y cualquiera le puede ganar a cualquiera”, afirmó.
En cuanto a los objetivos para la temporada, el foco está puesto en el principal certamen nacional. “El objetivo de cualquier equipo de softbol en Argentina es el Nacional de Clubes. Este año se juega a principios de abril, así que estamos ajustando detalles para llegar de la mejor manera. Estamos a mitad de temporada y ahora es momento de afinar y decidir bien en los momentos justos”, concluyó.
Proyección
Más allá de la competencia, el Clásico de Verano se consolidó como un espacio clave de preparación para los equipos de la región, que utilizan el certamen para ajustar funcionamiento, rotar planteles y evaluar variantes tácticas de cara a los compromisos oficiales del año. La posibilidad de enfrentar rivales con estilos distintos, sumado al ritmo que propone la modalidad por períodos, le otorga al torneo un valor formativo que trasciende el resultado final y refuerza su lugar dentro del calendario estival del softbol entrerriano.
Jornada Final
Todos los encuentros de este domingo se disputarán en el diamante del Club Don Bosco: A partir de las 9 se enfrentarán Club Atlético Paracao y Metros de Buenos Aires; a las 10.45 CEF jugará contra Oro Verde; a las 12.30 Club Atlético Talleres chocará contra Oro Verde; a las 14.15 Club Atlético Paracao jugará ante CEF; a partir de las 16 el Club Atlético Estudiantes será rival del Club Atlético Talleres y la gran final está programada para las 18.


















