La primera escuela de arte marcial chino de la Argentina Tié Quán (Puño de Hierro), hizo entrega de los primeros cinturones negros el pasado viernes 8 en el Polideportivo CPEF Nº5, ubicado en Coronel Juan Pirán 1592 de Paraná.
El arte marcial chino sumó nuevos cinturones negros
La primera escuela de arte marcial chino de la Argentina (Tié Quán) condecoró a sus primeros estudiantes. El evento se desarrolló el viernes 8 en el CPEF Nº5.
Por Gerónimo Flores
El arte marcial chino sumó nuevos cinturones negros.
Los estudiantes que recibieron su respectivo cinturón son los siguientes: Briana Santana, primera maestra mini junior de Latinoamérica cinto negro (Paraná); Bautista Migoni, maestro primer grado junior (María Grande); Aixa González, maestra primer grado doble línea plateada (María Grande); Sabrina Gainza, maestra primer grado doble línea plateada (Paraná); David Retamozo, maestro primer grado doble línea plateada (Paraná); Daniel Navarro, maestro segundo grado doble línea plateada (Paraná).
Cabe destacar que los lugares donde se desarrollan las clases son: Comisión Vecinal 3 de Febrero (San Agustín), martes y jueves a las 20.30; Salón de la U.C (Caputo 2050), martes y jueves a las 18 y Espacio Jai (Gualeguaychú 18), lunes a las 20 y 21. Próximamente se dictarán clases en el Centro Cultural José Hernández de Colonia Avellaneda.
Frente a esto, UNO dialogó con el maestro Mariano Gainza, impulsor de esta disciplina y el representante de la entrega de los cinturones a los nuevos maestros.
Al ser consultado sobre el desarrollo del evento, Mariano dijo: "Se realizó el encuentro anual y la entrega de cintos de la primera escuela argentina de arte marcial chino (Tié Quán). El desarrollo de la clase fue excelente, había alumnos y familiares de los mismos, donde se formó para que todos puedan tener un momento de alegría y trabajo. Seguidamente, se realizaron las entregas de los cintos negros a los nuevos maestros de la escuela, con sus graduaciones correspondientes y por primera vez en la historia, se le entregó el título y cinto negro de maestra mini junior a Briana Santana, la primera en Latinoamérica".
A su vez, se refirió al futuro de la escuela: "Se habló al público y a los familiares, explicando el porqué del trabajo en equipo y el sueño que se tiene para el futuro de la escuela, ya que hay nuevos profesionales, los cuales se van a capacitar y preparar para poder dar clases en distintas partes de la ciudad, la provincia y el país".
Por otro lado, los agasajados recibieron el cinturón más alto en artes marciales, el cual representa un nivel avanzado de habilidad, conocimiento y maestría en la disciplina. Ante esto, Gainza expresó: "La línea plateada se otorga cuando el maestro toma al discípulo como su ayudante personal, secretario, compañero de trabajo o de práctica y la doble línea plateada corresponde a aquellos discípulos que van a trabajar con el maestro, los cuales son consultados sobre la forma de trabajar y las estrategias que se van a utilizar para el crecimiento de la escuela. Desde ya, estoy muy orgulloso, porque tengo un equipo excepcional. Tienen mucha capacidad y un gran inteligencia".
En conclusión, el entrerriano reveló que les obsequió la graduación por sus condiciones en la especialidad.
"En todas las artes marciales, para llegar a cinto negro, les cobran las evaluaciones. Pero cambié todo el sistema, ya que les obsequié la graduación. Fue mi regalo para ellos, porque tienen una gran capacidad de estudio, trabajo y desarrollo. Además, jamás faltaron a una clase. Están conmigo hombro a hombro y codo a codo. Trabajan, se esfuerzan, sufren, se golpean y se levantan. Entonces, eso merece un premio increíble que no se lo esperaban y mucho menos, la doble línea plateada (es el grado más alto que se entrega)", manifestó.
Sus beneficios
Las artes marciales son una práctica antigua que proviene de Asia, las cuales fueron creadas para la autodefensa. Pero hoy en día, muchas personas la practican como una manera de desarrollar autoconfianza, estado de alerta, flexibilidad, agilidad, velocidad, fuerza, poder y para reducir el estrés de la vida cotidiana.
Por otra parte, a los niños les brinda un equilibrio perfecto para aprender a controlar sus impulsos, regular su comportamiento y atención.

















