Las autoridades correntinas que organizan la tradicional peregrinación a caballo al santuario del Gauchito Gil en la ciudad de Mercedes decidieron cancelarla ante el impacto de la encefalomielitis equina, se informó este martes.
Gauchito Gil: sin cabalgata al santuario por la encefalomielitis equina
Telam
La coordinación de los eventos programados y de la seguridad de la festividad en honor al Gauchito Gil en su principal santuario, ubicado a la vera de la Ruta Nacional 123 en Mercedes (Corrientes), comunicaron el martes la decisión de suspender la peregrinación a caballo que realizan las agrupaciones tradicionalistas de la zona todos los 8 de enero.
Ese día, que recuerda la fecha de la muerte del gaucho, se realiza una travesía a caballo por parte de grupos de jinetes que trasladan la imagen y la denominadas Cruz Gil desde la iglesia de Nuestra Señora de la Merced, en el centro de la ciudad, hasta el santuario del kilómetro 101 de la Ruta Nacional 123.
Los representantes de fuerzas de seguridad nacionales, provinciales y municipales, junto a las autoridades del Centro Recreativo Devotos "Cruz Gil" informaron que se suspendió la peregrinación de jinetes "debido a los informes emitidos por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) ante la emergencia sanitaria de la encefalomielitis equina".
"Se coordinará un operativo especial para dar cumplimiento a esta disposición y se establecerán las acciones necesarias para realizar la peregrinación de a pie hasta el santuario", explicaron en un comunicado.
"Con esta medida sanitaria se busca impedir la propagación de la encefalomielitis equina, registrada en diferentes localidades correntinas", concluyeron.
La devoción al Gauchito
Todos los 8 de enero en cada rincón del país se enciende una vela roja para venerar a este gaucho justiciero y cumplidor que está presente en todos los caminos ¿Quién fue Antonio Mamerto Gil Nuñez antes de transformarse en el santo popular más conocido de la Argentina?
Ladrones, cristianos, pecadores, viajeros, católicos bautizados, no hay restricciones: todos le rezan a Antonio Mamerto Gil Nuñez, más conocido como el Gauchito Gil. Le agradecen, le piden protección, que les dé una mano, "un favorcito", igual que se le pide a un amigo. Los devotos jamás se olvidan de tocar bocina al pasar por alguno de los miles de pequeños altares que se edifican en las banquinas de las rutas argentinas. Muchos se detienen y bajan, le prenden una vela, le acercan unos cigarros o le convidan un trago de vino que cualquier sediento que pase por la zona podrá tomar y devolver luego.
Se sabe que Antonio Mamerto Gil Nuñez, hijo de José Gil y Encarnación Nuñez, nació un 12 de agosto de un año que podría ser 1847, en Mercedes, provincia de Corrientes, en una zona que en guaraní llamaban Paiubre.
El joven correntino, luego de participar en la guerra de la Triple Alianza, fue reclutado por el Partido Autonomista para pelear en la guerra civil correntina contra el opositor Partido Liberal, pero desertó.
Dado que la deserción era delito, fue capturado, colgado en un árbol de Espinillo y muerto.
Cuenta la leyenda que Gil le dijo a su verdugo que debería rezar en su nombre por la vida de su hijo, que estaba muy enfermo. Luego de matarlo, el hombre llegó a su casa y encontró a su hijo al borde de la muerte.
El verdugo, de apellido Zalazar, rezó al Gauchito Gil y su hijo sanó milagrosamente. Las personas que se enteraron del milagro construyeron un santuario, que aún permanece y donde se le rinde culto. Desde entonces, los devotos del Gauchito le hacen ofrendas y le prenden velas rojas en el santuario ubicado a kilómetros de la ciudad correntina.
















