Los gobiernos de Santa Fe y Entre Ríos dieron un paso histórico: por primera vez, ambas provincias publicaron resoluciones complementarias para regular la actividad pesquera del río Paraná, estableciendo un marco común que prioriza la sostenibilidad ambiental, el cuidado de la fauna ictícola y la fuente de trabajo de los pescadores artesanales.
Entre Ríos y Santa Fe acordaron medidas conjuntas para ordenar la pesca
Entre Ríos y Santa Fe regularán la pesca en el río Paraná: nuevo cupo máximo y suspensión temporal de la captura comercial de sábalo.
Se suspende temporalmente la pesca comercial de sábalo entre el 20 de diciembre y el 20 de enero en ambos márgenes del río.
Gobierno de Entre Ríos
Las autoridades de Entre Ríos y Santa Fe decidieron regular la pesca.
Esta iniciativa se enmarca en el Plan Estratégico de Reconversión y Utilización Sustentable del Recurso Ictícola de Santa Fe y responde al trabajo de integración de la Región Litoral.
Medidas acordadas
El Gobierno de Santa Fe, mediante los ministros Estévez y Puccini, emitirá una nueva resolución que reemplaza la 332/2025, estableciendo un cupo máximo de captura de 900 toneladas para el trimestre enero–marzo de 2026, en línea con lo dispuesto por Entre Ríos. Además, se suspende temporalmente la pesca comercial de sábalo entre el 20 de diciembre y el 20 de enero en ambos márgenes del río.
El cupo definitivo para el resto del año se definirá en la Audiencia Pública Anual, que se realizará el 16 de diciembre de 2025, un espacio donde pescadores, cooperativas, frigoríficos y equipos técnicos participan para garantizar reglas claras y participación informada.
Entre Ríos, por su parte, adaptó su régimen semanal de prohibiciones, equiparando los días de veda en ambos márgenes: sábados, domingos, lunes y feriados. Esta armonización evita asimetrías y fortalece la eficacia del control y la conservación.
El ministro de Ambiente y Cambio Climático de Santa Fe, Enrique Estévez, destacó: “Contar con una resolución construida con los actores del sector y de manera conjunta con Entre Ríos es clave. Una medida coordinada siempre es más eficaz que una acción aislada y nos permite proteger la biodiversidad del Paraná con reglas comunes y sostenibles”.
Por su parte, el ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe, Gustavo Puccini, señaló que “la coordinación con Entre Ríos nos permite ordenar la actividad y darle sostenibilidad en el tiempo; cuando ambas provincias actúan con criterios comunes, fortalecemos al sector y cuidamos un recurso vital para la economía regional y los mercados internacionales”.
El ministro de Desarrollo Económico de Entre Ríos, Guillermo Bernaudo, agregó: “Desde ambas márgenes del río trabajamos juntos con un objetivo definido por los gobernadores: la defensa del recurso natural. Lo central es que estamos implementando un modelo sostenible en diálogo con todos los sectores”.
Un contexto ambiental crítico que exige coordinación
El deterioro del río Paraná dejó de ser una advertencia técnica para convertirse en un dato contundente. Desde la bajante histórica de 2020, los niveles no se han recuperado, y los indicadores confirman la persistencia del estrés ambiental. Según informes del proyecto EBIPES, solo 6 de cada 100 sábalos alcanzan la talla reproductiva, mientras que el Servicio Meteorológico Nacional anticipa lluvias por debajo de lo normal, prolongando el escenario de vulnerabilidad.
Ante esta situación, Santa Fe convocó a todos los actores del sector y coincidieron en que la situación del recurso exige ordenamiento, control y criterios coordinados entre jurisdicciones. De esta forma, se consolidó el trabajo conjunto con Entre Ríos para revisar normativas, igualar esquemas y alinear medidas que, de manera aislada, pierden efectividad. Además, se conformó una mesa técnica provincial para evaluar medidas que fortalezcan el mercado interno.
Un punto de partida para una gestión conjunta y sostenida
Este acuerdo establece previsibilidad y cuidado del recurso, y representa un punto de partida para la gestión conjunta del río Paraná. A partir de ahora, las áreas provinciales evaluarán trimestralmente la evolución del recurso y coordinarán las medidas necesarias para garantizar un modelo sostenible, equilibrado y coherente con las realidades de las comunidades pesqueras del litoral.
La decisión inicial de Santa Fe abrió un proceso de revisión y articulación que hoy se traduce en una política compartida, fundamental para proteger la biodiversidad del Paraná y fortalecer la actividad pesquera en un contexto ambiental complejo.

















