Ariel “Chino” Godoy, quien presta servicios como guardiacárcel en la Unidad Penal de Paraná, logró transformar el dolor más profundo en una misión colectiva de esperanza y alegría para la comunidad. Tras atravesar la pérdida de su hija de siete años, quien había sido trasplantada del corazón a los seis meses de vida, Godoy encontró en la cumbia santafesina el motor fundamental para sanar y seguir adelante. Hoy, impulsado por el recuerdo de su pequeña y su propia experiencia de resiliencia, busca transmitir esa misma felicidad a través de talleres de cumbia y ofrece un espacio donde los vecinos puedan liberar sus propias “mochilas” y encontrar refugio en el baile. Su mayor anhelo es que la municipalidad autorice que la plaza Mujeres Entrerrianas este habilitada como espacio para llevar adelante Domingos Cumbieros, una actividad abierta y gratuita.
Domingos Cumbieros, una propuesta que se consolida como un fenómeno cultural
Domingos Cumbieros trasciende el baile y en sus encuentros nació una comunidad que hoy pide pista en la Plaza de las Mujeres Entrerrianas
Por Valeria Girard
Domingos Cumbieros, una propuesta que se consolida como un fenómeno cultural
Domingos Cumbieros, una propuesta que se consolida como un fenómeno cultural
Aunque han recorrido otros espacios como la plaza San Agustín y también en Colonia Avellaneda, el objetivo principal es establecerse en el ex-Hipódromo por ser el punto de mayor convocatoria y accesibilidad para los vecinos.
Motor nacido del dolor
La historia detrás de esta iniciativa es profundamente personal. “La cumbia me hizo sanar. No olvidar, pero sí sanar. Yo perdí mi hija cuando tenía 7 años... la trasplantaron de corazón en la Fundación Favaloro y a los 7 años Diosito quiso llevarsela al cielo. Bailar cumbia me hizo sanar. Yo pensé en hacer todo esto porque si mi hija hubiese estado viva, hubiera sido la primera en estar al lado mío acompañándome y haciendo todo lo que hoy estoy haciendo en su memoria”, relató Godoy a UNO.
Lo que comenzó como un proceso individual se expandió al taller Pasión de Cumbia que hoy cuenta con unos 130 alumnos en diversos puntos de la ciudad.
Muchos asistentes describen las clases como una “terapia cumbiera”, un cable a tierra que les permite abandonar tratamientos psicológicos o sobrellevar “mochilas pesadas” a través del movimiento.
“Nosotros hemos andado por muchos lados con el taller y las presentaciones; ya estuvimos en la plaza de las Mujeres Entrerrianas, que fue un éxito total, y en la Plaza San Agustín. También nos presentamos en la plaza principal de Colonia Avellaneda y hemos tenido el orgullo de bailar en escenarios grandes como el Teatro 3 de Febrero aquí en Paraná y hasta en un teatro en Santa Fe, además de hacer presentaciones en cumpleaños de 15 y casamientos. En el día a día de los talleres, hemos pasado por el centro comunitario Solidaridad, el salón Don Marco, el club Avenida Ejército, el Centro Integrador Comunitario II Este de Brown y Blas Parera y el salón de cultura La Casita en Colonia Avellaneda.
“Enseño específicamente es cumbia santafesina porque es lo que me apasiona y donde me perfeccioné durante cinco o seis años asistiendo a academias en Santa Fe. Mis propios amigos y la gente que convocaba fueron quienes me impulsaron a largarme sólo diciéndome: ‘¿por qué traés profesores de afuera si vos sabés enseñar?’; así nació el taller, como una forma de sanar mi propio dolor y transmitir esa misma alegría a los demás. Particularmente en los encuentros que realizamos en las plazas siempre arrancamos desde cero con los pasos básicos, que no son difíciles pero requieren perseverancia. Enseñamos lo que lamamos secuencias de vueltas, que incluyen el giro, contragiro, los ‘peines’ y la doble vuelta. Lo importante es que, una vez que aprendés esa base, podés ir a bailar a cualquier lado toda la noche, poniéndole tu propio estilo y forma al movimiento”, detalló el entrevistado.
“En los talleres y en los encuentros en la plaza suena pura cumbia santafesina, que es lo que nos apasiona; ahí no pueden faltar artistas referentes como el Chanchi, Grupo Cali o el Grupo Inesperado. También le damos mucho lugar a los talentos de acá, como los chicos de Alta Revolución, con quienes trabajamos un montón y hasta hemos compartido escenarios. Pero más allá de la cumbia, la prioridad es que la gente se divierta, así que si viene algún solista invitado podemos meter algo de cuarteto para armar el trencito, porque lo que buscamos es que sea una fiesta para toda la familia”, dijo.
Un espacio público
Pero además de los talleres semanales, denominados Pasión de Cumbia, el grupo quiere instalar de manera permanente y gratuita los Domingos Cumbieros. A pesar del éxito rotundo y la demanda de la gente, la regularidad en la Plaza de las Mujeres Entrerrianas sigue siendo esquiva. Godoy presentó notas solicitando permisos para estar todos los domingos o, al menos, de forma quincenal, pero el municipio hasta el momento rechazó las propuestas alegando la existencia de otros pedidos para ocupar el lugar o posibles quejas por ruidos molestos. Tanto Godoy como Sonia Martínez, los dos al frente de Domingos Cumbieros confían en que se pueda avanzar en un acuerdo y llevar alegría y motivo de encuentro a ese sector verde.
“He pasado por la plaza algunos domingos y no hay nada. Nosotros lo que queremos es que Domingo Cumbiero sea algo fijo, legal y sano”, sostiene Ariel, quien asegura que los mensajes que recibe en redes sociales son exclusivamente de aliento y agradecimiento por ofrecer una actividad libre y gratuita.
Para los organizadores, la Plaza de las Mujeres Entrerrianas es el lugar ideal donde la gente puede llegar más fácilmente con su sillón y su mate para aprender los pasos básicos como el “giro”, “contragiro” y los “peines”.
Otro de los proyectos de Godoy tiene que ver con llevar la música a quienes están privados de la libertad: “Como trabajo en el Servicio Penitenciario de Paraná tengo la idea de llevar esto que hacemos, también a ese ámbito. Ya le presenté una propuesta formal al director del Servicio Penitenciario para poder realizar un momento recreativo tanto para las internas como para los internos de los penales de la capital entrerriana. Aún no tuve contestación, pero estoy seguro que estaría buenísimo poder hacerlo.
Es uno de los tantos proyectos que tengo en mente porque sé lo que la música puede generar en las personas”
Impacto social y comunidad
Los encuentros no solo enseñan a bailar; construyen vínculos. La comunidad que se ha formado es tan sólida que incluso se han unido parejas y ha nacido un “bebé cum-
biero”, cuya madre bailó hasta los nueve meses de embarazo. Además, el espacio sirve como vidriera para artistas locales y academias de Santa Fe que vienen a compartir
su arte con los paranaenses.
“Hay gente que viene sola o en pareja. Y la verdad que sí, hasta tenemos entre nosotros una pareja que se conoció bailando acá, se pusieron de novios, formalizaron
y decidieron formar una familia. Ella bailó embarazada en la última presentación, a los dos días nació Jairo, que es nuestro bebé cumbiero. Se conocieron ahí... hoy Jairo tiene 7 meses”.
Con la llegada del frío, el proyecto ajusta sus horarios de 16 a 19 horas para cuidar a los asistentes, a la espera de que las autoridades municipales reconozcan la importancia social de otorgarles un lugar fijo.
Quienes deseen sumarse o apoyar el pedido pueden encontrar información en Instagram como “Taller Pasión de Cumbia 2024” o seguir a Ariel Godoy en Facebook
y TikTok
Un motor nacido del dolor
La historia detrás de esta iniciativa es profundamente personal. Ariel, quien trabaja como guardiacárcel en el Servicio Penitenciario, encontró en el baile un refugio tras el fallecimiento de su hija de siete años, quien había sido trasplantada del corazón en la Fundación Favaloro.
"La cumbia me hizo sanar. No olvidar, pero sí sanar. Yo perdí mi hija cuando tenía 7 años... la trasplantaron de corazón en la Fundación Favaloro y a los 7 años Diosito se la quiso llevar para el cielo. Bailar cumbia me hizo sanar. Yo hoy pensé en hacer todo esto porque si mi hija hubiese estado viva, hubiese sido la primera en estar al lado mío acompañándome y haciendo todo lo que hoy estoy haciendo en su memoria", relató a UNO explicando que realiza esta labor en memoria de su hija. Lo que comenzó como un proceso individual se expandió al taller Pasión de Cumbia que hoy cuenta con unos 130 alumnos en diversos puntos de la ciudad. Muchos asistentes describen las clases como una "terapia cumbiera", un cable a tierra que les permite abandonar tratamientos psicológicos o sobrellevar "mochilas pesadas" a través del movimiento.
La búsqueda de un espacio público
A pesar del éxito rotundo y la demanda de la gente, la regularidad en la Plaza de las Mujeres Entrerrianas sigue siendo esquiva. Godoy presentó notas solicitando permisos para estar todos los domingos o, al menos, de forma quincenal, pero el municipio hasta el momento rechazó las propuestas alegando la existencia de otros pedidos para ocupar el lugar o posibles quejas por ruidos molestos. Tanto Godoy como Sonia Martínez, los dos al frente de Domingos Cumbieros confían en que se pueda avanzar en un acuerdo y llevar alegría y motivo de encuentro a ese sector verde.
"He pasado por la plaza algunos domingos y no hay nada. Nosotros lo que queremos es que Domingo Cumbiero sea algo fijo, legal y sano", sostiene Ariel, quien asegura que los mensajes que recibe en redes sociales son exclusivamente de aliento y agradecimiento por ofrecer una actividad libre y gratuita. Para los organizadores, la Plaza de las Mujeres Entrerrianas es el lugar ideal donde la gente puede llegar más fácilmente con su sillón y su mate para aprender los pasos básicos como el "giro", "contragiro" y los "peines".
Impacto social y comunidad
Los encuentros no solo enseñan a bailar; construyen vínculos. La comunidad que se ha formado es tan sólida que incluso se han unido parejas y ha nacido un "bebé cumbiero", cuya madre bailó hasta los nueve meses de embarazo. Además, el espacio sirve como vidriera para artistas locales y academias de Santa Fe que vienen a compartir su arte con los paranaenses.
"Hay gente que viene sola o en pareja. Y la verdad que sí, hasta tengo una chica que empezó bailando acá, que son pareja y quedó embarazada mientras; bailó hasta el último momento y a los dos días tuvo familia. Se conocieron ahí... hoy tiene 7 meses ya el bebé"
Con la llegada del frío, el proyecto ha ajustado sus horarios de 16:00 a 19:00 horas para cuidar a los asistentes, a la espera de que las autoridades municipales reconozcan la importancia social de otorgarles un lugar fijo. Quienes deseen sumarse o apoyar el pedido pueden encontrar información en Instagram como "Taller Pasión de Cumbia 2024" o seguir a Ariel Godoy en Facebook y TikTok


















