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Aire irrespirable y columnas de humo: quemas afectan Paraná

La situación se agravó en los últimos días. Afirman que los incendios están ligados a la actividad ganadera. El daño para el medio ambiente y la salud.

Miércoles 29 de Julio de 2020

Largas columnas de humo se observaron durante los últimos días frente a la zona ribereña de Paraná. En zona isleña de la provincia de Santa Fe, es casi una constante el reporte de incendios que ayer hacían irrespirable el aire en la zona portuaria de la capital entrerriana. El problema cobra mayor relevancia por los voraces incendios en las islas del Delta que tienen en vilo al área metropolitana de Rosario. Varios testimonios dieron por acreditada esta situación que no solo afecta la biodiversidad de los ecosistemas, sino además la calidad del aire, la salud de las personas e incluso puede provocar accidentes de tránsito. Desde balcones de edificios con vista al río hasta palistas con experiencia en travesías de largo aliento coincidieron en la presencia reiterada del humo en el ambiente producto de las quemas. La militante ambiental Lucía Ibarra Bouzada dijo a UNO que ayer pudo contemplar sobre el horizonte la columna de humo que luego registró con su teléfono celular. “Lo he visto más durante la cuarentena, que es cuando más tiempo he estado en mi departamento y mirando hacia afuera”, explicó acerca de un fenómeno que se instaló en la agenda pública.

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Aire irrespirable y columnas de humo: las quemas afectan a Paraná

Aire irrespirable y columnas de humo: las quemas afectan a Paraná

La activista entendió que son varias las razones que pueden explicar este flagelo ambiental. “Las islas se prenden fuego para incorporar ganado, más que nada ahora que el río bajó mucho se trata de aprovechar la mayor cantidad de terreno posible. No puedo asegurar que las quemas frente a Paraná se deban a eso. Si uno transita por la ruta (168) se observa el ganado alrededor”, argumentó.

Más allá de que la magnitud del daño es menor respecto de lo que está sucediendo en el Delta del Paraná, la profesional consideró que las organizaciones ambientales locales deberán comenzar a discutir el asunto. “Nos dijeron que se habían reportado quemas llegando a Villa Urquiza”, aseveró. Y acto seguido señaló que es momento de tomar cartas en el asunto: “Siempre hay que prestar atención, porque ayer -por el martes- era imposible respirar. Y también se va perdiendo biodiversidad. Hace un par de semanas, Santa Fe estaba bañada en humo, no se podía respirar prácticamente. Si el viento cambia en dirección a Paraná vamos a estar en la misma situación. Los humos nunca son buenos para nadie y más que ahora están prohibidas las quemas. La Secretaría de Ambiente no está autorizando las quemas y no es beneficioso para nadie esta práctica, salvo para los propietarios del campo”.

En primera persona

El palista e instructor de la Escuela de Canotaje, Expedición y Natación en Aguas Abiertas (Ecenaa) de Paraná, Guillermo Soldini, advirtió sobre la gravedad del problema en primera persona. Durante una salida al río realizada ayer experimentó la densidad del humo en el ambiente y recordó que las quemas comenzaron en marzo. “Durante todos los años se acentúan para agosto, aunque desde marzo nunca pararon. Después de agosto arrancan las lluvias estacionales, entonces un mes antes comienzan las quemas. En pleno invierno, después de las heladas aprovechan que todo se seca bien y le mandan fuego. Las condiciones son ideales para que se produzcan”, relató el deportista.

Soldini sostuvo que ayer a la tarde se percibía una especie de bruma en el puerto y el olor a humo, que no es fuerte, te deja respirar y no es asfixiante: pero hay humo permanentemente.

Consultado por la ubicación de los focos ígneos, precisó que se distribuyen en la zona del río Colastiné, del lado santafesino.

“Como los campos están súper sembrados de soja, el único destino que tienen las vacas son las islas, donde las pasturas son excelentes. Entonces se utilizan las quemas para potenciar un poco el pasto. Porque dicen que crece mejor y la verdad es que desconozco el tema”, aseguró.

El entrenador planteó que las islas santafesinas tienen dueños, que tienen por costumbre arrendar esos lotes para el traslado del ganado o son ellos quienes implementan esa práctica.

Números que alertan

Según datos relevados por la Agrupación Bomberos Zapadores de Santa Fe, en lo que va del año se registraron 897 incendios y durante lo que transcurrió de julio, 137. Si bien hay una ley en la vecina provincia que prohíbe la quema de pastizales, es una acción que se observa con frecuencia en la ciudad. Si a esto se le suman las condiciones naturales de un otoño seco, un año marcado por la sequía y la bajante de los ríos, hace un contexto de mucha peligrosidad para la sociedad y de mucho trabajo para los bomberos, que en algunas jornadas tienen que combatir hasta seis focos ígneos de forma simultánea.

Las estadísticas que llevan los bomberos sobre los incendios en el área metropolitana santafesina son preocupantes, con un total de 897 casos en todo 2020 repartidos de la siguiente forma: 75 en enero, 180 en febrero, 256 en marzo, 76 en abril, 96 en mayo, 80 en junio y 137 en lo que va de julio, publica UNO Santa Fe.

En la zona urbana santafesina, hasta Estanislao Zeballos (incluye circunvalación oeste, zona Puente Carretero y barrio El Pozo), se registraron en el año 183 incendios; en el cordón norte de la ciudad 227; en Santo Tomé 247; en la ciudad de Rincón y alrededores 207; y en la zona de la ruta nacional 168 y el túnel subfluvial 33.

El cuerpo de rescatistas reconoció que casi el 100% de los siniestros son causados por la mano del hombre, por lo que se apeló a la conciencia ciudadana para tratar de erradicar la quema de pasturas y basurales. Se explicó que extinguir un incendio demanda alrededor de tres horas en promedio.

Daño irreversible para la fauna silvestre en humedales

Los incendios en la zona de islas de la Región Metropolitana de Santa Fe son una realidad preocupante. Las llamas también se expandieron en diversos puntos del cordón este de la vecina provincia. Según los especialistas los daños serán irreversibles, porque se estima que ya se arrasaron 500 kilómetros cuadrados de territorios por las llamas. Otra de las consecuencia inmediatas será la presencia de gases que permanecen en la atmósfera, asediando a todos los habitantes de las grandes poblaciones cercanas a los focos ígneos.

La profundización en el tiempo de la problemática también conlleva otras aristas, porque si se perjudican los recursos naturales, también están en juego los medios económicos y materiales que deben invertir los gobiernos en solucionar el problema.

Humedales en peligro

Se estima que la fauna silvestre asciende a un total de 472 especies de vertebrados, entre las que se incluyen 200 de aves, 36 de mamíferos, 29 de reptiles, 22 de anfibios y 185 de peces. Los especialistas todavía se preguntan si los animales que hibernan durante el invierno lograron escapar de las llamas y el humo, teniendo en cuentan que varios sectores de humedales fueron afectados.

Admiten que una de las especies que pudieron escapar son las aves, aunque surgió la preocupación por la situación de carpinchos, los gatos monteses y los lobitos de río, entre otros.

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