Hoy por hoy

Derrota humillante que saca técnicos y dirigentes

Excelente el triunfo de Patronato sobre un Boca lleno de estrellas que se creen intocables conducidos por dirigentes de cuarta y tóxicos.

Lunes 01 de Agosto de 2022

Una alegría más que merecida la de Patronato al derrotar a Boca. Patronato se levantó después del robo que le hizo la AFA en favor de Barracas Central, casualmente el equipo del presidente del organismo rector del fútbol, Claudio Tapia.

Ya se sabe qué pasó con Barracas, y fue una buena experiencia para Patronato sobreponerse ante semejante adversidad, el de sentir que lo despojaron injustamente del resultado. Para mi gusto, la dirigencia de Patronato agachó la cabeza y no se animó a enfrentar a la AFA y a Tapia. El negocio del fútbol es así, y podría entender con el ejemplo que dan. Recordar qué le pasó a River cuando quiso ir en contra de Julio Grondona: descendió.

Más allá de esto, la gente de Patronato tiene que disfrutar por lo histórico del resultado y del momento.

Ahora, como hincha de Boca debo decir que sentí vergüenza, pena y malestar al ver al más grande de Argentina caer ante el equipo de Paraná. Algunos podrán adjudicar la derrota exclusivamente a los jugadores y al técnico. Y en parte tienen razón, pero el tema es la cuestión de fondo, a lo que me parece el verdadero responsable de este patético presente.

Quién es el que maneja el fútbol de Boca: ¿Hugo Ibarra?, por favor, se sabe que no. El consejo directivo, obvio que no. El único y verdadero responsable de todo lo que ocurre en el mundo Boca, tiene nombre y apellido: Juan Román Riquelme.

Riquelme me hizo vivir junto a Diego Maradona, los mejores momentos como hincha de Boca. Claro, como jugador. Se sabía que era complicado en el vestuario. Sino que lo diga Martín Palermo, Julio Falcioni u otros referentes que debieron irse. Lo mismo ocurrió cuando jugó en el Villarreal, donde el técnico chileno Manuel Pellegrini tuvo que disponer medidas extremas con el 10 argentino.

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Riquelme fue el mismo que nos hizo ganar un par de Libertadores de America, pero también fue el responsable de la derrota dolorosa cuando no quiso jugar una final en Brasil. Así y todo, hay que reconocer que es una de las glorias del club.

Llegó a Boca de la mano de Jorge Amor Ameal. El presidente estuvo y está pintado, y al ver situaciones raras, confusas y hasta poco claras en lo económico, renunció a poco de asumir Mario Pegolini que magulló todo tipo de críticas hacia Román.

La gestión de Riquelme, llegó según él y los que lo apoyaron para cambiar a Boca, sacar a la política del club y volver a la senda del triunfo. La verdad es que nada de eso ocurrió. Politizó y se ligó con un sector partidario del oficialismo, y como dirigente hasta el momento no tener aptitudes para conducir.

Jugador que quiera reclamar por el grupo, tener una opinión distinta a la de la dirigencia, o se le ocurra mostrar una disidencia, termina sancionado o echado. Hay varios ejemplos en este corto tiempo.

Tiraron por la ventana a Miguel Russo y a Sebastián Battaglia, y eso que habían ganado títulos locales jugando muy bien.

Riquelme y el consejo de patoteros de fútbol se encargó de desarmar un equipo que funcionaba como tal. Trajeron alcahuetes, compró a irrelevantes refuerzos solamente para dividir al grupo o bien para ser la palabra del vicepresidente a cargo del club.

Una derrota dura como la que sufrió Boca en Paraná, como mínimo es para sacar un técnico, pero Ibarra no se irá porque es el que le hace los deberes al grupo de Riquelme. Una derrota humillante como la de este domingo, tambien debería ser -si tienen dignidad-, para que los que manejan el mundo Boca, den un paso al costado.

Entiendo que Riquelme y el consejo de fútbol, sabrán de fútbol, pero les queda grande ser dirigentes de un club como Boca. No se puede regalar gloria, estrellas de la camiseta por el solo objetivo de manejar la institución al mejor estilo de un tirano.

Boca es noticia en los últimos meses, por el regreso del cabaret en el vestuario, los malos resultados, sanciones internas, expulsión del club de referentes y por tener a jugadores imputados de violación. Esta gestión se encargó de proteger a Sebastián Villa. Por lo que se debe entender que deben estar de acuerdo con tener entre los titulares a un hombre que será llevado a juicio por abuso sexual con acceso carnal. Incomprensible por donde se lo mire. En cualquier club serio, ya le hubieran rescindido el contrato.

Lamentablemente todas estas actitudes y otras que no se conocen, demuestran que esta dirigencia no está a la altura de las circunstancias, que es la gran responsable de este patético presente.

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