Después del análisis realizado por el Cuerpo Médico Forense, la Justicia confirmó que hubo 159 casos por inoculación del fentanilo contaminado: 111 personas murieron y 48 sobrevivieron. Los estudios determinaron que las dos bacterias presentes en la droga “incrementaron su riesgo de muerte”.
La Justicia confirmó que hubo 111 muertes por fentanilo adulterado
Los estudios realizados por el Cuerpo Médico Forense durante la Feria Judicial determinaron que las dos bacterias presentes en el opioide “incrementaron su riesgo de muerte”.
De esta manera, resta que los especialistas resuelva si estos datos podrían agravar la situación de los 14 procesados y detenidos por la causa, entre ellos Ariel García Furfaro, el propietario de los laboratorios HLB Pharma y Ramallo S.A.
Inicialmente, el juez federal de La Plata Ernesto Kreplak los imputó por adulteración de sustancias medicinales en concurso real con adulteración de sustancias medicinales de un modo peligroso para la salud de las personas por los 20 casos iniciales. A partir del dato revelado por el Cuerpo Médico Forense, los acusados "volverán a ser indagados" y podrían recibir penas de entre 10 y 25 años de prisión.
“Se trata de un trabajo de depuración muy grande que se hizo durante el receso”, destacó una fuente allegada al expediente, según consignó la agencia Noticias Argentinas.
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Las imputaciones
García Furfaro es considerado “coautor penalmente responsable del delito de adulteración de sustancias medicinales” por provocar los fallecimientos de 20 personas, “en concurso real con el delito de adulteración de sustancias medicinales de un modo peligroso para la salud, también en calidad de coautor”.
Al empresario se le endilga haber intervenido junto a 16 miembros del plantel de ambos laboratorios a través de “la toma de distintas decisiones relativas a la fabricación, distribución y venta" en la adulteración del lote 31202 perteneciente al opioide, que se encontraba “destinado al uso público sanitario, con orden de producción emitida el 16 de diciembre de 2024”.
“Las adulteraciones de la sustancia medicinal consistieron en su contaminación a partir de un proceso de fabricación caracterizado por múltiples falencias, entre ellas muchas críticas, respecto de lo cual existieron pluralidad de alertas que no fueron atendidas”, sostiene el escrito al que accedió NA.
Mientras sigue adelante la investigación judicial, los familiares de las víctimas mantienen su reclamo de justicia y el pedido de condena para los responsables.
En los más de seis meses de causa, se realizaron tres marchas en las ciudades de La Plata y Rosario para dar visibilidad al reclamo y que el nombre de las víctimas continúen presentes.



















