El inspector de la policía Federal Juan Pablo Roldán quien fue asesinado ayer en el barrio porteño de Palermo mientras cumplía con su labor, había nacido 34 años atrás en Victoria, Entre Ríos.
Juan Pablo Roldán, el policía asesinado, era de Victoria
Quién era Juan Pablo Roldán, el policía federal que fue asesinado el lunes
Quién era Juan Pablo Roldán, el policía federal que fue asesinado el lunes
En la ciudad de Victoria es hondo el pesar ya que su madre, Elba Sena, y familiares maternos viven en la localidad, al igual que muchos de sus amigos.
Juan Pablo nació y creció en el emblemático barrio Abadía de la Ciudad de las Siete Colinas, hasta que se mudó a los ocho años con su padre, también policía federal, a Buenos Aires. Allí cursó sus estudios y su carrera policial.
Roldán tenía 34 años, era padre de un niño de 4 años. Vecino de la Ciudad de Buenos Aires y con domicilio en Parque Leloir, se desempeñaba como Inspector del Cuerpo de Policía Montada de la PFA. El grado de inspector había sido alcanzado a principios del 2019 luego de más de 10 años en la fuerza. En el 2006 ingresó a la Escuela de Cadetes Juan Ángel Pirker. Una vez egresado, prestó servicios en comisarías porteñas y diversos destinos del Gran Buenos Aires, hasta el año pasado cuando logró llegar al cargo en el que se desempeñó hasta ayer.
Recuerdan en Victoria que, el año pasado, Juan Pablo Roldán había estado de visita en su ciudad natal donde se había reunido con familiares y amigos, de los que era cercano y querido.
Mensaje desde la Policía Federal
Juan Pablo Roldán era uno de los tantos hombres y mujeres policías, desconocidos y anónimos para la sociedad, que día a día se presentan con actitud, generosos y responsables en sus destinos, a cumplir con su vocación de cuidar de distintas maneras y en sus distintos roles y funciones, la vida, la seguridad y el bienestar de su prójimo. Así vivió él como persona y así murió a sus jóvenes 34 años, convirtiéndose en perpetuo modelo y ejemplo de servidor público y de Policía Federal. Quienes lo conocimos, todos sus compañeros, sus superiores, sus pares y subalternos, coincidimos en resaltar la calidad de su persona y sus cualidades humanas y profesionales.
Esta División Clero Policial PFA quiere acompañar de todo corazón a sus familiares, amigos, compañeros y camaradas, y piden también para cada uno de ellos el consuelo y la paz. Y en la grandeza de la persona y del policía que despedimos, queremos agradecer, felicitar, reconocer y acompañar la grandeza de tantos hombres y mujeres anónimos, de todas las áreas, destinos, jerarquías y funciones de la Policía Federal Argentina, que de manera silenciosa y escondida, en todos los puntos geográficos de nuestra Patria, se arriesgan con valentía y se brindan por entero con verdadera vocación de servicio para cuidar a sus semejantes.
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