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Graves antecedentes de un hombre denunciado por violencia de género

Es el caso del detenido en Paraguay al 2500. Su pareja lo acusó de abuso, golpes y privación de la libertad. Ya tenía varias imputaciones similares

Domingo 22 de Septiembre de 2019

El hombre que el miércoles fue detenido luego de que en su casa de Paraguay al 2500 de Rosario, en Santa Fe, la Policía hallara a su pareja en estado de shock, quien lo denunció por haberla abusado sexualmente, golpeado y retenida contra su voluntad, quedó imputado como autor de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada por violencia y amenazas, lesiones agravadas y abuso sexual con acceso carnal en concurso real. Sin embargo, ya tiene al menos cinco causas por hechos de violencia, varias de ellas contra su exmujer. Y espera sentencia en un expediente por lesiones graves contra la exsuegra, a quien le rompió el tabique nasal de un puñetazo. De todos modos, para determinar si es una persona con trastornos, será evaluado por una junta médica de Salud Mental. Lo mismo sucedió hace un año, cuando fue sobreseído en otra causa por violencia machista.

Mientras distintas organizaciones y colectivos feministas luchan para frenar la alarmante ola de femicidios y ataques sexistas, Fernando Javier I., un hombre de 52 años con estudios universitarios, según consta en el acta de imputación, parece esquivar el sistema judicial a pesar de contar con antecedentes con un perfil extremadamente violento.

El jueves quedó imputado y permanece detenido en la comisaría segunda a la espera de un examen de la junta médica de Salud Mental para ver si puede comprender y declarar en la carpeta judicial a cargo del fiscal Iván Enriquez, quien le imputó haber abusado sexualmente, retenido contra su voluntad y lesionado a Analía, su pareja, de 40 años.


El caso salió a la luz cuando un vecino que caminaba por Paraguay al 2500 encontró en la puerta de calle de una casa una nota con un pedido de auxilio. Llamó al 911 y la Policía llegó al lugar. Al ingresar a la vivienda encontró a una mujer de 40 años en estado de shock, conmocionada. La víctima expresó que había sido encerrada, golpeada y abusada sexualmente. En el trámite de imputación, a cargo del juez Hernán Postma, el fiscal le atribuyó a Fernando Javier I. los delitos mencionados. Según el acta, el abogado defensor Renzo Biga argumentó que su cliente tenía antecedentes de sobreseimiento en otra causa por lesiones contra una mujer, tras ser declarado inimputable por un retraso mental.

Entonces el abogado solicitó el rechazo de la imputación, la suspensión de la audiencia, al menos hasta conocer los resultados de una junta médica especial de Salud Mental. Pero la Fiscalía se opuso, detalló los informes del acusado y solicitó dar continuidad a la audiencia al sostener que el imputado estaba en condiciones de comprender el proceso y la criminalidad de sus actos. El juez ordenó la conformación de una junta forense psiquiátrica para que examine al sospechoso, y determine si puede prestar declaración, si está en condiciones de participar del proceso judicial y comprender la criminalidad de los actos. Además se solicitó si es necesario algún tratamiento especial.

En términos técnicos, el hombre quedó imputado, aunque según el juez, a la mayor brevedad posible se deberá tramitar el informe médico para darle continuidad al proceso penal. Mientras, sigue detenido en la comisaría tras un acuerdo al que arribaron las partes. Denso historial El hombre carga con un denso historial de amenazas y lesiones calificadas por el vínculo contra su exmujer, que sufrió el sometimiento y lo denunció varias veces. Además, tuvo anotaciones porque agredió a un socio y a una inspectora de Tránsito en inmediaciones de Tucumán al 1800, cerca de la Administración Provincial de Impuestos (API) de donde se jubiló por invalidez. Por distintas razones, las causas iniciadas en el viejo sistema penal fueron archivadas.

Su exsuegra también le inició una juicio penal después de que la golpeara en el rostro y sufriera fractura del tabique nasal el 23 de enero de 2013. Ese expediente se tramitó en el Juzgado de Instrucción Nº 12. Allí fue procesado por el delito de Lesiones graves y está a espera la sentencia. A una amiga de su exmujer le aplicó un golpe de puño en un ojo el 27 de junio de 2015. Y ese mismo año fue denunciado por una conductora, a quien también amenazó en la vía pública. Este último caso fue resuelto con un criterio de oportunidad y saldó la falta con probation. Con llamativa impunidad y a pesar del riesgo para terceros, la mayoría de las causas deambularon por juzgados correccionales y de Instrucción del viejo sistema penal sin medidas concretas, hasta que fueron archivadas. Otras posteriores que se tramitaron desde 2014 en el Ministerio Público de la Acusación (MPA) tampoco vieron el umbral de las audiencias imputativas.

Sólo una de ellas que impulsaron los fiscales Rafael Coria (ahora juez) y Fernando Sosa en 2014, luego tomada por la fiscal Raquel Almada, logró avanzar. Después cuatro audiencias frustradas, se lo acusó por lesiones graves contra la mujer que golpeó en el ojo. Pero como la defensa se amparó en un supuesto estado de inestabilidad emocional, el juez Postma solicitó a la junta médica de Salud Mental que confeccionara un informe. Los médicos concluyeron que “advertían episodios de melancolía que lo impulsaban a tener reacciones agresivas con terceros”, pero que ello no le afectaba la posibilidad de comprender sus actos. Aunque ese dictamen no lo declaró inimputable, el juez lo sobreseyó y nunca llegó a juicio. Ahora ante el nuevo hecho que se le endilga contra su pareja en Paraguay al 2500, también interviene Postma (debería excusarse) y volvió a ordenar los estudios médicos para determinar si entiende o comprende los graves hechos de violencia que repite de manera alarmante.

Fuente: La Capital

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