Esta semana se cumplió un mes del asesinato de Griselda Blanco, la periodista de Curuzú Cuatiá (Corrientes) quien fue ultimada en su domicilio en circunstancias que aún no se logran establecer. Si bien hay un detenido por el femicidio, se aguarda el resultado de análisis que pueden resultar claves para dar respuesta al crimen.
Caso Griselda Blanco: demora resultado de pruebas cruciales
Esta semana se cumplió un mes del asesinato de Griselda Blanco, la periodista de Curuzú Cuatía (Corrientes) quien fue ultimada en su domicilio en circunstancias que aún no se logran establecer. Si bien hay un detenido por el femicidio, aún se aguarda el resultado de análisis que pueden resultar claves para dar respuesta al crimen.
La abogada de los hijos de Griselda, Andrea Tribbia, aclaró que Darío Holzweissig -el único acusado por el femicidio- aún se encuentra en prisión preventiva y agregó: "Por nuestra parte estamos enviando una serie de escritos a Fiscalía para preguntar qué pasa con las pruebas que no están llegando. Todo lo que tiene que ver con el análisis de pruebas que no están llegando, análisis de los elementos hallados en la escena, elementos secuestrados en la casa de Holzweissig, en general todo lo que son ese tipo de pruebas".
En este sentido Tribbia indicó al medio LRA12 que aún continúan trabajando con el mismo material desde que inició la causa, que consiste en intercambio de llamadas y mensajes: "Es bastante para analizar, pero necesitamos seguir con otro tipo de material y no llega. Estamos ahí, esperando", acotó. Respecto a las llamadas telefónicas, la letrada remarcó que entre el imputado y Griselda había dependencia emocional: "Hay un montón de cuestiones que para nosotros no hay dudas, a esta instancia podemos afirmar, sin ningún tipo de aditamento, que realmente hablamos de un femicidio".
Consultada por el motivo de la demora por parte de la Justicia, expresó: "Son tiempos bastante habituales, lamentablemente, pero cuando son casos así uno pierde la paciencia, porque en verdad no sabés en qué momento puede cambiar la historia. Necesitamos pruebas importantes, la de ADN sobre todo, material genético que tenía en las uñas, cabello e hisopados que se le hicieron". Además, detalló que aún se desconoce el origen de los cabellos que se hallaban en la mano izquierda de Griselda: "Aún no se sabe la información y son súper importantes porque nos darían el panorama de si estamos hablando de una, dos o más personas y nos ayudaría a determinar la mecánica un poco más".
El caso
Griselda Blanco fue hallada muerta en su domicilio en la ciudad de Curuzú Cuatiá el sábado 20 de mayo. Según fuentes policiales, el cuerpo presentaba signos de haber sido estrangulado con una soga y, en principio, se sospechó que se trataba de una autodeterminación.
Sin embargo, investigadores destacaron que el cuerpo presentaba golpes en el rostro y, en la vivienda, habían rastros de sangre y cabellos en sus manos, posible señal de que se defendió de un ataque. "Nuestra madre no se suicidó, a nuestra madre la mataron. Ella decía verdades que nadie se animaba a decir. La querían ver callada y no pudieron. Hoy fue nuestra madre y mañana puede ser cualquier persona de esta ciudad. Pedimos justicia porque es lo que ella hubiese querido y lo que se merece", escribió uno de sus hijos en las redes sociales días después del crimen.
En principio se sospechó de su expareja quien llegó a estar detenido, pero fue liberado al ser que fue registrado por cámaras de seguridad en otro lugar de la ciudad al momento del crimen. Más tarde, los investigadores hallaron a través de filmaciones a un hombre rondando en las cercanías de la casa de la periodista instantes previos a la hora de muerte, quien resultó ser Holzweissig.
El crimen de Griselda causó gran conmoción en todo el país al ser que se trataba de una periodista con amplia trayectoria en la localidad y que, a través un programa diario que emitía en sus redes sociales, denunciaba varios crímenes en Curuzú Cuatía y en la provincia en general. Incluso tanto su ex pareja como quien fue su abogada en vida, Silvina Casarrubia, destacaron que la mujer recibía amenazas y pidió que, si le pasaba algo, se tomara acción.
















