Accidente fatal
Sábado 26 de Enero de 2019

El hermano de Julen murió en 2017 de forma trágica

"¡Otra vez no!, ¡otra vez no!", pudo escucharse en la vivienda de Totalán en la que estaban los padres de Julen minutos antes de hacerse pública oficialmente la localización del cadáver.

Apenas dos años después de perder a su hijo Oliver, la tragedia volvió a golpear duramente a los Roselló. Tras dos semanas de incansables trabajos para rescatar a su pequeño Julen Roselló, quien el pasado 13 de enero cayó por un estrecho pozo cuando se encontraba con su familia en una finca de Totalán (Málaga), los padres de Julen fueron informados al filo de las 2 de la madrugada de este sábado de que el cuerpo del pequeño había sido recuperado sin vida apenas media hora antes.

"Lo enterrarán junto a su hermano Oliver", dice un amigo de la familia en la puerta del sanatorio de El Palo (Málaga), situado a unas decenas de metros de la casa donde vivía Julen, en la zona de viviendas conocida como Las Protegidas.

Oliver Roselló tenía tres años cuando en abril de 2017 sufrió una muerte súbita. Entonces, Julen apenas era un bebé. "¡Otra vez no!, ¡otra vez no!", pudo escucharse en la vivienda de Totalán en la que estaban los padres de Julen minutos antes de hacerse pública oficialmente la localización del cadáver, según Efe.

La casa fue escenario anoche de momentos de tensión y gritos. A medida que los equipos de rescate se iban aproximando durante el viernes al lugar donde finamente fue hallado el niño, la tensión entre la familia crecía.
Embed


"Es lo peor que le puede pasar a una persona"

En torno a las 21 José Roselló, padre del pequeño, tuvo que ser atendido por los servicios sanitarios debido a un ataque de ansiedad. Unas horas después se producía el trágico desenlace. "Es lo peor que le puede pasar a una persona".

"Es lo mínimo que podemos hacer, acompañarlos en su luto. Los padres perdieron a dos hijos en poco tiempo, eso es lo peor que le puede pasar a una persona", dice otro vecino de la barriada de El Palo que que llegó al sanatorio. Desde la madrugada española cuando se conoció que el cuerpo de Julen había sido recuperado sin vida, los vecinos de la barriada malagueña de El Palo llegaron al velatorio. Algunos llevan coronas de flores. Lloran y se abrazan.Minutos antes de las 16 llegó a la clínica el cuerpo del pequeño Julen, tras finalizar la autopsia. Vecinos y familiares recibieron el coche fúnebre en el que iba Julen con aplausos. Después, el silencio bañó el ambiente.


La familia es muy conocida y querida en el barrio. Tendrán todo nuestro apoyo", dice otra vecina, sorprendida por la cantidad de periodistas y policías, quienes preguntan a cada persona que intenta entrar al recinto su vinculación con la familia.

El hermano de José Roselló recibe a muchas de las personas que van llegando, mientras en el interior los padres de Julen, rotos de dolor, agradecen con abrazos las muestras de cariño que les están dando los vecinos. La desolación y un profundo silencio se siente en el ir y venir de vecinos que acuden al tanatorio.

Hay al menos cinco psicólogos atendiendo a los padres y a los familiares que lo necesiten. Asimismo, el lugar está custodiado por agentes de la Policía Nacional y Local que cortaron el carril de acceso al camposanto, así como un carril de la antigua nacional 340, de la avenida Salvador Allende. Medios nacionales e internacionales y curiosos están apostados en la zona.

Fuente: El Mundo.

Comentarios