Según el articulado del proyecto de Ley de Reforma Laboral que Javier Milei envió al Congreso, el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) que estará destinado al pago de las indemnizaciones por los eventuales despidos se conformará con 3 puntos del salario que hoy van a la Sistema Previsional-ANSeS. Por lo que denuncian que el organismo que se encarga de la previsión social quedará desfinanciado.
Fondo de Asistencia Laboral (FAL) ¿Qué pasará con el aporte del empleador?
El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) destinado al pago de indemnizaciones se conformará con 3 puntos del salario que hoy va a Anses. Éste quedará desfinanciado
El Fondo de Asistencia Laboral (FAL) destinado al pago de indemnizaciones se conformará con 3 puntos del salario que hoy va a Anses que quedará desfinanciado
- El FAL tendrá un costo fiscal de 0,5% del PBI (equivalente a más de U$S 3.500 millones) en numerosos casos podrá ser transferido o quedar en el patrimonio de las empresas.
- El proyecto de ley especifica que dicho Fondo será destinado a cubrir las “contingencias laborales”, como las indemnizaciones por despido sin causa del trabajador. Pero si el saldo acumulado cubre esas contingencias, el empleador “podrá solicitar la interrupción o suspensión de la obligación mensual de efectuar el ingreso de las contribuciones”.
- También en caso de que el empleador no cuente con trabajadores registrados en un plazo de 6 meses continuos, salvo que denuncie y acredite la existencia de por lo menos un reclamo judicial pendiente de resolución, la cuenta individual quedará extinguida y los recursos deberán ser transferidos a una cuenta bancaria de titularidad del empleador en el país.
- Por otro lado, en caso de cese, disolución, liquidación o quiebra del empleador, la cuenta individual quedará extinguida, y los recursos deberán ser transferidos a una cuenta bancaria de titularidad del empleador en el país, salvo disposición en contrario del juez de la quiebra. Así figura en el proyecto de reforma laboral que estipula que “cada empleador deberá conformar una cuenta como un patrimonio separado, de afectación específica, independiente, inajenable e inembargable, en uno de los fondos administrados por una de las entidades habilitadas a tal fin por la Comisión Nacional de Valores (CNV), a elección del empleador.
- “Los recursos disponibles en dichas cuentas estarán destinados exclusivamente al cumplimiento de las obligaciones determinadas en el artículo 58 de la presente ley”, señala el proyecto. Esto significa que esa cuenta en la CNV es del empleador, separada de su patrimonio para afrontar eventuales obligaciones laborales, como preaviso, indemnización, pero en determinados casos, como los ya mencionados, pasan a su patrimonio porque pueden ser transferidos a la cuenta bancaria normal del empleador o dejan de aportar.
- Por otro lado, bajo determinadas condiciones, la Secretaría de Trabajo y el Ministerio de Economía “podrán autorizar la ampliación de las indemnizaciones laborales que puedan ser cubiertas por los fondos”. En tanto, dichos fondos sólo podrán prestar cobertura respecto de trabajadores registrados con una antelación no menor a 12 meses de la fecha de la extinción de la relación laboral.
- Se encuentran excluídos de este sistema los empleadores de la construcción y de Casas Particulares.
- “Se estima que el impacto fiscal total del proyecto completo ascenderá al 0,83% del PBI. La mayor parte de este esfuerzo (0,5%) corresponde a la reducción de las contribuciones patronales del capítulo laboral. El 0,33% restante obedece a los incentivos tributarios, explicados principalmente por la baja en el Impuesto a las Ganancias corporativo (0,2%) y la eliminación de algunos Impuestos Internos (0,1%)”, analiza la Consultora Invecq consultada por Clarín.
- Entre la reducción de las contribuciones patronales figura la reducción del 6 al 5% del salario los aportes de las empresas al sistema de Salud.
Desvío de fondos
El desvío de dinero desde la Anses hacia las empresas sería de cercano a u$s3.000 millones. Los FAL actuarán como una especie de reversión de los Fondos de Cese Laboral aprobados con la Ley Bases, que no tuvieron acogida por parte de casi ningún sector porque los empresarios los consideraban muy costosos. La diferencia es que los FAL serán obligatorios, excepto en la construcción y el trabajo en casas particulares, y se financiarán con dinero que hasta ahora los empleadores deben aportar al sistema de seguridad social.
En concreto, si se aprueba la reforma, las empresas deberán aportar a los FAL el 3% de la masa salarial bruta de sus empleados todos los meses. El dinero estará destinado a costear las indemnizaciones y, mientras tanto, será invertido en instrumentos financieros autorizados por la Comisión Nacional de Valores (CNV).
Sin embargo, en los hechos, el propio proyecto de reforma laboral plantea que el aporte a los fondos con los que se pagarán las indemnizaciones será gratuito para las empresas. Es que esos 3 puntos porcentuales de la masa salarial destinado a los FAL se les descontará de las contribuciones patronales al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Es decir, un pase de caja: de la ANSES a los FAL. Así, en caso de aprobarse, el costo de las indemnizaciones por despidos pasaría a ser asumido por el propio Estado, con recursos que hoy son destinados a jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares, incluida la AUH.
Se trata del mismo esquema de negocios que fueron la AFJP en los 90 con fondos sacados de los sueldos de loe trabajadores destinados al mercado de capitales y un costo fiscal para el sistema jubilatorio gigante.
Fondo de Asistencia Laboral: ¿de cuánto es la trasferencia de recursos?
La transferencia de recursos del trabajo al capital no se agota con la creación de este fondo. El proyecto también incluye una reducción del aporte patronal a las obras sociales (pasa del 6% al 5%), es decir que pasan de mano 4 puntos de la masa salarial.
Para los nuevos cotratos, la reforma reduce los fondos destinados a jubilaciones, que pasan de 18/20,4% (según el tipo de relación laboral) a solo 5% de la base salarial de la empresa.
Esta baja en los costos laborales busca incentivar la contratación formal. Si la reforma logra generar empleo, se ampliará la base de aportantes, lo que podría compensar parcialmente la caída en la recaudación.
Según la estrategia del Gobierno, este nuevo sistema se complementará con la reforma previsional. Cuando el argumento sea que el sistema está desfinanciado, se avanzará con una nueva instauración de las AFJP.
Reforma laboral y prepagas
La discusión por la reducción de un punto porcentual en los aportes patronales a la seguridad social encendió alertas en el sistema de salud. Según estimaciones del sector, la medida podría generar una caída de más de $90.000 millones mensuales en los ingresos que reciben obras sociales y empresas de medicina prepaga.
Si bien el impacto no sería inmediato ni automático, especialistas advierten que las prepagas difícilmente puedan absorber una baja de recursos de esa magnitud sin trasladar parte del costo a los usuarios.
El mayor golpe recaería sobre las obras sociales, mientras que en el sector privado podría abrirse una negociación con los empleadores para amortiguar el impacto. La medida vuelve a generar incertidumbre sobre el futuro de las cuotas, se advierte.





















