La reciente reducción de los derechos de exportación del trigo, anunciada el pasado viernes 22 y que bajó la alícuota del 7,5% al 5,5%, generó un alivio parcial en los márgenes de producción, aunque sin lograr revertir completamente la situación de estrechez económica en el sector.
El recorte de retenciones al trigo mejora márgenes, pero no alcanza para cubrir costos promedio
La baja de retenciones al trigo mejora levemente los márgenes, pero los rindes de equilibrio siguen por encima del promedio y persisten zonas en pérdida.
El recorte de retenciones al trigo mejora márgenes, pero no alcanza para cubrir costos promedio.
Bajo el supuesto de una transmisión total del beneficio impositivo al mercado interno, la denominada pizarra del cereal registraría un incremento teórico de USD 4,72 por tonelada, ubicándose en torno a los USD 214,72/t. En el momento del anuncio, la Pizarra Rosario se encontraba en USD 210/t (equivalente a $292.740/t).
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Trigo: el alivio impositivo mejora resultados, pero persisten márgenes nulos en varias zonas
A este nuevo nivel de precios, el rendimiento de indiferencia se ubica en 3.500 kg/ha. Si bien esta mejora implica una leve recomposición de márgenes, el nivel requerido continúa por encima de los rindes promedio provinciales de las últimas diez campañas. Para alcanzar el punto de equilibrio a nivel provincial, sería necesario un aumento adicional del 7% en el precio pizarra, llevándolo a aproximadamente USD 230/t, mientras que en la zona Este (caracterizada por menores productividades) el umbral de equilibrio asciende a USD 245/t.
En términos de mercado a término, el contrato de trigo con posición a cosecha (diciembre 2026) cotiza actualmente en USD 229/t, sin variaciones respecto al cierre del viernes 22. A este nivel, el rendimiento de indiferencia se reduce a 3.300 kg/ha, una marca que se ha superado en seis de las últimas diez campañas a nivel provincial.
No obstante, con un rendimiento promedio estimado en 3.320 kg/ha, los márgenes proyectados resultan prácticamente nulos para el promedio provincial. La situación se torna más crítica en las zonas Este y Norte, donde aún bajo este escenario de precios futuros persisten resultados negativos.
En este contexto, los productores en campo arrendado enfrentan márgenes muy ajustados, con escaso margen de maniobra ante desvíos productivos. Cualquier rendimiento inferior al proyectado podría implicar nuevamente resultados negativos, aun con el reciente ajuste en las variables de precios. El margen bruto promedio provincial se estima en apenas USD 5 por hectárea.
Finalmente, la Bolsa de Cereales de Entre Ríos advirtió sobre los posibles efectos fiscales indirectos de la medida y solicitó a las autoridades provinciales una adecuación del Impuesto sobre los Ingresos Brutos. Según la entidad, el incremento de la facturación derivado del cambio en retenciones podría hacer que numerosos productores superen los umbrales de exención, incorporándose al tributo y reduciendo así parte del beneficio originalmente generado por la política nacional.
En este marco, la entidad plantea la necesidad de una reducción proporcional de la carga provincial, con el objetivo de evitar que el sistema impositivo local neutralice el alivio esperado para el sector productivo.



















