El frío registrado durante los primeros veinte días de octubre ralentizaron el desarrollo del maíz de primera en Entre Ríos. Según el informe de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, la campaña 2026/27 presenta la menor acumulación térmica de los cinco años analizados. Pese a ese escenario, el 77% del área evaluada conserva una condición entre buena y muy buena.
El frío demora el desarrollo del maíz entrerriano al inicio de esta campaña
El frío demoró el desarrollo del maíz. Hubo heladas, pero el 77% del área mantiene su condición buena o muy buena, según la Bolsa de cereales.
El frío demora el desarrollo del maíz entrerriano al inicio de esta campaña.
La superficie proyectada para el cereal se ubica en aproximadamente 540.000 hectáreas. Los colaboradores del sistema de información agrícola indicaron que durante la última semana todavía se implantaron algunos lotes, fuera de la fecha considerada óptima o habitual. En consecuencia, el estado fenológico provincial abarca desde emergencia hasta V6, equivalente a seis hojas desplegadas.
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El ambiente fresco condicionó el ritmo de aparición de las hojas. Para analizar ese efecto, la entidad utilizó registros de su red de centrales meteorológicas automáticas y comparó la disponibilidad de calor en el período comprendido entre el 10 de septiembre y el 20 de octubre, tomando como referencia una emergencia el primer día de esa ventana. El dato térmico permite comparar campañas aunque los lotes tienen distintas fechas de implantación.
Menos calor acumulado
La evaluación se centró en el filocrono, el intervalo de tiempo térmico que necesita el maíz para desarrollar una nueva hoja. Ese indicador permite relacionar la temperatura con el avance del cultivo y se expresa en grados-día de crecimiento, una medida del calor acumulado durante un período determinado.
Para calcular los grados-día, el informe considera el promedio de las temperaturas máxima y mínima de cada jornada y le resta una temperatura base de 10 grados. Por debajo de ese umbral, el desarrollo del cereal se considera mínimo o nulo. Así, jornadas más frías reducen el aporte térmico disponible para completar nuevas etapas.
En la comparación entre 2022 y 2026, los años 2024 y 2025 mostraron los mayores registros, con acumulados de entre 340 y 360 grados-día. Según la estimación presentada, esa oferta equivale a un desarrollo de entre 6,8 y 7,2 hojas. La campaña 2023 ocupó una posición intermedia, con alrededor de 290 grados-día, equivalentes a 5,8 hojas.
El contraste aparece en el extremo inferior de la serie. Para 2026 se calcularon apenas 225 grados-día, asociados a unas 4,5 hojas y al estadio V4. El comportamiento resulta similar al de 2022, cuando se acumularon cerca de 240 grados-día, correspondientes a 4,8 hojas. La comparación describe un retraso térmico inicial, dentro de la ventana y bajo la fecha de emergencia utilizadas en el análisis.
Cambios en la condición
La Bolsa informó que el 12% del área presenta una condición muy buena y el 65%, buena. La suma de ambas categorías se mantuvo en el 77% durante los últimos 15 días. Sin embargo, cambió la composición de ese grupo: la calificación más alta perdió 16 puntos porcentuales respecto del 8 de octubre, cuando alcanzaba el 28%.
El relevamiento también consignó un 20% en estado regular y un 1% en condición mala. La estabilidad de la proporción buena a muy buena convive, por lo tanto, con una disminución de los lotes ubicados en la mejor categoría, en un comienzo de primavera marcado por temperaturas inferiores a las normales.
A ese escenario se sumaron daños por heladas tras el descenso térmico del domingo 18 de octubre. Los colaboradores observaron lotes afectados, aunque estiman que, debido al escaso desarrollo de las plantas, es factible la recuperación en la mayoría de los sitios. Esa expectativa deberá evaluarse con el seguimiento de los cultivos.















