Secciones
Revista Tuya

Antonela Sotera experta en cervezas

Oriunda de Paraná coordina el análisis sensorial de la bebida en la Cervecería Santa Fe.

Martes 13 de Agosto de 2019

Una marca registrada de los santafesinos es su cerveza con nombre propio: Santa Fe. Y una vecina de Paraná es desde hace 10 años la encargada de asegurar que cada bebida que se consuma tenga el exquisito sabor que la caracteriza. Antonela Sotera es ingeniera en Alimentos y coordina el análisis sensorial de cervezas, en pocas palabras es una de sus degustadoras.

¿En qué consiste tu trabajo?

—Hace poco mas de 10 años, trabajo en el área de Aseguramiento de la Calidad de CCU (Cervecería Santa Fe) que lidera el maestro cervecero Marcelo Scotta. Desde el área se busca asegurar la calidad en todas las fases de la producción, desde las materias primas, pasando por los proveedores, hasta la disposición en la góndola y el desarrollo de nuevos productos, y mis tareas se desarrollan en varios puntos de esta cadena. Dentro de mis actividades coordino los paneles de degustación de las plantas. Tenemos ciertas actividades diarias, bimestrales y anuales que son importante de cumplir tanto para asegurar la calidad del producto que estamos elaborando, como también para que la gente especializada en degustar siga manteniendo su entrenamiento. Además, hacemos pruebas internas y con consumidores para los desarrollos de productos. También hacemos charlas y degustaciones guiadas de las diferentes marcas de la empresa, suelen ser internas, a distribuidores y clientes. Buscamos que el valor que le damos al trabajo dentro, se exprese en toda la cadena, por lo que también visito depósitos de la compañía y externos y supermercados.

antonela1.jpg

¿Cómo se dio la oportunidad? ¿Siempre te interesó la temática cervecera?

—Estudié ingeniería en Alimentos en la Universidad Nacional del Litoral, parte de la carrera pude realizarla viviendo en Santa Fe. Durante esos años realicé varias visitas a la Cervecería con la facultad y comenzó a llamarme mucho la atención el mundo cervecero, que en ese entonces la elaboración de cerveza no tenía el auge que vemos hoy.

¿Por qué elegiste estudiar ingeniería en alimentos?

—Después de un intento fallido en busca de mi vocación (elegir una carrera creo que es una decisión muy importante porque nos va a acompañar gran parte de nuestra vida) buscaba una carrera que pueda salir de lo que más habitualmente estudiaban mis pares en ese momento, pero tenía en claro que mi rumbo estaba más cerca de las ciencias exactas, y sin entender 100% en qué consistía todo el mundo de la ingeniería en alimentos, tomé ese camino.

¿En qué consiste el mundo de la ingeniería en alimentos? Cómo la describirías para contagiar sus opciones.

—La carrera de ingeniería en alimentos, al ser ingeniería tiene su ciclo básico basado en matemáticas, física y química. Una vez pasada esta etapa, empezás a conocer sobre propiedades de los alimentos y su valor nutricional, de cómo se elaboran, de los equipos que intervienen y las operaciones que se pueden hacer en un proceso industrial. También conocés algo de normas y requerimientos de calidad. El trabajo como ingeniero en alimentos es bastante amplio y nos da la libertad de poder trabajar en diversos ámbitos e incluso de abrirnos puertas si a futuro uno quiere buscar nuevos horizontes fuera del país. En mi caso me decidí por trabajar en industria, porque me gusta la dinámica que tiene. Dentro de la industria podes estar en sectores productivos, en calidad, como también en desarrollo e incluso en áreas relacionadas con abastecimiento. Con estas ingenierías, pensando también en química e incluso industrial, uno puede dedicarse a la investigación o docencia universitaria. Tengo colegas que trabajan de manera independiente, realizando asesoramiento técnico de buenas prácticas de manufactura, implementación de normas como ISO 9000 de Calidad o FSSC 22000 de seguridad alimentaria, entre otras.

Hay un boom cervecero ¿Por qué entendés que se generó?

—Por una serie de factores: tendencia mundial; auge de cerveceros artesanales que comenzaron a elaborar variedades; nuevos empaques en el mercado para facilitar la compra de cerveza. Todo eso ayudó a disfrutar más de una bebida con bajo contenido de alcohol que es la más consumida en el mundo.

La gente desea probar nuevas propuestas y el mercado abre un gran abanico.

—El mercado de la cerveza viene creciendo desde hace muchos años. Un primer gran paso fue sacarla de la estacionalidad, porque era una bebida que se consumía mayoritariamente en verano.

El crecimiento del consumo, suele venir de la mano de que los consumidores buscamos nuevos sabores, en cerveza hablamos de estilos para englobar todas las características que tiene de color, aspecto, sabor, aromas, e incluso su historia. En otros países esta tendencia tiene más años y en Argentina comenzamos a conocerla hace algunos años y el espíritu curioso que nos caracteriza a los argentinos, hace que cada vez más gente se anime a probar nuevos estilos.

¿Cuántos tipos de cerveza hay en el mercado?

—¡No es una pregunta tan sencilla de responder! Si hablamos de estilos, tenemos una gran cantidad, la gran mayoría se engloba en un libro de estilos muy popular de BJCP (Beer Judge Certification Program) en donde te detalla sus características, historia y nombra algunas marcas como ejemplos para tener de referencia. Dentro de los estilos se suele hablar de tres grandes familias, que están diferenciadas por las levaduras que se utilizan, son lager, ale y lambic (estas últimas aún no están muy exploradas en Argentina). También se pueden diferenciar por la amplia gama de colores, desde el amarillo pálido al negro y las materias primas que se usan.

¿Qué tiene que tener una buena cerveza?

—Una buena cerveza sin dudas debe tener buenas materias primas y un proceso cuidado, que nos asegure que la experiencia de sabor sea completa. Debe también cumplir con las expectativas que tenemos, que suelen variar dependiendo de muchos factores. Por ejemplo, si hace calor y buscamos refrescarnos, probablemente escojamos una cerveza más liviana y refrescante.

antonela3.jpg

AntoxAnto

¿Cómo se compone tu familia?

—En casa somos dos (me casé este año, después de años de convivencia) y vivimos con nuestras dos gatas que son parte de la familia. Y cerca siempre está mi mamá y mis primos que es el otro pedacito de familia.

¿Vivís en Paraná o en Santa Fe?

—Vivo en Paraná y viajo a diario al trabajo en Santa Fe.

¿Cómo es un día tuyo?

—Comienzo temprano en la mañana, generalmente utilizo transporte público para llegar a Santa Fe, donde trabajo desde las 8 hasta las 17, de lunes a viernes. Cuando termina la jornada laboral, regreso a casa y organizo la tarde para poder hacer algo de actividad física (unas cuatro veces a la semana), cocinar y buscar un momento para estar tranquila en familia.

¿Qué otra actividad te gusta realizar más allá de tu trabajo?

—Trato de hacer un poco de todas las cosas que me gustan, como leer, hacer jardinería, dedicar una pausa para un café o una cerveza con amigos y mi pareja, caminar y también mantener mi rutina de actividad física que aprendí a disfrutar.

¿Qué te permitió conocer tu actividad?

—Esta actividad ante todo me enseña todos los días algo nuevo, estamos en una etapa de crecimiento del mundo de las cervezas y es importante nutrirnos de ella. La empresa tiene tres plantas elaboradoras de cerveza: una en Santa Fe, Salta y Luján. Además de centros de Distribución en diversas ciudades. Por mis actividades, viajo regularmente a Buenos Aires, Salta, Rosario, Córdoba.

antonela2.jpg

Dato

La industria cervecera está instalada en Argentina hace más de 125 años. Actualmente emplea en forma directa e indirecta a 127.500 personas en todo el sistema productivo (logística, distribución,

venta y agro). Su nivel de productividad está dentro de los más altos de la industria alimenticia.

Se producen 4,5 millones de toneladas de cebada por año posicionando a la Argentina entre los primeros exportadores del mundo. Se siembran más de 1.100.000 hectáreas anualmente. Por otro lado, se obtienen 797.000 toneladas de malta de las que el 25% es para uso local y el resto se exporta.

45 litros per cápita por año se consumen en el país.

20.4 millones de hectolitros de cerveza se producen por año.

797(mil) toneladas de malta se producen por año en Argentina.

Cerveceros Argentinos

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario