Una historia enorme
Jueves 08 de Junio de 2017

Por qué estos investigadores piensan que los dinosaurios estuvieron a minutos de salvarse

La revelación se conoció en el documental de la BBC Two, "El día que murieron los dinosaurios", que se filmó el año pasado en tres continentes.

Unos 66 millones de años más tarde es fácil suponer que la desaparición de los dinosaurios fue algo inevitable.

Sin embargo, un equipo internacional de investigadores propone un argumento radical sobre por qué no es necesariamente cierto: si el asteroide que probablemente extinguió los dinosaurios se hubiese estrellado en el planeta algunos minutos antes o después, dicen los científicos, los legendarios reptiles podrían seguir caminando sobre la Tierra en este momento.

Esta conclusión constituye una de las revelaciones más fascinantes del documental de la BBC Two, El día que murieron los dinosaurios, que se filmó el año pasado en tres continentes.


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¿Cómo hubiera sido posible que los dinosaurios estuvieran vivos todavía?

Los científicos sostienen que si el gigantesco asteroide no hubiera impactado en lo que hoy es Yucatán, sino en el océano Atlántico u otro lugar, no habría tocado un área compuesta principalmente de piedra caliza y sedimentos oceánicos evaporados, rica en dióxido de carbono, azufre y el letal yeso. Debido a la rotación de la Tierra, incluso un minuto o dos pudieron haber cambiado significativamente el resultado del impacto.


Fue, a todos los efectos, un golpe mortal para los gigantescos reptiles que vagaban por el planeta.


"Cuando un asteroide golpea con una fuerza de unas 10.000 millones de veces la explosión de Hiroshima, todos esos materiales van hacia la atmósfera, lo que pudo haber sido crucial para la extinción masiva que se produjo, pues se tapó el sol", le dijo a The Washington Post Sean Gulick, un profesor de la Universidad de Texas que estudia las catástrofes en el registro geológico. "Unos minutos antes o después y el asteroide hubiese impactado en el océano Atlántico o en el Pacífico y no en una plataforma enorme y volátil que luego se disolvió en el aire y se esparció por todas partes".

Conocido como el cráter Chicxulub, la zona de impacto se encuentra a 24 millas de la península de Yucatán, en México. El impacto dejó un hueco de 20 millas de profundidad y 120 millas de diámetro, dicen los científicos, un sitio que cubierto de años de roca sólida y sedimentos a lo largo de 66 millones de años.

Para llegar a esta conclusión asombrosa, los científicos perforaron esa roca en el sitio del impacto, más de 1.300 metros debajo del lecho marino. Gulick dijo que lo había intentado, con propuestas para conseguir fondos y con lobby, durante más de 15 años.

"La idea era un poco fuera de lo común", dijo. "Cuando los científicos buscan financiación, suelen tratar cuestiones relacionadas con el clima pasado, o los terremotos, o algún tema muy fundamental sobre la Tierra o el océano, pero nosotros decíamos que queríamos perforar el cráter que dejó el impacto de un asteroide".

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Muchos científicos sostienen que el impacto de un asteroide hizo que desaparecieran buena parte de los dinosaurios. Por medio de imágenes sísmicas que les mostraron dónde podían encontrar la zona de impacto central de este cráter complejo, los investigadores buscaron evidencia física para sustentar la teoría.

Con eso en mente, se propusieron tres objetivos:

1. Comprender mejor los procesos físicos que crean los cráteres complejos.

2. Investigar los diferentes "mecanismos de muerte" que existen, como el tipo de material que se liberó en la atmósfera y que pudo haber ocasionado la extinción de los dinosaurios.

3. Estudiar la vida microbiana que pasó al subsuelo a raíz del impacto.

Se requirieron ocho semanas de perforación continua para recolectar más de 260 rocas, que se llevaron a la Universidad de Bremen en Alemania para su examen, según BBC Two.

Ese estudio, que requirió que se dividieran, analizaran y fotografiaran 800 metros de rocas, alumbró algunos datos extraordinariamente detallados. Los científicos creen haber probado que el asteroide que cayó en la península de Yucatán viajaba a 40.000 millas por hora y que se evaporó instantáneamente apenas tocó el agua.

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Según apuntó BBC Two, equivalía a un grano de arena que golpea una bola de bolos, pero el impacto fue tan fuerte y la temperatura tan alta que convirtió el mar circundante en vapor y viajó millas hasta la corteza de la Tierra. Los científicos encontraron que la piedra lanzada hacia arriba formó "una torre más alta que el Himalaya" antes de colapsar para "formar los anillos concéntricos extraños que todavía existen".

Los investigadores descubrieron que todo ocurrió en el lapso de 10 minutos.

"Es un evento oceanográfico increíble, más aún porque en los anillos vemos que la vida volvió bastante rápido", dijo Gulick. "Descubrimos que los organismos comenzaron a evolucionar dentro del cráter, en el fondo del mar, en decenas de miles de años, con certeza en 30.000 años".

Al impacto siguió inmediatamente una escena que recuerda al holocausto moderno, mezclado con grandes desastres naturales y a una escala impresionante.

Una bola de fuego radioactiva que alcanzó los 18.000 grados quemó la tierra en un radio de 600 millas y desató el mayor tsunami de la historia, dijo Gulick. Un vapor letal que contenía millones de toneladas de sulfato se extendía por todo el globo terráqueo, bloqueaba la luz solar y bajaba las temperaturas, mientras que el material fundido del cráter llovía sobre la Tierra en todas las direcciones por miles de millas, provocaba incendios y convertía la atmósfera en un horno, de acuerdo a BBC Two.

Ben Garrod, un biólogo evolutivo que aparece en el programa, dijo que las temperaturas de la tierra descendieron más de 50 grados en solo días.

"En este punto llegamos a la gran ironía de la historia, porque al final no fue el tamaño del asteroide, la escala de la explosión ni su alcance global lo que hizo que los dinosaurios se extinguieran: fue el lugar donde ocurrió el impacto", dijo Garrod.

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"En este mundo frío y oscuro, en una semana se terminaron los alimentos en el océano, y poco después en la superficie", añadió. "Sin qué comer, los poderosos dinosaurios tenían pocas posibilidades de sobrevivir".

El fin repentino de los dinosaurios tuvo un lado bueno, según Alice Roberts, profesora de Participación Pública en las Ciencias de la Universidad de Birmingham, quien aparece en el documental.

"Apenas medio millón de años después de la extinción de los dinosaurios y de los paisajes, el mundo se había llenado de mamíferos de todas formas y tamaños", dijo. "Lo más probable es que, si no hubiese sido por ese asteroide, hoy no estaríamos aquí para contar la historia".


Por Peter Holley.

The Washington Post.


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