En junio de este año desde la Basílica de Nuestra Señora de Aránzazu en Victoria denunciaron el robo de la corona de la Virgen. Posteriormente se conoció que la Policía detuvo al hombre con la pieza religiosa en su bolsillo. El mes pasado la iglesia Santa Teresita de Paraná dio a conocer las imágenes del robo de un candelabro ubicado en el interior del templo y sostenido por la figura de un ángel. Esta semana el padre Walter Minigutti, de la comunidad parroquial Santo Domingo Savio, también de Paraná, informó que le robaron la reliquia del Padre Pío de Pietrelcina y la imagen de la Virgen del Cerro.
Robo en las parroquias: ¿Mercado religioso o necesidad?
Por Dina Puntín
La corona de la Virgen, imágenes de santos, hostias consagradas, reliquias, cruces es parte de la lista infinita de robos que denuncian los párrocos de las comunidades católicas.
Al respecto, el párroco de Santo Domingo Savio, Walter MInigutti, le habló a la comunidad a través de un video que difundió la parroquia. En su sermón se interpeló a sí mismo y a la sociedad por la inseguridad en la que se vive. "¿Qué tengo que hacer? ¿Cómo voy a vivir, con un arma? No puedo. Recen por nosotros para seguir adelante. No voy a tener más vírgenes, lo único que tengo es una cruz chiquita para curar y que todavía no me la han robado", indicó.
Sistemáticamente las iglesias de la provincia, del país y del mundo, son el fácil objetivo de los delincuentes. Hace unos días se conoció la noticia del robo de una campana de 80 kilos de una parroquia de Hurlingham, Buenos Aires. Todo siempre registrado por cámaras de seguridad que indican hora, muestran rostros pero no detienen el accionar de los delicuentes.
Lo mismo ocurrió en la parroquia Santa Teresita y Santo Domingo de Paraná. Las cámaras fueron el mejor documento para identificar a quien cometió el delito, mucha gente en las redes reconoció los rostros, son conocidos de la comunidad porque van asiduamente a pedir ayuda, colaboración, pero eso no implica que al detenerlos se recuperen los elementos robados.
Cada vez que se producen este tipo de hechos se piensa en la necesidad que vive un sector de la sociedad, golpeado por la economía, que vende por poco dinero el botín religioso. Sin embargo, existe también un mercado religioso que busca comprar reliquias para su comercialización. Ya el Vaticano, desde hace algunos años, hace referencia al crecimiento del tráfico de objetos religiosos en Internet y pidió frenar este mercado.
A través de un decreto, en 2017, la Congregación para las Causas de los Santos de la Santa Sede reforzó la prohibición del comercio de reliquias vigente desde hace mucho tiempo. “El comercio (es decir, el intercambio de una reliquia por otra cosa o por dinero) y la venta de reliquias (es decir, la cesión de la propiedad de una reliquia por un precio correspondiente), así como su exhibición en lugares profanos o no autorizados, queda absolutamente prohibida”, refiere el artículo 25 del documento, que proporciona directrices morales para los católicos. Y son precisamente las reliquias las que atraen por los valores que ofrecen los compradores.
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En mayo de este año, en la Catedral de Córdoba, se sustrajo la corona de plata que coronaba a la Virgen Nuestra Señora de Nieva, situada en el costado derecho del altar. Los responsables fueron un indigente y un coleccionista. Según se indicó, el primero habría recibido unos 10.000 pesos como pago para cometer el hurto. Posteriormente la corona, que fue hecha en 1795, fue recuperada. Se trata de una reliquia que tiene más de 200 años de antigüedad y su valor en el mercado es incalculable
El mes pasado, en la provincia de San Juan, se robó de una capilla una reliquia única. "Un trozo de tela (del tamaño de una moneda) de la vestimenta de San Cayetano, una pieza que fue traída desde Italia en 2011 y que era la atracción del templo. En Argentina hay sólo dos reliquias como estas, una es la que estaba en Chimbas y la otra se encuentra en una parroquia del barrio porteño de Liniers", señalaron los medios locales.
Haciendo referencia al aumento de los robos de los altares de Europa, una investigación del diario La Stampa del año 2020, indicó: "según la policía italiana, en promedio, desde 2010, se han robado más de 300 reliquias al año en el país y el número de robos se ha disparado en los últimos tres años" y señaló que los compradores de Filipinas y Brasil encabezan la lista de países donde hay un gran interés por comprar reliquias.
Pero además, las parroquias padecen muchos otros robos -picaportes, placas de bronce, floreros, caliz, patena, ventiladores, griferías, entre otros- que no son denunciados por considerarlos menores y se busca reponer los faltantes con la ayuda de los fieles.
"Me preguntaban si vamos a cerrar la iglesia, a poner rejas en la iglesia. Creo que es eso lo que busca el enemigo. La iglesia está para estar abierta. Tendremos más cuidado, cerraremos en los horarios en los que ande menos gente, y procuraremos cuidarnos entre todos, con la oración, con nuestra solidaridad", dijo el padre Walter Minigutti.
¿Qué son las reliquias?
En la Iglesia Católica una reliquia hace referencia a la parte del cuerpo de un santo o aquello que, por haber tocado el cuerpo de un santo, es digno de veneración.
Las reliquias cristianas son restos corporales, instrumentos de martirio u objetos cotidianos atribuidos a santos o beatos venerados por la Iglesia, conservados en lugares sagrados y venerados por el culto.
Las reliquias se distinguen por grado. Se considera una reliquia de primer grado a un fragmento del cuerpo del santo; de segundo grado a un fragmento de su ropa o de algo que el santo usaba durante su vida (rosario, Biblia, cruz) y de tercer grado a cualquier objeto que ha sido tocado a una reliquia de primer grado o a la tumba de un santo.
Misa en desagravio
"Las reliquias son solo signos pobres y frágiles de lo que fueron sus cuerpos y pertenencias, y a través de estos signos tenues y pequeños Dios quiere manifestar su Presencia, su Poder y su Gloria", indicaron del Grupo de Oración Padre Pío -que funciona en la parroquia Santo Domingo Savio- para invitar el próximo viernes, 17 de noviembre, a la misa en desagravio.
"Se invita a toda la comunidad católica a acompañar en la celebración pidiendo a Dios la pronta recuperación de éste tesoro de la Iglesia", sostuvieron.
La misa en desagravio y reparación por el robo de las reliquias del Padre Pío de Pietrelcina será este viernes, a las 20, en la parroquia ubicada en calle Miguel David 151 de Paraná