Daniel Dal Bó: perfil del palista olímpico entrerriano

Daniel Dal Bó, nació en Laprida, Buenos Aires, pero desde muy chico vive en Gualeguay. El palista olímpico repasó su extensa trayectoria en el canotaje
31 de enero 2022 · 14:01hs

El palista Daniel Dal Bó habló con UNO sobre su carrera y sus objetivos. El perfil del palista olímpico entrerriano que quiere estar en los Juegos Olímpicos en Paris 2024.

DanielDalbo_01.jpg

Aquella mañana Daniel estaba en Río de Janeiro. Si bien su cuerpo se hallaba sumergido dentro del agua no pensaba en el color ni en la temperatura que tendría el mar en ese momento. Tampoco le prestaba atención al Cristo Redentor que lo vigilaba desde la altura. Ni siquiera podían distraerlo la playa de Copacabana, el morro y los edificios que se erguían imponentes a su izquierda.

horoscopo de este viernes 16 de febrero de 2024

Horóscopo de este viernes 16 de febrero de 2024

horoscopo de este jueves 15 de febrero de 2024

Horóscopo de este jueves 15 de febrero de 2024

Su mirada estaba fija en los mil metros que lo separaban de la meta. Sus tres compañeros se preparaban a sus espaldas, porque él encabezaba el bote olímpico argentino. En esa carrera, que no duraría mucho más de tres minutos, se jugaban la posibilidad de competir por una medalla. Era difícil no ilusionarse, porque venían de hacer muy buenos tiempos incluso en la carrera preliminar. Fue una competencia pareja, en la que no hubo más de un segundo de diferencia entre el tercero y el sexto.

Lamentablemente, el equipo argentino quedó afuera y Daniel Dal Bó no pudo contener las lágrimas. Un palista australiano se acercó y le dijo: “Tranquilo, estás en un Juego Olímpico”. Le quiso hacer ver que se encontraba rodeado de la élite de su deporte.

Debido a la pandemia perdió la oportunidad de clasificar a Tokyo y pensó en dejar de remar. Se entrenaba solo, a orillas del río Gualeguay, para no perder la costumbre. Sin embargo, los resultados deportivos que obtuvo durante el año pasado lo mantienen entre los mejores de Argentina y se ilusiona con cerrar su carrera en los Juegos Olímpicos de Paris 2024.

UNO dialogó con él y además de repasar su trayectoria (quince años ininterrumpidos entre los mejores del país) y sus objetivos, aprovechamos su mirada crítica para pensar en la falta de apoyo que recibe el deporte en Argentina.

Daniel Dal Bo 3.jpg

Su Performance

Daniel Dal Bó nació un 8 de septiembre de 1987 en Laprida, un pueblo del sur de la provincia de Buenos Aires. De todas maneras, llegó a Gualeguay junto a su familia a los siete años de edad y desde entonces se dio una conexión inmediata con la ciudad y ese paisaje mimético que la caracteriza.

Su padre, amante de la pesca, lo empezó a llevar al viejo balneario desde muy chico. A partir de los once años se fue acercando a lo que sería su pasión: “alquilábamos piraguas con un amigo llamado Facundo e íbamos a remar para conocer el río y sus arenales”.

Se anotaron en una escuela de canotaje local, y hasta llegaron a competir a nivel provincial con piraguas y kayaks de paseo. “Éramos muy inexpertos, era más bien recreativo y la idea era pasarla bien”, recuerda.

De aquella época le queda la experiencia de descubrir hermosos lugares a través del curso sinuoso del río Gualeguay: “conocíamos canales y paisajes que para nosotros eran como la selva, era una gran aventura”.

Después la escuela se desarmó y durante un par de años les quedó la costumbre de ir a remar y pescar con amigos. Atento a su relación con la naturaleza, Daniel se inscribió en la Escuela Agrotécnica Juan Bautista Ambrosetti, un secundario ubicado sobre la ruta 12 que va a Rosario del Tala.

Un palista llamado Javier Deloné llegó a Gualeguay para trabajar en el frigorífico Soychú y se ofreció para entrenar en serio al grupo de amigos. Ese encuentro fortuito fue el puntapié inicial de una larga historia.

danieldalbo.JPG

Canoas, piraguas y kayaks

Las tres palabras pertenecen a los pueblos originarios de América. Dos semanas después de llegar a nuestro continente, Cristóbal Colón informaba en su diario que había unas naves sin velas que los “indios” llamaban canoas. La palabra kayak, en cambio, es de origen inuit (antes conocidos como esquimales).

A mediados del siglo diecinueve los europeos copiaron el concepto de estas embarcaciones típicas de las civilizaciones precolombinas para uso recreativo, y recién en los juegos olímpicos de Paris 1924 hicieron su debut como deporte de exhibición los primeros kayaks.

El canotaje es un deporte que ha ido creciendo al compás de los cambios tecnológicos que impactaron en el material y las características de las embarcaciones. Si bien existen muy diversos tipos de competencias, la más tradicional es la de sprint o aguas tranquilas.

Las pistas olímpicas son como piletas gigantes a las cuales se les inyecta agua y forman un canal que es boyado a los doscientos a los quinientos y a los mil metros.

Existen los botes de K1, K2 y K4, cuya diferencia es la cantidad de personas que llevan.

Cuando llegó Javier Deloné a Gualeguay les ofreció a los amigos empezar a entrenar en los botes K1 y Daniel no lo dudó: “Empezamos Facundo Ramírez, Juan Bertinat y yo, que era el que venía todos los días. A ellos no les gustaba tanto. A su vez, Javier te decía vení a las seis de la tarde, otro día te convocaba un sábado a la mañana, y no le gustaba para nada que faltemos. Era muy exigente”, recuerda.

Ese fanatismo, ese trabajo metódico y poniendo énfasis en la técnica fue lo que le dio las herramientas a Daniel para poder llegar a la selección argentina en el año 2004: “Me enseñó muchísimo”.

Daniel Dal Bo.jpg

Perseverancia

Uno de los elementos que hace más meritoria la permanencia de Dal Bó en la élite del canotaje durante diecisiete años, es que el equipo nacional cada año tiene dos pruebas eliminatorias en marzo y diciembre.

No importa que seas el mejor durante la primera mitad del año, “si te dedicás a la joda medio año quedás afuera hasta la próxima prueba”, explica.

La primera vez que clasificó, en el año 2004 entraban ocho y logró ingresar en el octavo lugar.

Un año después, con diecisiete años, fue a competir nuevamente y ganó. A partir de ahí, fue la explosión, participó en juegos panamericanos, campeonatos mundiales y compitió en las mejores pistas del mundo. Desde el año 2006 hasta la pandemia vivió en Tigre, epicentro del canotaje argentino.

Con el tiempo, las vueltas por el mundo se hicieron una constante. En algunos países con más tradición en el deporte como Alemania estuvo hasta siete veces: “Los primeros viajes son los más lindos porque es todo nuevo. Una de las cosas que pensé fue ‘por qué no habré aprendido más inglés”.

Representó a la selección argentina en Méjico, Uruguay, Brasil, Paraguay, Chile, Ecuador, Colombia, Méjico, Canadá, España, Portugal, Croacia, República Checa, Hungría, Alemania y Rusia, entre otros lugares.

Obtuvo una medalla de plata en un mundial, tres medallas panamericanas y centenares de trofeos y medallas en competencias nacionales.

Sin lugar a dudas, la participación en Río 2016 fue el punto más alto de su carrera: “Para mí fue como un sueño hecho realidad. Lo deseaba un montón porque había intentado clasificar en el 2012 y no pude. Estuve a punto de dejar de remar por esa frustración. El deportista se mete mucha presión, a veces, incluso dejás de disfrutarlo. Te enfocás en el objetivo y no en el resultado del día a día. La clave está en poder disfrutar el día a día. Pero a veces te enloquecés y querés solo resultados y cuando no lo lográs, te frustra”, reconoce.

En su estadía en la Villa Olímpica, pudo ver a Usaín Bolt, Novak Djokovic, y a los grandes deportistas de la élite mundial.

Sin embargo, el mejor recuerdo le queda de la Generación Dorada del básquet argentino: “Te subías al ascensor y Ginobili y los demás te preguntaban: ¿cómo les fue muchachos? Y vos te quedabas pensando: ‘estos locos nos están hablando a nosotros’. Son gente muy buena onda”.

AL MANDO. Daniel Dal-Bó, adelante en el bote que los llevó a lograr la clasificación. Pura polenta del entrerriano.
AL MANDO. Daniel Dal-Bó, adelante en el bote en Río.

AL MANDO. Daniel Dal-Bó, adelante en el bote en Río.

Cultura deportiva

En sus competencias internacionales, Daniel fue notando las diferentes carencias que tiene nuestro país: “No hay cultura de valorar al deportista. Sacando el fútbol y el básquet, que son los deportes populares que generan fanatismo, no hay apoyo. En los medios de comunicación hay muertes, robos y fútbol. No hay ni siquiera historias de personas que descubren cosas, no hay nada positivo”, se lamenta.

Esta realidad, no se repite en el resto del mundo: “En Hungría, Alemania o España otros deportes también son conocidos. Vos ponés el canal eurosport y están pasando el campeonato nacional de canotaje. Me pregunto por qué no pueden hacer algo así acá”.

Además de difusión, el apoyo es otro. “En esos países tienen apoyo los deportistas, les pagan una jubilación porque se dedicaron veinte años al deporte. Paula Pareto sacó dos medallas en Juegos Olímpicos y tres en mundiales y no le van a pagar nada. Está bien, es doctora, pero del deporte no se va a llevar nada, y bien que publicitaron esas medallas. Crismanich fue campeón olímpico y lo mismo. No me digas que no podés apoyar a un deportista que le dedicó veinte años a tu país. Te voy a bancar para que le enseñes a los chicos, o te consigo un puesto en una empresa”.

Ese apoyo también va acompañado de reconocimiento: “Craviotto, que es un palista español, ganó Master Cheff porque lo convocaron porque era deportista. No digo que me llamen a mí, pero Argentina tiene medallistas olímpicos que no los conoce nadie. Después ponen gente ridícula sin coherencia, que dice cualquier estupidez y la invitan a un programa de televisión. Y los chicos ven eso todo el tiempo”.

Antes y después del ENARD

En relación al apoyo oficial, el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo, creado en 2009 con un impuesto del 1% a la telefonía celular, significó un cambio importante.

Antes de eso, Daniel vivió mil peripecias (“era un desastre, recuerda): tuvo que costearse pasajes para competir, conseguirse sponsors, pedir apoyo oficial, “todo muy desgastante”. A partir de su creación pudo pensar un poco más en el deporte.

Sin embargo, durante el año 2017 se realizaron modificaciones que fijaron los montos en pesos en el presupuesto anual, redirigiendo el excedente a manos del estado, y volviendo a complicar la situación.

De todas formas, Daniel plantea un problema de fondo: “A mi entender en lo que falla es que apoya el deportista y no la infraestructura. Si lo disuelven no queda nada del Enard más que nuestra historia. No hay pistas de canotaje, no hay un gimnasio, no hay capacitación para entrenadores”, se lamenta.

Con un par de datos se puede ejemplificar la cuestión.

El equipo argentino de canotaje entrena en una pista privada que le prestan en Nordelta (porque la pista nacional está contaminada) y en un gimnasio privado porque no poseen uno propio.

Las embarcaciones de competencia que pueden llegar a costar hasta diez mil dólares se encuentran a la intemperie porque no poseen un galpón propio. Sin palabras.

Daniel Dal Bo 1.jpg

Siempre es hoy

La segunda ola de Covid-19 en Brasil frustró el Panamericano en principios de 2021 y con él las chances de Daniel de clasificar a Tokyo con un bote de K2.

Se habían preparado mucho, a veces un bote entrena dos o tres años por un objetivo, ya que cada ciclo comienza cuando termina un Juego Olímpico y dura los cuatro años siguientes.

Con un pie afuera del canotaje, empezó a dedicarse a otras actividades: “Me propuse fabricar remos, entré en la comisión del Club Náutico en la que me eligieron como presidente, y también otros proyectos relacionados a la idea de que la gente se acerque más al río”.

Sin embargo, entre fines del año pasado y principios de 2022 ganó el selectivo nacional, el torneo argentino y el campeonato sudamericano, y decidió seguir compitiendo.

Si hay un signo que ha marcado su vida es el sacrificio. No sólo por el entrenamiento (dos pasadas diarias en el kayak, bicicleta, gimnasio, correr, natación, etcétera).

Sus dos hijos (Sofía y Bautista) nacieron por cesárea programada porque él viajaba a un mundial y quería estar presente.

Algunas veces, estuvo hasta tres meses sin verlos cuando competía en Europa.Por eso ahora disfruta tanto de la pesca y el deporte con ellos.

Cuando llegue el día de dejar la competencia, se dedicará a enseñar: “darle difusión al canotaje en Gualeguay, tanto en lo deportivo como en lo turístico, tenemos un potencial enorme que no está explotado”, asegura.

En ese mismo río Gualeguay que inspiró a los poetas entrerrianos, en ese mismo río que le inculcó el amor por su deporte, se prepara todos los días para llegar a cumplir su sueño en Paris dentro de dos años. Sería el moño para una carrera ejemplar. Nada malo puede salir de la combinación entre el esfuerzo y la ilusión.

Ver comentarios

Lo último

La pobreza superó el 57% de la población en enero

La pobreza superó el 57% de la población en enero

River quiere volver al triunfo ante Banfield

River quiere volver al triunfo ante Banfield

El SMN pronosticó una semana calurosa e inestable

El SMN pronosticó una semana calurosa e inestable

Ultimo Momento
La pobreza superó el 57% de la población en enero

La pobreza superó el 57% de la población en enero

River quiere volver al triunfo ante Banfield

River quiere volver al triunfo ante Banfield

El SMN pronosticó una semana calurosa e inestable

El SMN pronosticó una semana calurosa e inestable

Eligieron ser familia por adopción y comparten experiencias

Eligieron ser familia por adopción y comparten experiencias

Facundo Díaz Acosta jugará la final del Argentina Open

Facundo Díaz Acosta jugará la final del Argentina Open

Policiales
Encontraron sin vida al hombre que era buscado en zona rural de Villaguay

Encontraron sin vida al hombre que era buscado en zona rural de Villaguay

Paraná: detuvieron a un joven, secuestraron drogas y armas

Paraná: detuvieron a un joven, secuestraron drogas y armas

Un motociclista murió al chocar contra un árbol en Concepción del Uruguay

Un motociclista murió al chocar contra un árbol en Concepción del Uruguay

Accidente fatal en la Ruta 14: iba en contramano y murió

Accidente fatal en la Ruta 14: iba en contramano y murió

Detuvieron a tres dirigentes de la UOCRA Concordia vinculados a balaceras

Detuvieron a tres dirigentes de la UOCRA Concordia vinculados a balaceras

Ovación
River quiere volver al triunfo ante Banfield

River quiere volver al triunfo ante Banfield

Godoy Cruz venció a Racing y se afianzó arriba de la Zona B

Godoy Cruz venció a Racing y se afianzó arriba de la Zona B

Pampas debutó con un buen triunfo ante Yacaré XV

Pampas debutó con un buen triunfo ante Yacaré XV

Paraná será sede de la segunda fecha del Turismo Nacional

Paraná será sede de la segunda fecha del Turismo Nacional

Facundo Díaz Acosta jugará la final del Argentina Open

Facundo Díaz Acosta jugará la final del Argentina Open

La provincia
El SMN pronosticó una semana calurosa e inestable

El SMN pronosticó una semana calurosa e inestable

Eligieron ser familia por adopción y comparten experiencias

Eligieron ser familia por adopción y comparten experiencias

La Mesa contra el Hambre prepara una jornada de ollas populares

La Mesa contra el Hambre prepara una jornada de ollas populares

Piden informes sobre préstamos de equipos de Enersa a Edesur

Piden informes sobre préstamos de equipos de Enersa a Edesur

Néstor Roncaglia: Me duele que digan que la Policía lo torturó

Néstor Roncaglia: "Me duele que digan que la Policía lo torturó"

Dejanos tu comentario