En Argentina, cada 2 de junio se celebra el Día Nacional del Perro en memoria de Chonino, el heroico ovejero alemán de la Policía Federal. Su valiente acto al defender a su guía durante un tiroteo en la avenida General Paz en 1983 permitió capturar a los criminales.
Chonino, el perro policía que es historia
Cada 2 de junio se celebra el Día Nacional del Perro en memoria de Chonino, un heroico ovejero alemán de la Policía Federal
Cada 2 de junio se celebra el Día Nacional del Perro en memoria de Chonino, un heroico ovejero alemán de la Policía Federal
El trágico suceso ocurrió la noche del 2 de junio de 1983, cuando el suboficial Luis Alberto Sibert y su compañero Jorge Ianni intentaron identificar a dos sospechosos en la avenida General Paz. En ese momento, se desató un tiroteo y ambos policías resultaron gravemente heridos.
Al ver a su amo en peligro, Chonino se abalanzó sobre uno de los atacantes y recibió un disparo mortal en el pecho. A pesar de estar herido de muerte, logró arrancar el bolsillo de la campera del delincuente.
En el hocico, Chonino aún sostenía el trozo de tela que contenía los documentos de identidad de los agresores, lo que permitió su rápida detención días después.
El sacrificio de Chonino
En 1977 un hermoso cachorro de Ovejero Alemán fue seleccionado para ser miembro del cuerpo de perros de la Policía Federal Argentina tras cumplir ampliamente las aptitudes físicas y psíquicas necesarias. Lo bautizaron Chonino.
El can fue adiestrado concienzudamente como perro de seguridad, preparado para entrar en acción sólo cuando hubiese peligro de vida, tanto para sus conductores como para terceros. Desde entonces, este ilustre animal acompañaba a los oficiales en recorridas de vigilancia por la ciudad y participaba en operativos como miembro activo de la fuerza.
Una triste noche de junio de 1983, Chonino fue asignado para patrullar, la zona de Devoto. En medio de la oscuridad reinante y frente a una copiosa lluvia los funcionarios policiales observaron, de pronto, q
ue dos hombres manoseaban en forma dudosa, las puertas de coches estacionados en la Calle Lastra.
Ante el pedido de identificación, los sospechosos respondieron brutalmente a tiros hiriendo a uno de los oficiales. De repente el lugar se transformó en una angustiosa sinfonía de disparos, ladridos, lluvia, fogonazos y sangre.
Chonino, por instinto propio y sin perder el tiempo, al ver agredido a su guía, se lanzó al ataque, en medio del tiroteo.
Trágicamente uno de los delincuentes alcanzó con un balazo el corazón de Chonino, y mientras los asaltantes escapaban, con su último aliento, el animal se arrastró hacia su guía extendiendo, agónico, su hocico.
En su boca, llevaba un trozo de bolsillo que contenía los documentos de los asaltantes lo que permitió la detención de los criminales que hoy están cumpliendo una condena de ejecución perpetua.
La historia fue contada en un concurso que organizó una sección de un matutino porteño a fin de establecer el Día Nacional del Perro. De ese modo, Cora Cané, la conocida escritora, a raíz de las numerosas cartas recibidas, tuvo la idea de declarar que el día 2 de junio, aniversario de la muerte de Chonino, sea el día del perro en nuestro país.
Con su último aliento, luego de recibir un balazo, Chonino se arrastró hacia su guía extendiendo su hocico. En su boca, llevaba un trozo de bolsillo que contenía los documentos de los asaltantes
Chonino, es hoy sólo el nombre de una calle de Buenos Aires, esa ciudad donde muchos seguirán corriendo, mirando la tasa del dólar, viviendo en el mundo de las reuniones, o hablando por teléfono con alguien ineludible, ignorando que es muy cierto que todos los perros van al cielo y que Chonino ladra sonriendo desde la entrada...






















