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Narcotráfico

Uno viajaba con la droga y quiso fugarse, el otro iba de apoyo: fueron condenados

Habían cargado 62 kilos de marihuana en Misiones y los llevaban a Buenos Aires. Cayeron en Entre Ríos y ahora acordaron penas de prisión.

Sábado 22 de Febrero de 2020

Uno viajaba en el utilitario cargado con droga; otro iba en un auto de apoyo. Los dos fueron detenidos como cómplices en el transporte de más de 60 kilos de marihuana en Entre Ríos por la ruta nacional 12; aunque al principio ensayaron coartadas de patas cortas, ahora fueron condenados tras confesar en un juicio abreviado.

Se trata de J.M., de 55 años, changarín oriundo de la localidad de Cruce Caballero, provincia de Misiones, aunque residente en General Rodríguez, provincia de Buenos Aires; y G.S., de 38 años, transportista de Lanús Oeste. El 6 de enero de 2019, aproximadamente a las 13.45, en el puesto caminero Paso Telégrafo de la Policía de Entre Ríos, a la altura del kilómetro 646 de la ruta 12, en el Departamento La Paz, los policías detuvieron la marcha de dos vehículos: un auto Chevrolet Spin, y un utilitario Fiat Fiorino. Ambos venían de la ciudad de Posadas, provincia de Misiones, con destino a la provincia de Buenos Aires.

En el marco del procedimiento se convocó al cabo Gonzalo Daniel Cabrera para que el perro antinarcóticos de la fuerza practicara el control. En ese instante, el conductor del Fiat Fiorino se dio a la fuga hacia el sur. Esto derivó en una persecución que acabó 11 kilómetros después, con la interceptación del rodado a la altura del kilómetro 637 de dicha ruta. El conductor fue identificado como J.M. quien, al verse acorralado, confesó que llevaba droga y que el otro auto viajaba como acompañante. Así las cosas, la Fiat Fiorino fue trasladada al puesto caminero, donde la perra Lola la inspeccionó y reaccionó del modo característico ante la presencia de estupefacientes en el sector de las puertas delanteras.

En virtud de ello, en presencia de testigos civiles, se practicó su registro, y así se pudo encontrar un total de 200 “ladrillos”, cubiertos con cinta de embalar ocre, con marihuana. El peso total fue de 62,43 kilos. Los paquetes fueron hallados, ocultos, en distintos habitáculos del rodado: 22 (10,4 kilos) en el panel de la puerta delantera; 23 (5,19 kilos) en la parte lateral inferior derecha de la caja; 26 (6,18 kilos) en la puerta trasera del lado derecho; 42 (11,975 kilos) en el interior de la caja, ambos laterales; 23 (13,150 kilos) en la puerta del conductor; 29 (7,39 kilos) en la parte inferior detrás de los asientos; y 35 (8,145 kilos) dentro de la rueda de auxilio.

La documentación del Fiat Fiorino se hallaba a nombre de un hombre Lanús (provincia de Buenos Aires), en tanto que se encontró un boleto de compraventa entre el titular y J.M. (comprador). Por su parte, el conductor del Chevrolet Spin fue identificado como G.S.. Pese a que la perra marcó el sector del baúl y la puerta trasera derecha, no se encontraron estupefacientes a bordo. Es decir, señaló el rastro de la droga que en algún momento estuvo en ese vehículo.

La pericia química practicada determinó que la sustancia incautada tenía un grado de concentración promedio de THC del 3,49%, y de la misma se podían obtener 622.900 dosis umbrales.

Los dos hombres fueron imputados, procesados y llevados a juicio. En esta instancia, acordaron con la Fiscalía confesar en un procedimiento abreviado. El fiscal Leandro Ardoy y los defensores Alejandro Castelli y el Claudio Berón presentaron dicho acuerdo ante el Tribunal Oral Federal de Paraná. El mismo consistió en que J.M., quien llevaba la droga, sea condenado a cuatro años y seis meses de prisión, y G.S. a cuatro años de cárcel.

En cuanto a la pena de multa, las partes acordaron dejar su fijación a criterio del tribunal. Asimismo, se convino el decomiso de la camioneta Fiat Fiorino, y de los 3.461 pesos que llevaban el día del viaje. Sobre el otro auto, las partes pactaron no solicitar su decomiso en razón de que el mismo es propiedad de un tercero ajeno al hecho investigado.

Ambos procesados confesaron el hecho; en particular, el imputado J.M. expresó que admitía haber cometido un error del que está arrepentido. La jueza Noemí Berros lo homologó en una sentencia en la cual impuso dichas penas a los dos sujetos que se encuentran alojados en la Unidad Penal 1 de Paraná, más las multas de 24.000 pesos a J.M. y 30.000 pesos a G.S.

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