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Caso Mariela Costen

Una moto, identikit y un testigo complican al sospechado de matar a una mujer en un asalto

Luego de 25 días del crimen de Mariela Costen en Concordia, detuvieron a un hombre. La rueda de reconocimiento será una prueba determinante.

Miércoles 14 de Agosto de 2019

Desde el fin de semana un hombre estaba en la mira por el asesinato de Mariela Costen, ocurrido en la madrugada del 20 de julio en Concordia. Habían pasado tres semanas con una investigación que parecía no encontrar salida, por las dificultades que presentaba el caso: un asesinato con una sola testigo presencial y cámaras de vigilancia que no lograban captar a los asaltantes que se conducían en una moto. Sin embargo, según se informó a UNO, las múltiples averiguaciones, las insistentes recorridas por la zona oeste de la ciudad y el análisis de cientos de horas de videos de diferentes cámaras lograron dar con una pista.

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Se trata de una moto que fue localizada en una gomería, con similitudes a la de los ladrones, y su dueño guarda rasgos sorprendentemente similares al identikit realizado por una dibujante de la Dirección Criminalística. Estos elementos, sumado a otras evidencias, convencieron al fiscal Martín Núñez de solicitar la detención del sospechoso. Aún quedan varias medidas por adoptar, pero se cree que la causa estaría bien encaminada, tras casi un mes de misterio y zozobra.

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Mariela había salido con una amiga a festejar el Día del Amigo el viernes 19 de julio a la noche, en el centro de Concordia. Les quedaron solo 100 pesos, por lo que decidieron regresar a sus casas, hacia el norte de la ciudad, caminando la mitad del trayecto y en un remís el resto. Sin embargo, en el camino se cruzaron con los dos ladrones que les sacaron el dinero y uno de ellos le disparó a Mariela en la cabeza. Tras agonizar dos días y medio en el hospital Masvernat, la mujer baleada falleció. Tenía 40 años y dos hijas adolescentes.

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Según se informó a UNO sobre lo que se pudo reconstruir durante la investigación, a las 4.40 las víctimas iban por el bulevar Eva Perón, a dos cuadras del punto donde iban a tomar un remís. Primero observaron que dos hombres a bordo de una moto se les acercaron y se cayeron al asfalto. Esto les llamó la atención, por lo que decidieron acelerar el paso. Los motociclistas dieron la vuelta a la manzana y las interceptaron en la esquina de calle Brasil.

Uno se quedó arriba de la moto y otro se bajó con un arma. Las obligó a ponerse contra la pared, les dijo que no lo miraran a la cara y les exigió el dinero. Le dieron los 100 pesos y Mariela giró la cabeza. Según su amiga, el ladrón pensó que le vio el rostro, por lo que le disparó en la cabeza. Aunque esta decisión no se entiende porque la amiga también lo vio, pero a ella no la baleó.

El asesino se subió a la moto y ambos huyeron hacia el oeste de la ciudad.

En estas semanas de investigación, se obtuvieron videos de más de 100 cámaras de vigilancia particulares. Se pudieron determinar ciertas características particulares del vehículo, que sería de 125 o 150 cc.

El domingo, mientras efectivos de la División Investigaciones realizaban una recorrida, observaron una moto similar en la puerta de una gomería. Tenía calcomanías y otros rasgos similares a la moto buscada. Se identificó al dueño y allanaron su casa, ubicada en el barrio La Colina, donde secuestraron, entre otras cosas, un celular y una campera de características muy parecidas a las que llevaba puesta el asesino, según la testigo y por lo que se observa en los videos.

Las averiguaciones continuaron y los policías pudieron dar con un vecino, quien les contó que el sospechoso le había confesado que “se había mandado una cagada” y mató a una mujer, en una conversación unos días después del crimen.

Finalmente, ayer al mediodía el hombre fue detenido. Se aguarda por la citación a declaración del imputado, en la cual el fiscal le endilgará el delito de Homicidio simple en ocasión de robo, que tiene una pena de entre 10 y 25 años de prisión. Luego se realizará la audiencia de prisión preventiva donde se solicitará que el acusado quede privado de la libertad mientras se sustancia la Investigación Penal Preparatoria.

La prueba clave que se va a producir en los próximos días es la rueda de reconocimiento. El acusado será puesto al lado de otras personas parecidas, y dos testigos deberán decir si alguno de ellos es el autor del asesinato de Mariela.

Una testigo es la amiga de la víctima, que estaba a su lado al momento del asalto mortal, y quien dio las características del retrato hablado. El otro es un joven que aquella madrugada iba caminando unos metros atrás de las dos mujeres por el bulevar Eva Perón, observó a los motociclistas en actitud sospechosa y pensó que le iban a robar el celular.

Por otro lado, la campera será peritada con la prueba de dermotest para determinar si tiene restos de pólvora producto del disparo. A su vez, resta hacer el cotejo de la moto con las imágenes de las cámaras, que consistirá en señalar las cualidades del vehículo con las que se observan en las decenas de capturas de los videos.

Además, se informó a UNO que el sospechoso tiene antecedentes penales por robos y causas en trámite. Mientras, se sigue la búsqueda del cómplice del presunto autor del hecho, que conducía la moto, con quien planearon el asalto y huyó tras el disparo mortal.

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