El acusado de asesinar a Miguel Ángel Rosatelli confesó ante el fiscal ser el responsable del disparo que le quitó la vida. Roberto Marsicano le dijo a la autoridad judicial que lo mató por un error en una situación llena de alcohol y droga. Ante esto, el querellante en la causa, Marcos Rodríguez Allende, advirtió que la declaración es importante, pero aclaró que lo único que quiere el imputado es mejorar su situación procesal y quitar los agravantes del crimen, situación que “no podrá revertir”.
Marsicano admitió ser el asesino del productor Miguel Rosatelli
Marsicano, previo a ingresar a la audiencia en los Tribunales de Concordia, dialogó con los medios de prensa. Allí fue consultado sobre la hipótesis del disparo accidental para dar muerte a Rosatelli, a lo que el detenido respondió: “Si lo ves desde un punto de vista, es evidente. Esa noche pudo más el alcohol y la droga”, insinuando que esas sustancias habrían colaborado para desencadenar la tragedia.
Por su parte, el abogado defensor Iván Dri consideró que el caso podría derivar de homicidio agravado a homicidio culposo si se contemplara “un estado de confusión por estar excedido de algo, que podría ser también de estupefacientes”.
La declaración del imputado se realizó en horas del mediodía, luego de una mañana que tuvo varios contratiempos debido al retraso del abogado Dri y tras el paso por el Juzgado de Garantías, donde el juez Alberto Funes Palacios leyó una carta de puño y letra del imputado donde pedía tener la oportunidad de testimoniar.
Minutos antes de ingresar Marsicano dijo a los medios: “La verdad es la verdad, hay muchas pruebas de que yo nunca escondí nada. Volví al lugar del hecho con todas las evidencias. ¿Qué más te puedo decir? Yo no voy a hacer pagar a otro por lo que a mí me pasó”.
Consultado sobre la aparición del arma, el imputado graficó: “Nosotros dormíamos juntos día por medio y él tenía un revólver 32 que lo ponía arriba de mi mesa de luz o bajo la almohada. Él me decía en broma, si aparece alguien cagalos a tiros, pero aclaro que el arma no es mía”.
Remarcó: “Yo dormía con él desde que falleció la señora. Lo acompañaba a pedido de los hijos. Ellos no viven acá y ojalá que los hijos quieran hablar conmigo. Los hijos sabían que yo cuidaba al padre y confiaban totalmente en mí”.
Por su parte el abogado Dri defendió su estrategia defensiva, apuntando que “la autoincriminación puede ser, porque estaríamos ante un homicidio culposo o un homicidio en un estado de confusión por estar excedido en alcohol y quizás también en estupefacientes”.
De esta manera, la defensa trata de cambiar la actual figura con la que se encuentra imputado, que es la de ser autor de un homicidio doblemente agravado.
La querella
En tanto, el querellante Marcos Rodríguez Allende entendió que las pruebas hasta el momento recolectadas “son concretas, objetivas y contundentes. Hay que darse cuenta de que día a día que va pasando se lo incrimina cada vez más, y Marsicano podrá decir lo que a él le parezca, o hacer una suerte de catarsis o arrepentimiento que sería muy importante para él, pero eso no quita ni disminuye su responsabilidad”.
Para Rodríguez Allende, el contexto histórico en el que se desarrollaron los hechos “habla de que hubo una premeditación. Por lo que un simple disparo, un disparo accidental, no concuerda con la realidad de los acontecimientos”.
“Se sabe que luego del disparo hay una búsqueda del dinero muy importante, un apoderamiento ilegítimo de ese dinero. El irse en la camioneta de la víctima y esconderla en otro lugar, es decir desdibujar la escena de los acontecimientos, nos indica que no es accidental”.
Por el momento la causa continúa avanzando con la recepción de distintas pruebas y en las puertas de la rueda de testimonios, que aportarán nuevos elementos y que derivará en el apuntalamiento de la responsabilidad que será llevada a juicio.
“Solo una estrategia”
Rodríguez Allende dialogó anoche con UNO y explicó que Marsicano al menos reconoció ante el fiscal ser el autor del crimen de Rosatelli. “Lo que él busca es que se le descomprima la situación procesal, porque sabe que está imputado del delito de Homicidio doblemente calificado, que en un caso hipotético de una condena, se le dará una alta sentencia”, aclaró, para indicar: “Por ello es que habla de cuestiones de alcohol a fin de marcar que no tenía control de sus actos”.
“La historia es bien clara, actuó sobre seguro y realizó conscientemente todo lo que hizo con el solo interés de asesinarlo y quitarle el dinero que tenía la víctima”, añadió.











