La ciudad de Paraná se vio conmovida este viernes por una movilización frente a los Tribunales de Paraná, donde familiares, amigos y compañeros de trabajo de Stefanía Sosa se concentraron para exigir justicia y celeridad en el proceso judicial tras el fatal siniestro vial que terminó con la vida de la joven de 35 años. La manifestación también reclamó controles de alcoholemia más rigurosos y una actuación firme por parte del Poder Judicial frente a conductores imprudentes.
La familia de Stefanía Sosa se movilizó a tribunales y pidió justicia: "no al juicio abreviado"
Familiares y amigos de Stefanía Sosa se movilizaron frente a Tribunales para exigir celeridad en la causa. El imputado del choque fatal se encuentra detenido.
Al frente de la marcha, los familiares de la joven llevaron un cartel en el que inscribieron un mensaje contundente para la Justicia: "No al juicio abreviado". Esta herramienta jurídica es una salida alternativa en un proceso penal en el que las partes (defensa, fiscalía y querellas) acuerdan no llevar a juicio común el caso y el imputado acepta una pena. Este procedimiento es muy cuestionado por algunos operadores judiciales, ya que el acusado suele negociar una pena menor a la que podría recibir en un juicio común a cambio de reconocer el delito.
El trágico episodio ocurrió el pasado sábado 1° de agosto en la intersección de la avenida Circunvalación y calle Churruarín, un punto neurálgico que se convirtió en el escenario de una tragedia evitable. Stefanía Sosa se dirigía a su lugar de trabajo en el hogar San Vicente de Paúl, donde desempeñaba tareas junto a su madre, Carolina Gavilán. Ambas viajaban en una camioneta Renault Express conducida por Gustavo Sosa, padre de la joven, cuando fueron embestidas violentamente por una Toyota SW4. El impacto fue de tal magnitud que Stefanía falleció en el lugar, mientras que sus padres sufrieron heridas de diversa consideración.
"Se llevó la vida de mi hija”
Durante la concentración en las escalinatas de los Tribunales, el testimonio de Gustavo Sosa conmovió a los presentes al recordar los instantes previos al choque. Con la voz quebrada por la angustia, el hombre enfatizó que su familia no estaba realizando una actividad de ocio, sino cumpliendo con sus responsabilidades cotidianas. “Nosotros íbamos a trabajar, no veníamos de joda. Estábamos esperando el semáforo cuando se llevó la vida de mi hija”, manifestó con firmeza durante el reclamo.
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El pedido de los deudos hacia los magistrados y fiscales fue directo y despojado de tecnicismos, apelando a la sensibilidad social y al cumplimiento estricto de las normas. Sosa fue claro al expresar su expectativa sobre el desarrollo de la causa: “Yo no tengo palabras para decir, solo digo que los jueces y fiscales se pongan la mano en el corazón y hagan valer la ley como tiene que valer”.
La situación de salud de la madre de la víctima, Carolina Gavilán, añade una capa de dramatismo adicional a la situación. Actualmente, permanece internada en estado delicado, bajo asistencia respiratoria mecánica. Su otra hija, Eliana Sosa, compartió los detalles del crítico cuadro clínico durante la marcha, revelando que aún no han podido comunicarle la noticia del fallecimiento de Stefanía. “Mi mamá aún está en coma inducido. Ella no se ha despertado después del accidente”, explicó Eliana.
En medio de este panorama desolador, la familia intenta mantenerse de pie por el bienestar de los hijos de la víctima. “Pensamos en ella y en los dos chiquitos que dejó mi hermana. Esa es la fuerza para seguir”, confesó Eliana.
Miguel Núñez, detenido en la Unidad Penal de Paraná
En cuanto a la situación procesal del imputado, Miguel Aníbal Núñez permanece detenido en la Unidad Penal Nº1 de Paraná. La Justicia dispuso para él una medida de prisión preventiva por el término de 40 días mientras avanza la investigación preliminar. El fiscal Laureano Dato le atribuyó formalmente el delito de homicidio imprudente agravado por la conducción antirreglamentaria. Esta imputación se sustenta en evidencias contundentes recogidas en los primeros momentos tras el siniestro.
Los informes incorporados al expediente judicial revelan que Núñez conducía con una alcoholemia positiva y, según pericias preliminares, circulaba a una velocidad excesiva, estimada en aproximadamente 140 kilómetros por hora al momento de colisionar contra el vehículo de los Sosa que aguardaba en el semáforo. Gustavo Sosa reveló además un dato estremecedor: conocía a Núñez por ser cliente de su ferretería y aseguró que este ya contaba con antecedentes similares.
Respecto a un intento de disculpas que habría manifestado Núñez durante el proceso, la respuesta de la familia Sosa fue de total rechazo, considerando que el daño es irreversible y que las palabras no pueden reparar la ausencia de Stefanía ni el estado crítico de Carolina. “Tu perdón no me alcanza. A ninguna de la familia de mi casa nos alcanza tu perdón”, sentenció el padre de la joven fallecida.















