Abuso a menores
Domingo 02 de Diciembre de 2018

Habló otra víctima de abusos del entrenador de hockey sobre patines

Micaela contó lo que sufrió por parte de quien fue su entrenador de hockey a lo largo de varios años.

Mientras avanza la investigación de las denuncias de los abusos perpetrados por el entrenador de hockey, José Alves Pinheiro, sus víctimas van rompiendo el silencio y así crece el número de mujeres que van contando lo padecido en su adolescencia.
En la causa ya son cinco las víctimas identificadas, quienes han relatado distintos hechos de abusos sufridos por el entrenador (entre la década del 90 y 2003). Ahora, se sumó un nuevo testimonio de una mujer que está viviendo en el exterior.
Micaela contó lo que sufrió por parte de quien fue su entrenador de hockey a lo largo de varios años. Lo hizo en una entrevista con la periodista Evangelina Ramallo en Canal 9 Litoral. En el diálogo, la mujer contó: "Él era como el entrenador amigo, digamos, se encargaba de generar confianza, de que una no dude de ir con él ante cualquier emergencia. Era una persona confiable, se encargaba muy bien de ganar ese rol, con todos. Siempre hubo como una cercanía, hablábamos abiertamente, y sí hubo un momento específico en el que yo estuve más vulnerable porque me peleé con mis padres, una cuestión por el hockey, él estuvo presente y obviamente estaba al tanto de la situación. Fue la persona que me contuvo, me decía que no me preocupe, 'vamos a charlar y encontrar la manera de solucionar esto'. Fue un momento exacto para que él se acerque un poco más y gane confianza más que la que tenía con mis propios padres".
Sobre cómo comenzó el proceso hasta lograr el abuso, Micaela recordó: "Me propuso ir a su casa y como él estudiaba Psicología, me hacía unos test, con dibujos, palabras, preguntas, me hacía dibujar e ir encontrando qué era lo que yo quería. Yo no quería jugar más al hockey y eso era supuestamente lo que teníamos que resolver. Bajo esa excusa habló conmigo y habló con mi papá también. Hoy miro para atrás y no puedo creer con la simpleza que lo hacía, porque ahora que soy más grande, que analizo las cosas de otra manera, es como un plan de mucho tiempo de trabajo y hacer las cosas como las hizo, y terminar hablando con mi propio padre para pedirle que me lleve a la casa para ayudarme".
"Habré ido tres o cuatro veces –continuó la mujer–, cada vez más él encontraba huecos o temas de confianza. En un momento decía 'bueno, vos sos chica, si no te contaría más cosas, y de esa manera obviamente encontraba el espacio para que uno diga 'no, quiero saber de qué me estás hablando', dado que soy una persona de querer saber más. Él supo bien descubrir eso, entrar por ese lado y ponerme a mí como cómplice de querer algo que no sabía, y de esa manera pasar de charlar a hacerme masajes, a tocarme".
Acerca de lo que le produjo el momento en que se enteró de que había otras víctimas, Micaela contó: "Todo el tiempo pensé que era solo yo, pero cuando leí esto se me vino el recuerdo que él me dijo una vez en su casa que siempre iban las chicas de hockey, 'siempre hacemos los test, somos todos amigos', que fue una de las coas que a mí me hizo sentir segura en un principio".
"Me sorprendió porque en todos estos años nunca pensé que le había pasado a las demás, en realidad es bastante obvio, ahora que miro para atrás, el tipo no es que lo hizo conmigo, obvio que lo hace con cualquiera que pueda", agregó, y en este sentido concluyó. "Una charla hubiese ayudado a sacar todo esto 10 años antes o más. Más que nunca tenemos que sacar todo esto diciendo somos un montón y la mayoría de nosotras es consciente que eso es algo de alguna manera normal, como que 'nos pasa y bueno', pero no es así, no tenemos que dejar a nadie hacer nada que no tiene por qué hacer, nada sin nuestro consentimiento".

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