Caso Alejandra Silva
Viernes 18 de Enero de 2019

Excedió el perímetro de la tobillera para evitar que usurpen su vivienda

Facundo Siegfried, quien asesinó en octubre a Alejandra Silva, violó la prisión domiciliaria pero dijo que debió acudir ante la ocupación de su casa

Hace unos días, sonó la alarma en el Centro de Monitoreo de las tobilleras electrónicas del Servicio Penitenciario de Entre Ríos. El sistema indicaba que Facundo Siegfried había salido del radio perimetral permitido para el cumplimiento de la prisión domiciliaria. Por esto, los uniformados llamaron por teléfono y luego acudieron al domicilio de calle Zavalía sin número, en pleno barrio El Morro. Al llegar, encontraron al joven de 22 años en una casa cercana a donde debía estar. Se trataba, según se explicó, de su vivienda construida en el mismo terreno donde hay otras más de la familia. Y argumentó que lo hizo para evitar que otros le usurparan la casa. Por esto, ayer pidió mudarse a este nuevo domicilio, en el cumplimiento de la medida cautelar.
Siegfried asesinó a tiros en la cabeza a su novia, Alejandra Silva, el 25 de septiembre del año pasado. Le imputan Homicidio agravado por violencia de género, aunque la defensa desmiente el contexto del hecho. De todos modos, cuando vaya a un juicio podría recibir la máxima pena de prisión perpetua.
Poco después de ser detenido, el imputado recibió el beneficio del arresto domiciliario para el cumplimiento de la prisión preventiva. Se había dictado esa media cautelar, teniendo en cuenta que hay varios vecinos de la zona que son testigos del hecho, presenciales o circunstanciales, que podrían ser amedrentados y llegar con temor al juicio.
Hace unos días han llegado a la Redacción de UNO varios mensajes de vecinos que afirmaban que Siegfried estaba violando la domiciliaria. Incluso sostenían que lo hacía junto a un familiar con fines ilícitos. Casualmente, o no tanto, fue justo cuando sucedió este incidente en el cual se determinó que el muchacho había excedido el perímetro marcado por el radio alrededor del aparato al cual está vinculado la tobillera electrónica.
Al constatarse esta situación, la Fiscalía averiguó y recibió como explicación el motivo referido por el imputado acerca del intento de ocupación de su casa. En este marco, ayer se realizó la audiencia de revisión de la prisión preventiva ante el juez de Garantías, Elvio Garzón.
En la misma, la fiscal Paola Farinó dijo: "Se han recepcionado informes del oficial el Servicio Penitenciario, sobre que el mismo no se encontraba en la vivienda que había sido fijada. Por su parte, el defensor técnico hace una presentación señalando que su defendido le había manifestado su voluntad de cambiar el domicilio que queda a metros de donde está cumpliendo la domiciliara, de la vivienda de la madre a la del padre". Por esto, explicó que se pidió la instancia "para imponer al imputado respecto de cuál es el domicilio donde se va a cumplir exactamente" la medida, "y reiterar el apercibimiento que significa que se retire. Esto no puede volver a pasar, que toda modificación de la preventiva debe llevarse a cabo previo audiencia del juez de Garantías".
A su turno, el abogado defensor, José Iparraguirre, dijo: "No hubo ningún peligro de fuga, ningún riesgo de evadirse de la justicia, sino que se trató de un malentendido. Cuando él estuvo en la Unidad Penal N° 1, su vivienda había sido objeto de un intento de usurpación y por lo tanto su padre la cuidaba. Son viviendas que están en un mismo terreno de los padres, en el cual los hijos fueron construyendo viviendas, los fondos se comunican. Ante esta circunstancia, al comienzo de la feria judicial, Facundo se comunicó conmigo diciendo que necesitaba custodiar la casa. Ahí hubo un malentendido, creyó que estaba autorizado, expresamente yo le expliqué que teníamos que solicitar el cambio de domicilio". En este sentido, el abogado afirmó: "No hubo riesgo procesal en ningún momento".
El juez Garzón explicó, al momento de resolver, que el Servicio Penitenciario debe analizar previamente si la casa mencionada para cumplir la domiciliaria cuenta con las condiciones para la instalación del sistema de la tobillera electrónica. Si esto es así, se autorizará el cambio.
Cabe recordar que durante un par de meses, Siegfried estuvo con preventiva en la cárcel. Para esto se había argumentado "la posibilidad del imputado de amedrentar a los testigos" y se refirieron solo los últimos antecedentes: el 18 de agosto fue denunciado por amenazas calificadas en el barrio El Morro, con un arma 9 milímetros, por parte de un vecino. En otra causa del 10 de septiembre, una vecina lo denuncia a él, a su hermano y a la víctima de esta causa por amenazas calificadas. Además, la testigo que aquella noche llamó al 911 para avisar que habían matado a una mujer, no quiso dar su nombre porque si Siegfried se entera, dijo: "Me van a tirotear la casa y me la van a quemar".
Hasta ahora, desde que el joven está de nuevo en el barrio, no se han denunciado hechos de violencia.
En la imputación de la Fiscalía, se sostiene que Siegfried "disparó con un arma de fuego calibre, presumiblemente, 11.25 a la cabeza de su expareja Alejandra María Leonor Silva, alrededor de la hora 19.10 del lunes 24 de septiembre, en ocasión que ambos se encontraban frente al domicilio habitado por el imputado en calle Du Graty al final, produciéndole la muerte".




Denuncias no confirmadas

Un hombre sobre el que pesa una medida de restricción perimetral de acercamiento a su expareja y al novio actual de la mujer, por un hecho de violencia ocurrido hace unos días, fue denunciado de haber violado tal prohibición. Sin embargo, esta versión no se corroboró y por lo tanto no se agravó la situación del imputado.
Se trata de Gabriel Godoy, quien el 13 de enero, en la zona de Anacleto Medina, hirió con una cuchilla tipo carnicero a Juan Carlos Alvarado, en el hombro izquierdo y en la zona intercostal izquierda. El hombre fue imputado por intento de homicidio, el cual habría tenido el fin de ocasionarle sufrimiento a su expareja, actual pareja de la víctima.
En este sentido, en los últimos días hubo denuncias de que Godoy no respetó la restricción. Conocidos de la mujer le dijeron que lo veían en cercanías de su casa, y como mayor precisión hablaron de que lo vieron en la plaza. Por esto, la Fiscalía pidió que quede con prisión preventiva domiciliaria, con tobillera electrónica.
Por su parte, los defensores oficiales Jorge Sueldo y Fernando Callejo, plantearon que ninguna de esas acusaciones estuvieron demostradas, por el contrario afirmaron que Godoy nunca se acercó a dichas personas.
Por otro lado, luego de la primera acusación por el ataque, el hombre fue imputado por las amenazas proferidas por Whatsapp a su expareja y a Alvarado el día anterior al hecho de sangre. Son muchas y de un elevado tenor violento. Por lo mismo, la fiscal pidió la medida cautelar de privación de la libertad.
Ante esto, los defensores reclamaron que las amenazas eran anteriores, no posteriores al día de las puñaladas, por lo tanto no se pueden valorar como violación a las restricciones que le fueron impuestas después.
Luego de evaluar la situación, el juez de Garantías Elvio Garzón decidió no hacer lugar al pedido de la acusación pública. Por un lado, respecto a las amenazas, coincidió con lo argumentado por los defensores. Y sobre las denuncias de no cumplimiento de la perimetral, explicó que ninguna de las cuestiones referidas indican que Godoy haya estado cerca de las víctimas, a una distancia inferior a los 200 metros, tal como se le ordenó. Por ejemplo, alguien dijo haberlo visto en la plaza de Anacleto Medina. El magistrado constató en un mapa que la esquina más cercana al domicilio de la expareja del imputado y esta vivienda, hay 300 metros. Por esto, se confirmó la medida tal como la había impuesto en su momento el juez Mauricio Mayer.

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