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Narcotráfico

Condenado por cruzar cocaína por la frontera Colón-Paysandú

El remisero condenado integraba una banda transnacional que llevaba cocaína desde Paraguay hacia Uruguay. Es otro caso de triangulación a través de Entre Ríos.

Domingo 24 de Octubre de 2021

Paraguay-Misiones/Corrientes-Entre Ríos-Uruguay: así es la nueva ruta de la cocaína que se ha conformado y consolidado desde hace un par de años, que tendría como destino el provechoso mercado de drogas europeo. Se ha demostrado en la causa que descubrió la triangulación a través de una base aérea logística en Concordia; y ahora en una sentencia judicial a la que accedió UNO, donde un hombre que trasladaba cargamentos de pasta base desde Paraguay hacia Uruguay, pasando por el cruce fronterizo de Colón-Paysandú, fue condenado.

Se trata de Leandro Venicio Mayer, un remisero de 30 años, de la localidad misionera de Puerto Iguazú, quien cayó en febrero del año pasado en el marco de una investigación de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), con 21 kilos de pasta base de cocaína. Mayer cumplía ese rol, pero era un personaje secundario en la estructura de la organización delictiva transnacional. Uno de los cerebros de las operaciones y vínculo con los proveedores en Paraguay es Adán Segovia Buenaventura, quien fue detenido y tiene con otras causas en trámite. Aunque en realidad aún no se sabe si ese es su nombre real.

La investigación comenzó a fines de julio de 2019, cuando personal de Gendarmería Nacional se encontraba en el acceso a Tapebicuá, provincia de Corrientes, a la altura del kilómetro 536 de la ruta nacional 14. Interceptaron un auto Citroën C4 el cual, en un “doble fondo” del piso, debajo de los asientos, llevaba casi 33 kilos de cocaína de máxima pureza. A partir de este procedimiento donde fue detenida una pareja que iba con un bebé, la Unidad Operacional de Control del Narcotráfico y Delitos Complejo del Litoral de la PSA inició la pesquisa que incluyó escuchas telefónicas, donde pudieron detectar que Segovia Buenaventura era una de las piezas claves de la banda narco. Y él los llevó a Leandro Mayer.

Así pudieron verificar que Mayer realizaba movimientos migratorios con un patrón común: egresaba del país por el puente internacional “Tancredo Neves” (en la zona de la Triple Frontera) hacia Foz do Iguaçu (Brasil). Al día siguiente, ingresaba por el mismo sector, y desde allí inmediatamente viajaba hacia la provincia de Entre Ríos, más precisamente hasta el paso internacional de Colón, donde egresaba del país hacia Paysandú, República Oriental del Uruguay. “La particularidad de esta maniobra se encuentra dada en que replica los movimientos migratorios y derroteros vinculados de viajes anteriores realizados por los mismos imputados a Uruguay. En efecto, según las constancias, surgen tres desplazamientos a Brasil y a Uruguay que se desarrollaron entre los días 28/11/2019 y 01/12/2019; 27/12/2019 y 30/12/2019 y 30/01/2020 y 02/02/2020, con idéntico itinerario”, señala una resolución judicial. Transitaba unos 200 kilómetros por Entre Ríos con cada cargamento.

Este mismo movimiento lo replicó en fecha 18/02/2020. El dato aportado por Migraciones motivó el libramiento de una orden de requisa sobre el auto Ford Focus en el que iba Mayer. Lo interceptaron cerca de Puerto Iguazú, en el cruce de la ruta nacional 12 y ruta provincial 101 al día siguiente, el 19 de febrero del año pasado. En el auto iban tres personas: Mayer al volante y dos mujeres jóvenes como acompañantes, quienes se pusieron muy nerviosos al comenzar el control. En el interior de su baúl se visualizaron anomalías, como puntos de soldadura que no eran propios del rodado. Luego, el perro detector de narcóticos, al pasar sobre distinto sectores, entre ellos, el asiento trasero, indicó la presencia de droga.

Se decidió pasar por el vehículo un scanner, lo que permitió notar un compartimiento oculto, y allí 21 ladrillos que contenían 21,5 kilos de cocaína. Mayer y sus cómplices fueron detenidos. De inmediato se desplegaron varios allanamientos y se detuvo a Segovia Buenaventura, quien es señalado como el encargado de la diagramación, coordinación y logística de cada operación narco, pero además era el nexo entre el proveedor de la sustancia con epicentro en la república del Paraguay, y su comprador, ubicado en Uruguay.

El caso llegó a juicio, aunque previamente Buenaventura Segovia fue apartado del proceso porque aún debe dar cuenta de su conducta en otras causas. Se realizó un procedimiento abreviado, donde Mayer acordó con la fiscal general Vivian Andrea Barbosa, cumplir seis años de prisión, en tanto sus acompañantes, de 24 y 26 años, recibieron tres años de prisión condicional. El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Posadas, Manuel Alberto Jesús Moreira, Víctor Antonio Alonso y Fermín Amado Ceroleni homologaron el acuerdo y dictaron la sentencia.

Mientras tanto, la ruta narco que atraviesa Entre Ríos siguió siendo utilizada por otras organizaciones, aunque este año se detectó la particularidad de que contarían con socios para sus operaciones en esta provincia. Por ejemplo, tras el hallazgo de 430 kilos de cocaína en un campo del Departamento Uruguay, fueron detenidas cuatro personas, entre ellas un remisero de Basavilbaso; y en la causa que investiga el tráfico aéreo de pasta base desde Concordia hacia el Departamento Artigas, en Uruguay, hubo allanamientos en la Ciudad del Citrus y se detuvo a un encargado del campo donde se encontraba el hangar con la avioneta y a un conocido empresario concordiense. Ambos casos tienen investigaciones en curso y se aguarda por conocer las resoluciones judiciales al respecto.

Si bien el centro de producción y exportación es paraguay, numerosas investigaciones afirman que las organizaciones criminales que operan allí tienen un importante componente de narcos brasileños, especialmente el Primer Comando Capital.

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