El corredor de la autovía nacional 14 ha sido, en variadas ocasiones, una ruta de recaudación coimas por parte de efectivos de distintas fuerzas, sobre todo de Gendarmería Nacional, mediante el pedido de coimas a camioneros. Así lo han revelado varias causas penales que terminaron en condenas. No fue la excepción la denuncia que radicó un chofer y que recientemente terminó en un juicio abreviado que fue homologado en una sentencia. El gendarme jubilado F.R.S., de 59 años, recibió un año y medio de prisión condicional por sacarle 300 pesos a un camionero a cambio de no hacerle ninguna infracción, pese a que tenía todo en regla,
Así pedía coima un gendarme en la ruta 14
El hecho sucedió el 29 de septiembre de 2015, cuando un hombre transitaba por la 14 hacia el sur, al mando de un camión. Luego de pasar el peaje Yerbal, efectivos del Escuadrón 4 Concordia le hicieron señas para que se detuviera para un control, en el puesto de Puerto Yeruá. Estacionó sobre la banquina y se acercó un uniformado para pedirle la documentación. Mientras la observaba, se la pasó a otro, luego se retiró del puesto de control en un vehículo y regresó a los cinco minutos.
El gendarme le dijo a su compañero: “¿Y qué hacemos, lo retenemos nomás?”. El camionero le recriminó: “¿Por qué me vas a retener si tengo todo en regla?”. Se inició así una breve secuencia que terminó en el pedido de coima.
—Bueno, abrime la puerta de aquel lado que vamos a revisar la cabina. Dame el comprobante de Evaluación Psicofísica y el Certificado de Idoneidad Profesional del Transporte del Automotor de Cargas Generales. Con estos papeles no podés circular, están vencidos.
—¿Vos me estás hablando en serio? Si está todo en regla para manejar.
—Sí, pero quedate tranquilo que te voy a labrar un acta, para que la multa la pague tu jefe.
—¿Por qué la va a pagar mi jefe, si están a mi nombre los certificados?
—Bueno fijate.
—¿Qué me estás queriendo decir con “fijate”?
—Ahí está el bolsillo.
—¿Me estás pidiendo plata? Yo la única plata que tengo es la del viaje, en este sobre, que me dan para los gastos del viaje. Te doy 200 pesos.
—No, tirame unas gambas más, tirame tres gambas.
Cuando el gendarme logró su cometido, lo despidió: “Bueno, juntá tus cosas y andate”.
El chofer puso en marcha el camión y siguió conduciendo hacia el sur. Al llegar al puesto del Escuadrón 6 Concepción del Uruguay de Gendarmería, hizo la denuncia. Se ordenó requisar a todos los efectivos que estaban en el otro escuadrón.
Al día siguiente se realizó una rueda de reconocimiento, donde el camionero señaló sin titubear a F.R.S. como quien le exigió el dinero. El suboficial principal fue imputado y luego procesado por el Juzgado Federal de Concepción del Uruguay, por el delito de Exacciones ilegales. Más de cuatro años después la causa llegó a juicio, donde las partes convinieron un abreviado.
El acuerdo al que llegó el fiscal auxiliar Francisco Bernhardt y el acusado, quien fue asistido por la defensora oficial Julieta Elizalde, fue de un año y seis meses de prisión condicional.
El mismo fue homologado por el Tribunal Oral Federal de Concepción del Uruguay. Se le impuso dicha pena al exgendarme que incluye, además, la multa de 600 pesos y la inhabilitación especial para ejercer cargos públicos por el doble de tiempo de la condena, así como la obligación de realizar trabajos comunitarios durante cuatro horas mensuales en un comedor comunitario.














