Javier Aragón/ De la Redacción de UNO
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A Mateo, el niño de 11 años que fue internado en el hospital San Roque, luego de ser baleado con un aire comprimido, se le otorgó el alta médico hasta tanto se defina si lo intervienen quirúrgicamente para extraerle el balín. En tanto, la Justicia profundizó la investigación contra el acusado de herirlo al momento de jugar al fútbol en el interior del barrio La Delfina de Paraná.
Alta médica al niño que fue baleado por el vecino
Ayer UNO publicó la preocupación de los familiares del menor ante los constantes hechos de violencia y hostigamiento por parte del acusado. La respuesta de la Policía y la Justicia fue ordenar el allanamiento de la casa del sospechoso donde se procedió a secuestrar el arma en cuestión.
Lesión leve
En tanto, el jefe de servicios de la sala 3 del hospital materno infantil San Roque, Roberto Charvey, informó que este tipo de heridas habitualmente se tratan de la siguiente manera: “Hay que hacer una diferenciación entre heridas de arma de fuego y heridas de balines, ya que no son lo mismo. Las heridas de balines, siempre y cuando no comprometa un órgano vital, no revisten mayores complicaciones y tienen poca penetración, quedando alojadas en una baja profundidad”, relató, para añadir: “En tanto las heridas de armas de fuego tienen un poder de penetración superior, los proyectiles están siempre acompañados de restos de pólvora que generan infecciones en la mayoría de los casos”.
El médico, recordó que “en cuanto a las heridas de balines no siempre es necesaria la extracción porque el cuerpo suele reaccionar, cauteriza y aislar el proyectil en cuestión”.
“En este paciente el balín está ubicado en el muslo derecho, posiblemente sin llegar al músculo y finalmente ubicado en el tejido graso, por lo que se realizaron interconsultas a Cirugía y Traumatología para seguir el tratamiento”, referenció Charvey, para indicar que “se lo dejó en observación por 48 horas para evaluar su evolución”.
Volver a la casa
Paola, la madre de Mateo dialogó con UNO para informar que la semana que viene se sabrá si lo operan o no. La mujer agradeció a los médicos del hospital San Roque por su preocupación, al tiempo que no ocultó su malestar con comentarios que trataron de “ensuciar” a su familia y a la criatura víctima del incidente acontecido el martes a la noche.
Reiteró que los niños “estaban jugando al fútbol en calle Yancovich y en ningún momento molestaron al hombre (el vecino de 60 años) para que reaccionara como lo hizo”.
“El responsable de esta agresión es una persona que se ofusca fácilmente y ya ha tirado a los perros y chicos”, reseñó la mujer acongojada por todo lo sucedido.
Mateo dialogó con UNO brevemente para referenciar que espera volver a recuperarse para volver a realizar todas sus actividades escolares y deportivas.
El niño, que no perdió la sonrisa, espera volver rápidamente a jugar al fútbol en el equipo del barrio y participar del torneo de la zona. Recordó que juega de dos, de defensor por lo que le envió un saludo a todos los amigos.














