La Asociación Paranaense de Básquet (APB) comenzará a aplicar de manera efectiva, a partir del martes 11 de agosto, un nuevo protocolo de actuación ante situaciones de violencia en los partidos correspondientes a sus diferentes competencias, tras los lamentables acontecimientos que se repitieron en el último tiempo.
La APB aplicará un nuevo protocolo contra la violencia
Desde el 11 de agosto, en las competencias de la APB se implementarán pautas concretas ante insultos y lanzamiento de objetos en cancha.
En la APB buscan frenar los hechos de violencia en las canchas.
La medida establece pautas concretas de intervención frente a insultos, expresiones discriminatorias, lanzamiento de objetos, escupitajos, cantos violentos, invasiones de cancha y cualquier otra conducta que pueda poner en riesgo la integridad de las personas, provocar daños o impedir el normal desarrollo de los encuentros.
El protocolo alcanzará el período comprendido desde los 30 minutos previos al inicio de cada partido hasta el retiro total del estadio de jugadores, cuerpos técnicos, árbitros y autoridades.
La iniciativa forma parte de las acciones impulsadas por la APB para fortalecer la convivencia institucional, prevenir nuevos episodios de violencia y garantizar condiciones de mayor seguridad para todos los actores que participan de la actividad.
El protocolo que implementarán desde la APB
El protocolo contempla el retiro de aquellos espectadores que sean identificados como responsables de insultos sistemáticos, expresiones relacionadas con violencia de género, discriminación, xenofobia, provocaciones o incitaciones a la violencia.
Cuando el responsable no pueda ser identificado, se advertirá a la tribuna correspondiente. En caso de que la conducta se repita y continúe sin individualizarse al autor, podrá disponerse el desalojo del sector.
También se intervendrá frente a insultos dirigidos a árbitros, jugadores, entrenadores, dirigentes, oficiales de mesa y demás protagonistas del encuentro. En esos casos se podrá advertir al responsable y, ante una reiteración, ordenar su retiro o el desalojo de la tribuna.
El nuevo protocolo también establece medidas ante el lanzamiento de objetos desde las tribunas, aun cuando no sean considerados proyectiles, y frente a escupitajos dirigidos hacia cualquier persona presente en el estadio.
Cuando el autor sea identificado, será retirado del lugar. Si no pudiera determinarse su identidad, se advertirá a la tribuna y, si la situación se repite, podrá ordenarse su desalojo.
En los casos de cantos masivos xenófobos, discriminatorios o que inciten a la violencia, las autoridades podrán disponer el retiro de las personas identificadas. Si la conducta fuera colectiva y no resultara posible individualizar a sus responsables, se procederá al desalojo de la tribuna.
El mismo criterio se aplicará ante el lanzamiento de proyectiles que puedan comprometer la seguridad de jugadores, árbitros, cuerpos técnicos, autoridades o espectadores.
La invasión del campo de juego, con o sin agresiones, también quedará alcanzada por el protocolo.
Cuando los responsables sean identificados, se ordenará su retiro del estadio. Si la invasión fuera masiva y no pudiera reconocerse a la totalidad de los participantes, podrá disponerse el desalojo parcial o total de una o más tribunas.
En aquellos casos en los que la invasión tenga como finalidad o consecuencia una agresión contra protagonistas o autoridades del partido, el encuentro será suspendido. Posteriormente, árbitros y responsables de cancha deberán elevar los informes correspondientes para la intervención de los órganos disciplinarios.
De acuerdo con la gravedad de cada situación, las autoridades del encuentro podrán disponer una advertencia individual o colectiva, el retiro de uno o más simpatizantes, el desalojo de una tribuna, el desalojo total del estadio o la suspensión del partido.
Las decisiones podrán ser tomadas por iniciativa de las autoridades o a pedido de los responsables de cancha cuando se considere que existe un riesgo para las personas, los bienes o la continuidad del espectáculo.
Los responsables de cancha tendrán una función central en la aplicación del protocolo. Se trata de personas que realizan su tarea de manera ad honorem y que colaboran con la organización, el cuidado de los protagonistas y el normal desarrollo de cada partido.
Serán los encargados de intervenir ante las conductas contempladas en la normativa, en coordinación con árbitros y autoridades, y podrán solicitar advertencias, retiros, desalojos o la suspensión del juego cuando las circunstancias lo requieran.
Desde la APB se pidió a los clubes, jugadores, cuerpos técnicos, dirigentes, familias y espectadores que respeten sus indicaciones y colaboren con su labor.
Aunque el protocolo ya fue comunicado a las instituciones, su aplicación firme comenzará el martes 11 de agosto en todas las competencias organizadas por la APB.
La entidad solicitó a los clubes que difundan sus alcances entre jugadores, entrenadores, dirigentes, responsables de cancha, familias y simpatizantes para que toda la comunidad conozca las conductas que no serán toleradas y las medidas que podrán adoptarse.
Desde la APB remarcaron que el objetivo no es desalentar la pasión ni el acompañamiento, sino garantizar que cada partido pueda desarrollarse en un ambiente de respeto y seguridad.
La Asociación Paranaense de Básquet reafirmó su repudio a cualquier expresión de violencia y sostuvo que cuidar el juego implica proteger a jugadores, árbitros, entrenadores, dirigentes, oficiales de mesa, familias y espectadores.














