Con la expectativa puesta en la final del Mundial, el Gobierno nacional ya comenzó a planificar el operativo que se pondrá en marcha para recibir a la Selección Argentina en caso de su regreso al país. En coordinación con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, las autoridades nacionales analizan distintos escenarios para garantizar la seguridad del plantel y de los miles de hinchas que podrían movilizarse para acompañar al equipo de Lionel Scaloni.
El Gobierno nacional coordina el regreso de la Selección y evalúa recibir al plantel en el balcón de la Casa Rosada
Comenzaron a trabajar en un amplio dispositivo de seguridad para un eventual festejo de la Selección Argentina tras la final del Mundial.
El festejo por el triunfo de Argentina.
Aunque todavía no existe una comunicación oficial entre la Casa Rosada y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), en Balcarce 50 reconocen que los preparativos avanzan contrarreloj para estar listos ante cualquier decisión que adopte la delegación una vez concluido el encuentro decisivo del certamen.
El aeropuerto de llegada será determinante
Uno de los aspectos centrales de la organización pasa por definir el punto de arribo del vuelo chárter que trasladará al plantel.
Si la Selección aterriza en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, el operativo requerirá la participación de la Policía Bonaerense durante buena parte del recorrido hasta ingresar a la Ciudad de Buenos Aires. No obstante, fuentes oficiales señalaron que todavía no hubo contactos formales con las autoridades de la provincia para coordinar ese despliegue.
En cambio, si el vuelo llega al Aeroparque Jorge Newbery, toda la logística quedará prácticamente concentrada dentro de la jurisdicción porteña, facilitando la coordinación con la Policía de la Ciudad.
En cualquiera de las dos alternativas, la seguridad dentro de las terminales aéreas estará bajo la responsabilidad de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), organismo que ya contempla distintos protocolos para una eventual llegada multitudinaria.
Plaza de Mayo, el escenario que analiza el Gobierno
El punto que concentra mayor atención es la posibilidad de que los jugadores celebren junto a los hinchas en Plaza de Mayo.
Dentro del Gobierno consideran que ese espacio permitiría reunir a una enorme cantidad de personas y facilitaría la organización del operativo de seguridad. Incluso, una de las alternativas que se encuentra sobre la mesa es ofrecer el tradicional balcón de la Casa Rosada para que los futbolistas puedan saludar a la multitud.
La intención oficial apunta a diseñar corredores seguros para el desplazamiento del micro que transporte a la delegación, evitar situaciones de desborde y garantizar un recorrido ordenado desde el ingreso a la Ciudad hasta el lugar del posible festejo.
Las autoridades también buscan establecer un esquema que permita separar el acto institucional de cualquier lectura política, en un contexto donde el Gobierno procura que una eventual celebración tenga como único protagonista al seleccionado nacional.
Un contexto político complejo
Más allá de los preparativos logísticos, el vínculo entre el Gobierno nacional y la conducción de la AFA atraviesa uno de sus momentos más delicados.
La relación con el presidente de la entidad, Claudio "Chiqui" Tapia, se deterioró en los últimos meses a partir de distintas decisiones oficiales, entre ellas las inspecciones realizadas por ARCA y los intentos del Ejecutivo por avanzar con mecanismos de control y la designación de veedores dentro de la asociación que conduce el fútbol argentino.
Ese escenario agrega un componente de incertidumbre a cualquier negociación vinculada con el recorrido del plantel o una eventual visita a la Casa Rosada.
Todo dependerá de la decisión de la Selección
En el Gobierno remarcan que, por el momento, todos los escenarios permanecen abiertos y que ninguna alternativa está confirmada.
La prioridad es contar con un dispositivo flexible que pueda adaptarse rápidamente a la decisión que adopten la AFA, el cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni y los propios futbolistas una vez concluida la final del Mundial.
Mientras tanto, Nación y Ciudad continúan intercambiando información para tener preparado un operativo de gran magnitud, consciente de que un eventual regreso de la Selección podría convocar a cientos de miles de personas en las calles de Buenos Aires, tal como ocurrió en celebraciones anteriores.
















