Un 14 de mayo, pero de 2015, el Superclásico entre Boca Juniors y River Plate por los octavos de final de vuelta de la Copa Libertadores fue suspendido por la agresión al plantel del Millonario, que luego clasificó a la siguiente instancia por un fallo de la Conmebol.
A nueve años del escándalo del gas pimienta en Boca Juniors-River Plate
Un 14 de mayo, pero de 2015, el Superclásico por los 8vos. de final de vuelta de la Copa Libertadores fue suspendido por la agresión al plantel de River Plate.
A nueve años del escándalo del gas pimienta en Boca Juniors-River Plate.
En un nuevo aniversario de la suspensión del partido, el veedor de Conmebol de aquel 14 de mayo en La Bombonera, Roger Bello, develó detalles inéditos de lo que sucedió en la cancha tras el vergonzoso episodio.
A nueve años del gas pimienta en La Bombonera
"Cuando vimos que varios de ellos estaban lastimados nos llevó como 10 minutos darnos cuenta de que el partido no podía seguir. Las condiciones no estaban. El medico miró a los dos o tres jugadores que estaban peor y después me acerqué a Herrera para que mantenga la calma y buscar una solución, pero ya tenía en mente que tenía que suspenderse por lo que me dijo el doctor", reconoció Bello, sobre cómo se dio la secuencia para decidir suspender el encuentro.
¿Con quién hablaba el veedor? Esa es una de las grandes preguntas que muchos fanáticos de Boca y River seguramente se habrán hecho en aquel entonces. Y esta mañana, en el stream de TyC Sports, Bello lo confesó: "La realidad es que no hablaba con nadie, simulaba porque no había ni señal. Me sirvió para ir distrayéndolos y que pase el tiempo".
"Todavía guardo el manuscrito del partido. Ese informe lo pasamos a Paraguay vía fax. Se lo mandamos al Tribunal. No sentí ninguna presión, teníamos muy claro lo que teníamos que hacer y actuamos bien", sostuvo con firmeza. Es que días más tarde la Conmebol determinó que River accedía a la siguiente fase y Boca fuera descalificado de aquella edición de la Copa Libertadores. Además, tuvo que pagar una multa de 200.000 dólares y cumplir dos partidos de suspensión sin público a nivel internacional.


















