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Miradas: Dólar blue, dólar amenaza

La cotización del dólar blue va más allá del juego de oferta y demanda ilegal, sino que es una herramienta para influir en el ánimo de la población.

Miércoles 17 de Noviembre de 2021

Revisando notas mías escritas el año pasado para esta misma fecha, confirmé que la agenda mediática se reitera más o menos cíclicamente; en algunos casos, por cuestiones tangibles y lógicas, en otros, con una intención puramente desestabilizadora y sin justificación válida. En agosto - septiembre: la inflación; en febrero-marzo: el precio de la canasta escolar, en diciembre el “fantasma del saqueo”; y en octubre - noviembre: la operación dólar blue. Esta última es precisamente eso, una operación mediática.

“Podemos dar un ejemplo de cómo los intereses de grupos que ocultan sus rostros en las sombras (...) se encargan de instalar preocupaciones en ‘la gente’. Instalan como prioridad cuestiones que a los ciudadanos de a pie –o en Fiat Duna o Corsita– no deberían quitarle el sueño: pongamos, a modo ilustrativo, el mentado Dólar Blue y sus constantes disparadas. En primer lugar, es ilegal –ese es el adjetivo que se debería usar: dólar ilegal. ¿Cuán increíble sería que en los zócalos de los canales televisivos hegemónicos haya un apartado para informar a cuánto cotiza hoy el gramo de cocaína? Sin embargo, se ha instalado al dólar ilegal como algo que a ‘la gente’ (no a las personas, ni mucho menos al ciudadano) le preocupa. En segundo lugar, todo el mundo se preocupa por el dólar ilegal, sin embargo es increíblemente bajo el volumen de las operaciones que se cursan en esa plaza paralela, a la que también deberíamos llamar por su nombre: mercado negro. El mercado del dólar ilegal es pequeñísimo. Para hacer una comparación gráfica, podríamos asimilar las operaciones con dólar blue al tránsito de una localidad como Basavilbaso un sábado a la siesta, mientras que las operaciones con dólar oficial –las importaciones y exportaciones– serían asimilables al tráfico por la autopista Panamericana un lunes a las 18”, escribía en esta misma columna en noviembre de 2020.

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El mercado del dólar ilegal o dólar blue es pequeñísimo, sin embargo marca el termómetro político y económico

El mercado del dólar ilegal o dólar blue es pequeñísimo, sin embargo marca el termómetro político y económico

Todos los días, las pantallas muestran reiteradamente el rostro verdoso de Benjamin Franklin con su sonrisa giocondesca, junto a flechas que apuntan hacia arriba y un zócalo de alerta con una cifra. El método más efectivo para provocar un estado de histeria colectiva y expectativas de caos inminente. Una suba persistente del precio del dólar blue, pese a que se trata de una plaza muy pequeña en volumen de negocios diario, tiene el poder de generar un clima de incertidumbre general.

La cotización del dólar blue va más allá del juego de oferta y demanda en un segmento ilegal, sino que resulta una herramienta política para influir en el ánimo de la población. A través de un gran trabajo mediático orquestado desde sectores que detentan el poder, la cotización del dólar blue se ha convertido en una variable muy sensible en la generación de expectativas sociales, económicas y políticas.

Esto fue evidente en las semanas previas a las elecciones cuando la misión era marcarlo en 200 pesos, objetivo que fue conseguido cuando llegó a los 207. Sin embargo, el día después de las elecciones, cuando se alcanzó el propósito electoral del mapa pintado de amarillo, el blue comenzó su lento descenso.

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