Secciones
hoy por hoy

El mérito de disimular los delitos

Hay una tendencia en el país, a generalizar las situaciones y evitar judicializar ciertos delitos que están tipificados. Las usurpaciones, robos y la ideología

Jueves 29 de Octubre de 2020

La dirigencia política, y en especial del gobierno nacional, deberá replantearse la forma de construcción del poder.

La idea de tener masas para gobernar, no nos ha dado buenos resultados en el país.

Venimos en los últimos meses de correr mojones con los cuales la Argentina creció en la historia. Donde el país era un ejemplo de desarrollo, educación, inclusión y derechos sociales. Mucho tuvo que ver el peronismo, sobre todo en los gobiernos de su líder.

El radicalismo aportó lo suyo, lo mismo que el trunco plan del expresidente Frigerio. Sin embargo hoy el país, por responsabilidad de toda la dirigencia política que llegó en los 90, comenzó a cosechar impensados registros de marginalidad y pobreza.

Hoy se tiró por la borda gran parte de lo que era el país, que logró estar en el lote de los 10 países destacados por su crecimiento y desarrollo.

Hoy somos una fábrica de pobres, que derrumbó los pilares de la economía, de lo social, lo educativo y lo sanitario.

En la pirotecnia verbal de los políticos siempre van a justificar el presente, culpando al anterior gobierno y a la pandemia, y en parte habrá algo de razón, pero los errores propios y desaciertos ya comienzan a ser muy severos para toda la sociedad.

Pero lo que más llama la atención es que se ingrese en la decadencia de valores, que afectará el sistema institucional.

Ya sabemos que en lo económico y financiero estamos peor que Haití.

Ahora se suma “el relajamiento” a posturas que apuntalan la ley. Comenzar a correr los límites, en definitiva, comenzar a justificar los delitos. Será el escalón para golpear este alicaído país.

Desde el gobierno nacional, tal vez de modo demagógico, hace un tiempo atrás intentaron avanzar con la idea de la sindicalización de las personas privadas de la libertad, para lo cual los gremialistas deberían tener un sueldo.

Luego llegó, en esa línea, dejar en libertad a 3.500 detenidos por estar en peligro de contagio de Covid. ¿Qué pasó? creció abruptamente el índice delictivo.

Con posterioridad, vino el “castigo” a las personas que a través del esfuerzo y el estudio obtuvieron logros.

No conformes con esto, se llegó al extremo de “avalar” desde organismos nacionales la toma de tierras. Tal como pasó en el sur y en Buenos Aires, y en el conflicto familiar de los Etchevehere.

Habrá que recalcar que en este proceso judicial se vieron las peores miserias humanas de una familia rica, patricia, de la provincia, y para lo cual se colgaron del saco electoral funcionarios del gobierno nacional que llegaron a avalar el hecho irregular de ingresar sin autorización a un predio por el grupo aliado de Juan Grabois.

En la misma línea es reprochable, que la dirigencia de Cambiemos, encabezada por Patricia Bullrich y Miguel Ángel Pichetto, llegaran a apoyar a los productores entrerrianos.

Habrá muchas preguntas, seguramente, ¿cómo hicieron estas personas que viven en Buenos Aires para llegar a Santa Elena, mientras gran parte de la población no se puede mover a ver a sus seres queridos en otras ciudades, o trasladarse a otras provincias?

Ahora, la última máxima, de uno de referentes más importantes del kirchnerismo, Axel Kicillof: quien cometa el delito de usurpación se le otorgará un premio de 300.000 pesos. Para lo cual abonarán 50.000 pesos a los beneficiarios que acrediten ingresar a un terreno o una casa.

Esta locura no sé en qué va a terminar. Al que delinque le dan plata desde el Estado, llegando incluso a cobrar más que un policía, un jubilado, un docente, un enfermero. Un dislate total.

Decíamos días pasados que de la pobreza se salía trabajando. Y la situación de marginalidad se superaba con dignidad, con ayuda del Estado, y con la convicción para apostar a que el sector privado cree empleos genuinos.

Hay que cambiar el paradigma que marca que no se debe incentivar la promoción del trabajo.

No se puede vivir toda la vida de subsidios, de los planes, porque será la forma de mantener las masas de rehenes electorales, fáciles de controlar y manipular.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario