La ciudad de La Paz suele esconder historias poco conocidas, pero por demás de interesantes cuando uno las descubre. Una de ellas tiene como protagonistas a tres hermanos y sucedió hace mucho tiempo. Para introducirse más en ella hubo que hurgar en el cajón de los recuerdos de la modernidad, es decir las herramientas digitales que nos proveen de información de todo tipo.
La Revolución de los Kennedy en La Paz será reflejada en un documental de Miguel Mirra
El reconocido director estuvo al frente de la obra filmada en La Paz, donde en 1932 hubo un levantamiento armado liderado por tres hermanos, en defensa de Yrigoyen
Por Mauro Meyer
Exequiel Arlotti
Los Kennedy y un grupo de rebeldes atravesando la plaza de La Paz, reflejado por Exequiel Arlotti.
Exequiel Arlotti
El trabajo de Exequiel Arlotti para el documental de Miguel Mirra.
Miguel Mirra, a la derecha, junto al grupo de colaboradores que trabajó con él.
Los hermanos Kennedy, protagonistas de una historia de sangre en La Paz.
En enero de 1932, el norte entrerriano se vio revolucionado por el accionar de Roberto, Mario y Eduardo Kennedy, quienes encabezaron un levantamiento armado contra del gobierno provisional del general José Félix Uriburu, que derrocó al presidente Hipólito Yrigoyen el 6 de septiembre de 1930.
Fue durante la madrugada, hacía calor, cuando los revolucionarios se apoderaron de la jefatura, de las oficinas públicas y de todos los medios de comunicación del pueblo, armados de Winchester, escopetas, revólveres y linternas. El diario La Nación de esa época informaba que la tentativa de los Kennedy había sido sofocada en pocas horas y que el tiroteo producido en La Paz había dejado como saldo cuatro muertes.
Luego escaparon de las autoridades, escondiéndose por diferentes parajes de la provincia hasta, según cuenta la historia, lograron pasar a Salto, Uruguay.
Ahora, sus andanzas quedarán plasmados en un documental de Miguel Mirra. El reconocido director y guionista pasó varios días en La Paz, con sus colaboradores y un equipo de trabajo local que prestó sus conocimientos para la obra.
La colaboración desde La Paz
Dentro de las personas que lo acompañaron estuvo Diana Soto, técnica universitaria en Gestión Cultural, quien en diálogo con UNO contó cómo fue acompañar el proceso de grabación.
“La historia de los hermanos Kennedy es de película, por eso es tan atractivo lo que se hizo. Además, que sea dirigido por Miguel Mirra le da otro nivel, porque es una maravilla lo que hizo en su carrera. Tiene una particularidad, porque los documentales los hace narrando historias y utilizando actores, muchos son de La Paz. Además, en los lugares donde filmó se involucró mucho el pueblo”, indicó.
“Antes de la filmación se armó un pequeño equipo, quienes los acompañamos. Estuvimos en las escenas, fue una colaboración que nos encantó hacer. Por su puesto que Mirra también trajo a sus colaboradores que tienen una gran experiencia en hacer este tipo de trabajos”, agregó.
Soto también describió el proceso previo que se hizo antes de comenzar a rodar.
“Hubo una investigación previa muy buena. Hace un año que Miguel está viajando a La Paz averiguando datos, se contactó con descendientes de los Kennedy, porque hay sobrinos y otros parientes. Ellos eran una familia muy adinerada de La Paz, que tenía un conocimiento importante del monte entrerriano, porque eran terratenientes y tenían un gran manejo de las armas. Por esas características es que no los pudieron agarrar. Todo el ejército se movilizó y no lograron atraparlos. Se fueron a Uruguay y luego al exterior, nunca más volvieron a La Paz. Es algo muy lindo para contar”, manifestó.
La magia del dibujo
Exequiel Arlotti es un dibujante profesional en 2D, egresado de la escuela Fortmedia Animation de Buenos Aires, reconocida por hacer las publicidades de Felfort y participar en películas como “Corazón, las alegrías de Pantriste y Manuelita, ambas de Manuel García Ferré. Sobre el documental de los hermanos Kennedy, fue el propio Mirra quien lo convocó para trabajar.
“Me llamó y me dijo que es lo que quería. Así que hice alrededor de 100 dibujos, con técnica de dibujo a mano y acuarela. Leí el guión y enseguida hice un boceto rápido y después lo voy perfeccionando teniendo en cuenta los detalles y los datos que da el director. Una vez que estaban todos hechos, hago fotografías y después los paso a lo digital en la tablet. Tenía poco tiempo para hacerlo y eran muchos dibujos”, indicó Exequiel.
Arlotti fue otro de los elementos locales que utilizó Mirra para su trabajo, ya que necesitaba a alguien que conociera La Paz en profundidad.
“Tuve que basarme en fotografías históricas de la ciudad, así que todo lo que se ve en casas y edificios es lo que existía en esa época. Para los hermanos Kennedy traté que los rasgos se vean diferentes para que la persona que vea el documental los identifique de manera inmediata a través de la vestimenta de ellos y las diferencias faciales. Así, uno puede hacer una lectura rápida de lo que está viendo y escuchando también. Cada imagen va acompañada de entrevistas y relatos, como por ejemplo se escucha un radio teatro de ellos. Además, se entrelaza con lo que narra un pescador de La Paz que recuerda los hechos”, describió en diálogo con UNO.
Exequiel expresó que su relación con las aventuras de los Kennedy surgió en su juventud, algo que le sirvió para trabajar en el documental.
“Mucho de la vestimenta y rostros de los Kennedy está basado en fotos que atesoro desde cuando era joven. Fue cuando lo conocí a Marcelo Faure, quien publicó un libro sobre la vida de ellos (2007)y en ese momento el había escaneado todos los libros de la época, diarios uruguayos y argentinos. Me fui basando en eso para las imágenes también”, concluyó.
Desde Estados Unidos
Descendientes de una antigua familia escocesa, los Carrick, sus antecesores, modificaron el apellido por motivos políticos durante la dinastía de los Tudor. El primer Kennedy que llegó a nuestro país fue Henry W. Kennedy. Lo hizo desde Filadelfia en 1836 y ejerció como médico forense en Paraná alrededor de 1844. Los hermanos Roberto, Mario y Eduardo Kennedy crecieron en la estancia de sus padres, de unas 2.000 hectáreas, Los Algarrobos. Según indicó Faure en su libro “Los Kennedy de La Paz”, seguían una línea Federal que tiene que ver con Pancho Ramírez, con Justo José de Urquiza y con Ricardo López Jordán.



















