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En Argentina hay 130.000 personas con VIH que reciben tratamiento

En la provincia rondan las 1.100. A nivel país, se estima que un 20% de la población es portadora del virus pero no está diagnosticada.

Viernes 29 de Noviembre de 2019

El Día Mundial de Lucha contra el Sida se conmemora mañana, y en el marco de esta fecha visitó Paraná el director ejecutivo de la Fundación Huésped, Leandro Cahn, quien participó de una jornada abierta sobre Derechos, Violencias y Salud, llevada a cabo ayer en la Sala Antequeda, organizada por el Instituto de Estudios Interdisciplinarios en Comunicación, Educación y Género (Inesi) y en la que también se recordó el tema Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

La institución de la que Cahn forma parte lleva 30 años trabajando de manera gratuita “en áreas de salud pública desde una perspectiva de derechos humanos centrada en el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)/Sida, otras enfermedades transmisibles y en salud sexual y reproductiva”, según indican en su fanpage, y está abocada a la elaboración de una propuesta para ofrecer al próximo gobierno nacional “para terminar con la epidemia de VIH en la Argentina”, o al menos reducir su trasmisión, un tema que debe contemplar campañas de prevención y acción.

Las cifras vertidas esta semana por la Secretaría de Salud de la Nación indican que hay 130.000 personas diagnosticadas viviendo con VIH en Argentina, y hay alrededor de 1.800 nuevos casos, según comentó Cahn, quien señaló a UNO que el 65% de las personas diagnosticadas se atiende en el sistema público. En este contexto, afirmó: “El 98% de los casos se trasmite por vía sexual. Uno de los objetivos a nivel mundial es que el 90% de las personas con VIH sepan su diagnóstico, el 90% acceda al tratamiento, y el 90% alcance una carga viral indetectable. Pero en Argentina no se llega a esos números: en este último caso no se conoce, ya que este año además de faltante de medicamentos hubo faltante de reactivos de carga viral; y en el resto de los puntos se llega solo al 80%. Lo que hay que mejorar son las estrategias de detección. La prueba obligatoria no sirve, sino que hay que favorecerla e ir a buscar a la gente, no esperar a que venga al sistema de salud, ya que por lo general las personas se hacen la prueba si se la facilita. Y hay que favorecer además el autotesteo”.

En Entre Ríos hasta el año pasado había registradas 1.100 personas en tratamiento y los nuevos casos detectados cada año superan los 100. En consonancia con lo que ocurre a nivel nacional, una de las poblaciones de mayor riesgo, con un aumento exponencial de casos, está integrada por los jóvenes menores de 24 años, y también preocupa el incremento de trasmisiones en los adultos de mayor edad. “En los más jóvenes se dan varias cuestiones, una es la dificultad en la implementación de la ley de educación sexual integral (ESI), y además la falta de protección tiene que ver con que es una generación que no vio morir a sus amigos, familiares, conocidos, porque por suerte la ciencia avanzó muchísimo y hoy con los tratamientos con una o dos pastillas por día los pacientes tienen una buena calidad de vida. Pero es tremendamente preocupante el no uso de preservativo, y son un indicio los casos de sífilis: los datos muestran que hay 126 casos cada 100.000 habitantes en personas de 15 a 24 años, cuando debería haber 10 como mucho”, evaluó.

Respecto a los adultos, indicó: “En los adultos mayores se detectan los mitos alrededor de los preservativos, una dificultad en su uso, la extensión de la vida sexual con una sensación de no estar en riesgo”.

Por otra parte, el experto recordó la diferencia que existe entre VIH y sida: “El VIH es el virus de inmunodeficiencia humana, un virus que afecta el sistema inmunológico y ataca el sistema de defensas, que es el que nos permite no estar enfermándonos todo el tiempo de un montón de cosas. Cuando este sistema de defensas está deteriorado por acción del VIH, empiezan a aparecer infecciones oportunistas, que encuentran la posibilidad de ingresar en un organismo deteriorado, y ese estadío es el que se conoce como sida, que es el síndrome de inmunodeficiencia adquirida, es decir un conjunto de síntomas producto de la inmunodeficiencia que genera el VIH”, explicó.

Asimismo, aclaró: “Una persona con VIH puede nunca desarrollar sida si se detecta tempranamente y adhiere al tratamiento. El estadío de sida tampoco es irreversible en muchos casos, cuando se desarrolla una infección oportunista pero se cura y se vuelve a tener una buena calidad de salud. Por eso hablamos más de VIH que de sida”.

Por otra parte, el referente de la Fundación Huésped analizó que a pesar de que existe mayor información al alcance de la mayoría de la población y que los tratamientos han avanzado para que el portador de VIH pueda sostener su calidad de vida, a nivel país es una constante la estigmatización de los pacientes: “La respuesta científica al VIH ha sido mucho más efectiva que la respuesta social. La ciencia ha podido tener un tratamiento con el que hoy una persona con VIH va a poder tener una buena calidad de vida, pero la respuesta social, el estigma, la discriminación, todavía es un tema que es mucho más complejo”.

Prevención

“Todos, independientemente de si sabemos que tenemos VIH o no, tenemos que cuidarnos”, subrayó Leandro Cahn respecto de las situaciones de riesgo a las que las personas están expuestas.

Asimismo, opinó: “Si se puede contar con una mejor detección para tener acceso a los tratamientos, si hay alguna parte de la población en riesgo podemos pensar como política pública la profilaxis de preexposición –que refiere al tratamiento diario con medicamentos contra el VIH que reciben las personas seronegativas, pero expuestas a alto riesgo de contraer la infección por ese virus–, y si implementamos como corresponde la ESI, vamos a poder controlar la epidemia”.

“Una persona que vive con VIH y lo sabe, que accede al tratamiento y tiene carga viral indetectable, es decir muy poquita cantidad de virus en sangre, no trasmite el virus por vía sexual. Entonces, si nosotros realmente promoviéramos el testeo para que las personas que viven con VIH se enteren, fomentamos estrategias de prevención combinadas que incluyan por supuesto la difusión del uso de preservativo, mejorar el trabajo de educación sexual integral (ESI), pero también incluir otras estrategias, como profilaxis de preexposición como política pública, que en muchos lugares del mundo está dando grandes resultados, y le sumamos una mejor calidad de atención y mejor previsión en las compras y la distribución de los antivirales, así llegamos a que el 90% de las personas que viven con VIH que están en tratamiento tengan carga viral indetectable, y la cantidad de nuevos casos tiene que empezar a caer dramáticamente, porque se cortaría la cadena de infección”, reflexionó.

Por último, aclaró que no se habla de cura cuando se refiere a una carga viral indetectable: “En esos casos no se puede hablar de cura porque si le hacemos una prueba de VIH a esa persona va a darle positivo; y si deja de tomar los antivirales, va a rebotarle su carga viral y va empezar a activarse nuevamente el virus y a atacar al sistema inmunológico. Se están estudiando curas, hay tres pacientes a nivel mundial que las han tenido en situaciones muy específicas, con trasplante de médula ósea, pero es imposible pensar en eso como estrategia de salud pública”, explicó.

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