Vecinales
Jueves 12 de Julio de 2018

Aprenden a trabajar el adobe para construir un merendero ecológico

Un grupo de mujeres se ocupa de que los chicos del barrio Arroyo Los Berros tengan qué comer. Procuran que sea en un espacio digno, bajo techo

Hace un año y ocho meses un grupo de jóvenes amigas del barrio Arroyo Los Berros comenzó a servirles una merienda a los chicos de la zona, conmovidas por las necesidades que atraviesan muchas de las familias que habitan en los alrededores, muchas de las cuales no tienen acceso a servicios básicos como luz y agua corriente.
En la actualidad son alrededor de 60 los nenes que van, de diferentes edades, y gracias a la solidaridad de la gente y un aporte de insumos que la Municipalidad de Paraná hace, pueden invitarlos a todos con una taza de leche caliente y galletitas. Al merendero que crearon le pusieron Multi Color y ellas mismas armaron con maderas que alguien les donó las mesas y los bancos para que todos los niños se pudieran sentar a compartir los alimentos o a festejar algún cumpleaños.
En un contexto donde la vulnerabilidad social prolifera, a ellas no les importó tener que realizar esta noble labor en un baldío que lograron limpiar en calle General Espejo y General Alberto Nasta. Sin un techo que los cobije y los proteja, los chiquitos llegaban con sus caras heladas en este invierno, o mojados si llovía. Sin embargo, dispuestas a brindarles un espacio más digno, se pusieron en campaña para conseguir pallets y armar aunque sea un refugio y que no tengan que estar a la intemperie.
Necesitaban materiales y el pedido se expandió por diferentes ámbitos. Afortunadamente, la ayuda comenzó a llegar, bajo formas inesperadas. No solo recibieron recursos para empezar a trabajar para cumplir su sueño, sino que se crearon lazos para dar inicio a un proyecto de construir un merendero ecológico, y en eso están trabajando desde el sábado.
Verónica Vallú, una de las referentes de Multi Color, contó a UNO: "Trabajadores del Poder Judicial reunieron una cantidad de dinero que nos donaron, y también colaboraron desde Enersa y alumnos y docentes del turno tarde del instituto Cristo Redentor". Y destacó que además se sumó a esta iniciativa Giuseppe Mingolla, a quien todos conocen como el Tano, y es el responsable del proyecto La Terrada, con amplia experiencia en construcciones sustentables mediante la utilización de materiales naturales, quien comenzó a capacitar al grupo para que puedan edificar con sus propias manos un lugar ecológico, con recursos que pueden estar a su alcance y con una forma de llevar adelante una obra que sea sostenible.
Además de Verónica, que tiene 27 años y cuatro hijos, en el merendero participan Gabriela, de 20; Sabrina, de 19 años; Natalia, de 25; y Micaela, de 17. Se organizan entre todas y se turnan para preparar la merienda. Y hay otras mamás muy predispuestas que colaboran en lo que sea, como ahora, que están vendiendo en la feria del Puerto tortas fritas y artesanías para sumar ingresos y poder seguir adelante con este espacio para los chicos. Pero no solo ellas están aprendiendo a construir con barro, sino que también muchos vecinos se acercaron para trabajar en conjunto en este plan y, de paso, adquirir los conocimientos necesarios en esta técnica para aprovecharlas y hacerse su propia casa. "El Tano no solo nos está enseñando a nosotras, sino a la gente del barrio para que después construyan su casita. Empezamos el sábado pasado y ya nos instruyeron en cómo hacer los pozos y cómo sacar medidas. Hasta el miércoles teníamos dos albañiles, pero ahora ya comenzamos nosotros con el trabajo. Hay unos ocho muchachos que siguen la obra. El Tano viene y nos dice qué hacer y nos ponemos manos a la obra", dijo Verónica, y destacó: "Alguien vio en marzo una nota publicada por Diario UNO donde pedíamos ayuda y nos donaron un terreno. Desarmamos nuestro viejo techo. Ya estamos construyendo el nuevo sueño de contar con nuestro Ecomerendero, sustentable y amigable con el ambiente".
A su vez, expresó: "Queremos agradecer de corazón️ a toda la gente que se sumó a ayudar, desde algunas mamás de la escuela del Cristo, la gente de la empresa Enersa, la fundación Uranga, la fundación Mil Días, a los pediatras que vienen, a quienes hacen política social y se involucran. Y en espacial en esta primera etapa, darle las gracias a Giuseppe Mingolla y su equipo de La Terrada, que nos están capacitando para llevar a cabo esta hermosa tarea. También a Gisela Schumacher, integrante de la Asociación de Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial de Entre Ríos, jurisdicción Paraná, por ayudarnos a conseguir los fondos económicos para que esto sea posible".
"Estamos trabajando con adobe y va a llevar tablas, por eso estamos pidiendo tarimas o pallets de maderas, para poder reutilizarlas y con eso hacer el piso, las paredes y el techo", explicó. Si bien avanzan a paso firme, aún precisan varios materiales, como maderas y postes, tablas, columnas, vigas, herrajes, discos para amoladora chica y dos kilos de clavos de dos pulgadas y media, entre otros elementos.
En este marco, manifestó: "Queremos un techo no solo para la merienda y el comedor para los chicos que no tienen para comer en sus casas, sino también para brindarles apoyo escolar para que puedan tener acceso a la educación y una oportunidad de salir adelante".
Atentas a las carencias de la gente, además sueñan con poder contar con un comedor para que nadie se vaya a dormir con la panza vacía. "Cocinamos a veces, cuando tenemos la mercadería necesaria para todos los chicos. Hemos hecho guisos pero por ahí no alcanza porque son muchos nenes", dijo Verónica, dispuesta a no bajar los brazos, sobre todo porque sabe que esa merienda que ellas brindan en ocasiones es prácticamente el único alimento al que tienen acceso en el día algunos chicos.
Quien pueda colaborar, se puede contactar a través del Facebook: Multi Color Merendero Comunitario; o llamando al (0343) 154062813, al 156127818.

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