Música
Lunes 10 de Septiembre de 2018

Marcelo Arce vuelve a Paraná para demostrar que la música es una sola

El divulgador musical vuelve al Teatro 3 de Febrero con su espectáculo "Freddie Mercury: de Rapsodia Bohemia a Barcelona"

Este jueves, a las 20.30 el Teatro 3 de Febrero de Paraná recibe nuevamente a Marcelo Arce, quien presentará su show de apreciación musical, Freddie Mercury: de Rapsodia Bohemia a Barcelona. La actividad es organizada por la Asociación Mariano Moreno.


"Es indubitable la sapiencia y profundo conocimiento de Freddie Mercury sobre la música llamada 'clásica' o escolástica, no sólo por su amor a la ópera sino también por su apreciación de grandes que van de Beethoven a Mahler. Mercury nos demostrará cómo se fusionan lo clásico y lo moderno. Y si nos detenemos en su creador lírico preferido, Verdi, hallaremos cómo entrelaza personajes del compositor que revolucionó el drama musical, con vivencias propias y por llamarlas de alguna manera, 'modernas', o mejor, 'actuales'", dice Arce, quien –además–sostiene que la música es una sola.


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"En un principio me dedicaba a la llamada música clásica, me puse a pensar cómo me gustaría que me expliquen la música si no sé nada de música. Y un día, haciendole caso a mi novia, que ahora es mi esposa, agregué un concerto barroco armado sobre Yellow submarine, de The Beatles, y luego les mostré el original. Y a la gente, incluso a los más mayores que peinaban canas, le encantó. Entonces comencé a armar espectáculos en base a los puntos de contacto entre los autores de la música académica y los de música popular, y así nació mi ciclo Clásico y Moderno. Hay que pensar en la música actual como un árbol de tres raíces, una raíz pequeña es la música occidental, otra mediana es la música celta y la más grande es la música afro. Y las ramas, como el rock, la música clásica, el jazz, se retroalimentan, esto es la prueba de que hay una sola música artística, y es artística cuando tiene forma y contenido", comentó Arce, quien es gran admirador de Deep Purple, Queen y Paul McCartney, como así también de Bach, Beethoven (a quien llama Don Beto" y Mozart.


Los Espectáculos de Apreciación Musical fueron patentados por Arce en el Registro de Patentes. Arce inventó este término en 1975 y se convirtió en su actividad principal, presentándose en teatros de todo el país y el exterior. "Yo empecé dando clases normales en aulas y escenarios, y lo terminé convirtiendo en un espectáculo didáctico. Cuando yo arranqué tenía el prurito equivocado de pensar que a las cosas, para que estuviesen bien, había que hacerlas serias y políticamente correctas, para que no hiriesen a los críticos musicales ni a los puristas, que son lo peor que hay en el mundo de la música. Pero lo fui aggiornando con el tiempo, después incorporé la pantalla gigante y a seis personas que trabajan sobre los guiones que yo escribo después de hacer investigaciones exhaustivas para cada espectáculo", contó Arce a Escenario, y confesó que siempre sale a dar sus shows sin leer antes, para no perder la espontaneidad que hasta el día de hoy lo mantiene vigente.


Actualmente conduce La Clásica Música por AM 1030 Radio Del Plata desde 1993, además de columnas en esa emisora, y desde 2012 El Paraíso en AM 1110 Radio de la Ciudad de Buenos Aires. Ha escrito por encargo de la Editorial El Ateneo: Momentos Musicales (2009, con tres ediciones) y Música y Compositores a través del Tiempo (2010, con dos impresiones).


Freddie, el gran conocedor

"Todas las obras de Freddie Mercury son artísticas y descriptivas, siempre tienen algo que contarnos. Todas sus letras son muy profundas, algunas simbólicas y hay que comprender las vueltas que él da, el trasfondo de conocimiento profundo de otras artes. Y el camino que recorre desde Rapsodia Bohemia hasta Barcelona es muy ancho y frondoso", sostiene Arce.


Y para graficar esto, su espectáculo comienza con un collage que desemboca en Rigoletto, ópera que Verdi presentó en 1851. Y surgirá la popularísima canción La donna è mobile, y el aria de Gilda, que comienza con el verso Caro nome. Y desde aquí continuarán varias sorpresas apoyadas en Rigoletto, que llevarán finalmente a la virtuosa y espectacular Fantasía para piano que Liszt compuso sobre esta ópera.


"Rigoletto es el eslabón con el genial Freddie Mercury. Una famosísima canción de Mercury combina Rigoletto con otra ópera. Toma al "malo" de la historia y nos lo enseña desde otra faceta: ese Duque de Mantua Y así Mercury arma su propia micro-ópera. Es la ópera que nos llevará a otra micro-ópera, la más célebre: Rapsodia Bohemia, que está en el centro del disco Una noche en la ópera. Esta obra sigue siendo hasta hoy la gran joya de Mercury, que no sólo son canciones, hay música de cámara, sinfonías, transcripciones", explicó Arce.


Según él, la estructura de Rapsodia Bohemia es sencillamente perfecta. Armada como el mejor "clásico", con las "reglas escolásticas", con cinco secciones como una sucesión de "escenas".


"Él nunca jamás dio una explicación de qué era Rapsodia Bohemia, hasta que en una conferencia de prensa le pregunta en farsi, que es el idioma que hablaba en su Zanzíbar natal, qué era Rapsodia Bohemia y él contestó, muy corto: 'podría ser una pequeña ópera'. Y ahí me dejó la pequeña punta del ovillo, que me pasé tres años tratando de desenredar, hasta que pude estrenar este espectáculo que ahora llevaré a Paraná en 2007", contó Arce, y añadió: "Cuando en la canción dicen 'Mamma mia, mamma mia', 'Galileo, Galileo', 'Magníficooo'; parece algo cómico o delirante. Pero no, es parte de la clave, de la trama que desarrolla. Él está pegado a la ópera y a los románticos; y aquí une la forma compositiva de la rapsoodia, inventada por Liszt, con la ópera Fausto, ya que se dice que es en Bohemia donde se celebró el pacto entre Fausto y el Diablo".


Pero el espectáculo no se quedará en ese solo tema y recorrerá perlitas de Crazy little thing called love, Goin' back (con sus recuerdos de Zanzíbar), It's a hard life, y la versión orquestal de Love of my lifea la que Arce superpuso el piano tocado por Mercury,


Y así hasta llegar a Barcelona, donde aparece su gran amiga, la soprano Montserrat Caballé, la protagonista de varias obras que Mercury escribe a su medida como por ejemplo Ensueño –en español– o La Japonesa –emulando a Madama Butterfly, de Puccini.


"Con Barcelona cerramos el espectáculo, que es un tema muy especial y nada tiene que ver con los Juegos Olímpicos, la orquestación ostenta pequeños detalles en los que nos fijaremos. Este espectáculo tiene cosas fantásticas con las que uno no puede evitar emocionarse y rarezas que no se consiguen en ninguna parte", concluyó.


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