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Sigue grave el jinete entrerriano accidentado en Jesús María

Leonardo "Cepillo" Trevissán sufrió lesiones en la cabeza. Fue operado, y sus familiares piden que recen por el maciense.

Domingo 19 de Enero de 2020

Leonardo Trevissán, el jinete entrerriano accidentado en el festival de Doma y Folclore de Jesús María fue intervenido quirúrgicamente en la jornada de este domingo, por lo que su estado de estado seguía siendo grave. El domador oriundo de Maciá, a quien todos conocen como Cepillo, tiene 38 años y es padre de dos hijos. Competía en la categoría basto y mantenía el segundo lugar en la tablea de posiciones cuando sufrió una severa caída y resultó pisado varias veces por el caballo, por lo que sufrió fractura de cráneo y perforación de un pulmón.

Si bien fue atendido en un primer momento en la Clínica Jesús María, debido a la gravedad del cuadro fue derivado al Hospital Italiano de Córdoba. La familia de Trevissán informó que continúa en grave estado tras ser operado por un coágulo y pidió rezar por él. Además, expresaron su esperanza de que Cepillo supere la situación, ya que hace dos años logró recuperarse de una fractura similar.

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También en la misma noche sufrió un accidente en la competencia el jinete Francisco Fabián Haacker, de la delegación de Mendoza, quien ingresó a la clínica de Jesús María con traumatismos y se le iba a realizar una tomografía para su evaluación, según informó la comisión del festival.

Estos dos hechos se produjeron a menos de una semana de la muerte del jinete Norberto Eric Cossutta, oriundo de Córdoba pero radicado desde hace años en Catamarca, quien sufrió politraumatismos tras haber sido aplastado por su caballo. Su fallecimiento llevó a la comisión del Festival Nacional de Doma y Folclore de Jesús María a evaluar la inclusión del uso de casco y chaleco protector para proteger a los jinetes.

Su presidenta, Marcela Durán, consideró que se debe “actuar más rápidamente y resguardar a los competidores para que no sucedan hechos” y propuso como alternativa “el uso de casco y de chaleco, que ayudaría a resguardar y cuidar más a los jinetes”.

En un informe publicado en la edición de este domingo, UNO dio cuenta del debate que generó esta posible medida, a la que muchos competidores se oponen y cuestionan, por considerar que el casco es “incómodo” y que es un elemento que no está incluido en la vestimenta tradicional gauchesca, utilizada al salir al campo de jineteada. Cabe recordar que hace una década hubo que lamentar otra muerte de un jinete en el mismo festival: se trató de Alfredo Espíndola, quien fue aplastado por el caballo que montaba el 13 de enero de 2010. El accidente había ocurrido cuando el jinete misionero, quien cumplía una suplencia, se aprestaba a comenzar con la competencia. El caballo se soltó del palenque y el jinete cayó sobre el campo, causándole traumatismos varios.

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