Las universidades nacionales de todo el país comenzaron en los últimos días a dictar clases a través de plataformas on line para sostener la cursada a pesar del contexto de pandemia y acatando el aislamiento social, preventivo y obligatorio decretado por el gobierno nacional, a pesar de que la adaptación a las nuevas formas genera desafíos y problemas, según explican los especialistas.
Ponen en consideración limitaciones para cursar materias de modo virtual
Para llevar adelante este procedimiento que involucra a docentes y estudiantes de todo el país, profesores de cada provincia fueron capacitados para adecuar sus clases a los procesos de enseñanza y aprendizaje que demanda la modalidad on line.
La continuidad pedagógica en la virtualidad implica un retroceso a nivel de intercambio, según relata la profesora de profesores Rosana Perrotti, magíster en Educación y docente de la Universidad Nacional de Luján. La especialista resalta que “siempre la enseñanza presencial y el diálogo son necesarios”.
“El traspaso a la virtualidad genera que la cursada se vuelva más enciclopedista y en la mediatización algo se pierde: hay problemas en la interpretación de los mensajes y en la escritura académica”, agrega, e indica que, asimismo, se genera una pérdida del contacto con los ingresantes, quienes más acompañamiento necesitan en la primera época del año.
La conectividad es uno de los problemas centrales. Perrotti relata que existía una plataforma virtual, pero como espacio de comunicación general y para entrega de trabajos; por eso “las redes sociales sirvieron de canales alternativos para acercar las clases a los alumnos”, dice. La combinación entre vida académica y laboral es otra problemática. “Muchos estudiantes tienen trabajos precarios y no cuentan con los dispositivos para cursar. Esto desalienta y genera deserción. Los equipos docentes, a pesar de los escollos, trabajan para encontrar soluciones y poder continuar”, concluye la experta.


















