Cada 2 de junio, Argentina celebra el Día Nacional del Bombero Voluntario, una fecha destinada a reconocer a miles de hombres y mujeres que, de manera desinteresada, dedican parte de sus vidas a proteger a la comunidad frente a incendios, accidentes, inundaciones, derrumbes y todo tipo de emergencias. La conmemoración tiene su origen en la creación del primer cuerpo de bomberos voluntarios del país, fundado en el barrio porteño de La Boca en 1884 por iniciativa de Tomás Liberti, luego de una serie de incendios que afectaban a las viviendas de madera características de la zona. A partir de aquella experiencia pionera, el modelo se expandió por todo el territorio nacional hasta conformar una de las redes de voluntariado más importantes de la Argentina.
Bomberos Voluntarios celebran hoy su día con vocación y compromiso
En esta fecha se reconoce a los Bomberos Voluntarios, quienes dedican su tiempo y esfuerzo al servicio a la comunidad. En Paraná habrá una caravana
Por Vanesa Erbes
Se celebra cada 2 de junio el Día del Bombero Voluntario
En Entre Ríos, el sistema bomberil tiene una fuerte presencia territorial. Según explicó Leandro Arribalzaga, presidente de Bomberos Voluntarios de Villa Elisa y expresidente de la Federación Entrerriana de Asociaciones de Bomberos Voluntarios, actualmente existen alrededor de 66 cuarteles distribuidos en la provincia. “Cada institución celebra esta fecha de manera diferente. La Federación no realiza un acto central porque cada cuartel organiza sus propias actividades y la mayoría prioriza compartir este día con su comunidad”, señaló.
Reconocimiento social
Arribalzaga recordó que el reconocimiento social hacia los bomberos ha crecido de manera sostenida a lo largo de los años. “La sociedad fue transformando la mirada que tiene sobre los bomberos por la respuesta que damos cada vez que ocurre una emergencia. Hoy somos una de las instituciones más valoradas y que mayor confianza genera en la gente”, afirmó.
Sin embargo, consideró que ese reconocimiento también implica una mayor responsabilidad. “Eso obliga a redoblar el compromiso y la responsabilidad. La confianza de la comunidad es un incentivo más para seguir capacitándonos y mejorando”, sostuvo.
Aunque para gran parte de la población la imagen del bombero sigue asociada al combate de incendios, la realidad actual muestra una actividad mucho más compleja y profesionalizada. Los cuarteles cuentan con integrantes especializados en distintas áreas de intervención, desde rescates acuáticos hasta operaciones en altura, incendios forestales, estructuras colapsadas, comunicaciones y manejo de drones. “Hay bomberos que se especializan en rescate acuático, otros en rescate en altura, incendios forestales, incendios estructurales o trabajo en edificios derrumbados. También existen grupos dedicados a comunicaciones y nuevas tecnologías como los drones”, explicó Arribalzaga.
La capacitación permanente es, justamente, uno de los aspectos menos visibles para la comunidad. “Muchos jóvenes llegan al cuartel con entusiasmo, pero después descubren que ser bombero no es solamente acudir a una emergencia. Hay mucho estudio, preparación, entrenamiento y obligaciones institucionales. Algunos deciden no continuar y otros encuentran allí una verdadera vocación para toda la vida”, señaló.
Una vida dedicada al servicio
En Paraná, el Día del Bombero Voluntario tendrá como una de sus actividades centrales la tradicional caravana por distintos barrios de la ciudad, que comenzará a las 15. Lucas García, oficial ayudante del cuerpo de Bomberos Voluntarios de Paraná y coordinador general de Protección Civil municipal, adelantó que participarán 16 vehículos en un recorrido que abarcará gran parte de la capital provincial. “Estamos terminando de definir algunos detalles del recorrido. La idea es pasar por la mayor cantidad posible de barrios para compartir este día con los vecinos que siempre acompañan a los bomberos voluntarios”, explicó.
García lleva 22 años de servicio dentro de la institución y asegura que la clave para mantenerse en actividad es la vocación. “Hay que tener tiempo y voluntad. Es una actividad que no se paga, pero es un servicio fundamental para la comunidad. Lo que impulsa es el deseo de ayudar a los demás”, expresó.
Además de intervenir en incendios, los bomberos paranaenses trabajan cotidianamente junto al sistema de emergencias sanitarias. “Tenemos una participación muy importante en la accidentología y trabajamos de manera coordinada con el 107. Hay días en los que realizamos tres o cuatro intervenciones”, indicó.
Como ocurre en muchas profesiones vinculadas a las emergencias, detrás de cada uniforme existen historias personales atravesadas por situaciones difíciles. Consultado sobre el episodio más duro que le tocó enfrentar durante sus más de dos décadas de servicio, García no dudó: “Lo más difícil es cuando la emergencia involucra a un familiar”, afirmó.
Recordó especialmente una situación vivida con su madre. “Me tocó realizarle maniobras de reanimación cardiopulmonar. Pudimos sacarla adelante y estuvo dos años más con nosotros, pero después volvió a recaer y ya no fue posible. Es muy difícil aplicar en un ser querido todo aquello que uno enseña y practica permanentemente”, relató.
La actividad de los bomberos voluntarios es tan amplia que puede incluir desde intervenciones en grandes tragedias nacionales hasta situaciones cotidianas que tienen enorme valor para una familia.
Marcada vocación
García participó en operativos vinculados a importantes emergencias ocurridas en distintas provincias argentinas, pero también recuerda acciones mucho más simples. “Hacemos de todo. Podemos intervenir en incendios, accidentes, catástrofes y también ayudar a rescatar una mascota que se escapó. Para una familia, recuperar a un animal querido también es importante y nosotros estamos para ayudar”, señaló.
Más allá de los desafíos, la capacitación permanente y las necesidades de recursos, los bomberos voluntarios continúan siendo una de las instituciones con mejor valoración social en el país.
La combinación de compromiso, profesionalismo y vocación de servicio explica por qué cada emergencia encuentra siempre a hombres y mujeres dispuestos a dejar de lado sus actividades personales para acudir en ayuda de quien lo necesita.
En el día de hoy, mientras las sirenas vuelvan a sonar en cada ciudad y pueblo argentino para celebrar su día, el reconocimiento estará dirigido a quienes eligieron una tarea tan exigente como silenciosa: estar presentes cuando más se los necesita. Porque ser bombero voluntario no es solamente una actividad. Es una vocación que se ejerce todos los días del año.



















