Claudia Balagué, diputada provincial y ex ministra de Educación de la provincia de Santa Fe, presentó su renuncia a la organización Argentinos por la Educación luego de que se reunieran con el presente Javier Milei. El argumento fue "insalvables discrepancia éticas y políticas"
Argentinos por la Educación: una renuncia que genera ruido
Claudia Balagué renunció a Argentinos por la Educación por "insalvables discrepancia éticas y políticas" con la alineación de la organización con un gobierno que desfinancia el sector
"Considero inadmisible que un espacio, abocado a defender la educación pública valide de forma institucional una supuesta agenda de "avances" en alfabetización, omitiendo de manera pública el feroz desfinanciamiento que este gobierno ejecuta, sobre todo el sistema educativo nacional y universitario", argumentó Claudia Balagué.
La carta está dirigida a las autoridades de la organización Argentinos por la Educación y fechada el 3 de noviembre.
"Esta decisión, profundamente meditada, responde a una insalvable discrepancia ética y política frente al posicionamiento asumido por la organización tras el encuentro mantenido el día de ayer con el presidente de la Nación Javier Milei, en Casa Rosada. Considero inadmisible que un espacio, abocado a defender la educación pública valide de forma institucional una supuesta agenda de "avances" en alfabetización, omitiendo de manera pública el feroz desfinanciamiento que este gobierno ejecuta, sobre todo el sistema educativo nacional y universitario", argumentó.
Entanto señaló que comparte plenamente los sólidos argumentos expuestos por el especialista y economista de la Educación Alejandro Morduchowicz, cuyos datos reflejan la verdadera realidad material que las aulas argentinas padecen en relación con el desmantelamiento presupuestario real, según los propios relevamientos técnicos, que la organización ha procesado.
"El gasto nacional en Cultura y Educación pasará de representar uno 4,42% del PBI en 2023 o un magro 0.79% en el proyectado para 2027, lo que significa un recorte real del 44%, asfixiando las capacidades de las provincias y de las comunidades escolares. A ello se suma la destrucción del salario docente y la paritaria nacional la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), fondos de instrumentos clave de previsibilidad salarial, y profundiza las asimetrías provinciales", señaló.
En la carta de renuncia espone que "el salario docente debe ser un instrumento estratégico de la política educativa para atraer y retener profesionales. Lejos de esto hoy asistimos a una caída histórica del poder adquisitivo de las y los maestros de grado con derrumbes de salarios real, que en muchas provincias superan el 30% e incluso el 50%, en los últimos tres años".
Y sigue: "También resulta preocupante el vaciamiento de alfabetización mientras se acelera públicamente el Plan Nacional de Alfabetización. Frente a las autoridades nacionales se silencia el hecho de que a ese mismo programa se le recortaron 35.288 millones de pesos, quedando reducido a un imperceptible 0.06% del PBI. La asfixia de la educación universitaria y el cumplimiento de la Ley de Financiamiento aprobada por el Congreso constituye otra expresión de esta política el ahogo presupuestario y a las universidades públicas y la calidad; y la caída en picada de los salarios de los docentes y no docentes configuran una política de desguace que debilita el federalismo y atenta contra el futuro del desarrollo científico y profesional de nuestro país".
Luego se posiciona: "Como defensora de la educación pública y con base en mi trayectoria de gestión, no puedo convalidar con mi pertenencia un silencio corporativo que elude denunciar el desfinanciamiento estructural. No es aceptable que una organización de la sociedad civil como ésta salga de una reunión en Casa Rosada sin pronunciar una sola palabra pública sobre el vaciamiento presupuestal de la educación pública, que requiere un compromiso inquebrantable con el financiamiento efectivo y con los resultados reales en las aulas, de concesiones discursivas ante un gobierno que ha decidido desertar de sus obligaciones constitucionales en la materia agradezco los espacios de intercambio técnico compartidos en el pasado, pero mis convicciones políticas y pedagógicas me impiden continuar formando parte de este espacio en las condiciones actuales.

















