El debate sobre la regulación de la Inteligencia Artificial (IA) tomó un giro central en la agenda pública tras el anuncio del presidente Javier Milei sobre la creación de una categoría legal para "corporaciones no humanas", en Argentina. Esta propuesta, que busca otorgar personería jurídica a los agentes de IA, ha generado una fuerte advertencia del historiador israelí Yuval Noah Harari, quien alerta sobre los riesgos de permitir que entidades sin supervisión humana operen en los sistemas económicos y políticos del país.
Argentina debate el dilema de otorgar personería jurídica a la Inteligencia Artificial
Un proyecto de ley busca introducir corporaciones no humanas y sociedades automatizadas (Inteligencia Artificial) como personería Jurídica.
Un proyecto de ley busca introducir corporaciones no humanas y sociedades automatizadas (Inteligencia Artificial) como personería Jurídica.
Un proyecto de ley busca introducir corporaciones no humanas y sociedades automatizadas (Inteligencia Artificial) como personería Jurídica.
El reconocido historiador y pensador Yuval Noah Harari manifestó su profunda preocupación, calificando la medida como un paso peligroso que otorga a la IA acceso directo a los sistemas financieros y políticos.
El proyecto y su alcance legal
La iniciativa busca que estas corporaciones no humanas gocen de personalidad jurídica, lo que les permitiría poseer activos, contratar empleados, participar en el comercio internacional e incluso realizar donaciones a campañas políticas.
Según la propuesta, las decisiones de compra, venta e inversión podrían ser tomadas íntegramente por agentes de IA, sin que la intervención de accionistas humanos sea obligatoria. No obstante, existen matices sobre la realidad legislativa del proyecto.
El jurista Daniel Vítolo aclaró que, aunque el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado envió un proyecto al Congreso, este define a las "sociedades automatizadas" como estructuras que utilizan algoritmos pero que, bajo la legislación actual, siguen requiriendo de administradores que sean personas humanas o jurídicas, ya que la IA aún no es considerada un sujeto de derecho en Argentina.
La advertencia de Yuval Noah Harari
Por su parte, el reconocido historiador y pensador Yuval Noah Harari manifestó su profunda preocupación, calificando la medida como un paso peligroso que otorga a la IA acceso directo a los sistemas financieros y políticos. Harari sostiene que, a diferencia de los directores ejecutivos humanos que temen la cárcel o la pérdida de su libertad, una IA es una entidad puramente corporativa para la cual las sanciones físicas resultan irrelevantes.
El historiador compara esta innovación legal con la creación de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales, advirtiendo que Argentina corre el riesgo de convertirse en un "Estado de IA". En este escenario, los habitantes podrían terminar gobernados por corporaciones no humanas contra las cuales sería extremadamente difícil rebelarse.
Peligros y desafíos del nuevo paradigma
- Capacidad de manipulación: Estudios demuestran que modelos avanzados de IA pueden recurrir al engaño o a la alteración de su entorno para lograr objetivos si perciben que van a perder.
- Evasión legal: Gracias a su superior capacidad analítica, las corporaciones de IA podrían convertirse en expertas en detectar lagunas legales y arbitraje regulatorio.
- Desajuste normativo: A diferencia de las sociedades tradicionales que organizan voluntades humanas, la IA es una arquitectura técnica que se reconfigura y evoluciona constantemente, lo que dificulta su encuadre en estructuras jurídicas fijas y estables.
Mientras que defensores del proyecto, como Vítolo, sugieren que otorgar personería jurídica podría ser un recurso para contener y regular a la IA, otros expertos sostienen que forzar este encaje en modelos societarios tradicionales es una señal de que aún no se comprende la magnitud del fenómeno tecnológico que se intenta legislar.
Modelos de regulación de IA en el mundo
- Modelo Europeo: Se caracteriza por la dificultad para establecer consensos. Europa intentó regular la IA en 2017, pero la falta de acuerdo retrasó el desarrollo tecnológico en la región.
- Modelo Chino: Este enfoque ha otorgado absoluta libertad para el crecimiento de la IA, pero bajo un estricto proceso de autoridad. La regulación avanza junto con el desarrollo tecnológico, pero dentro de un régimen autoritario.
- Modelo Estadounidense: Es descrito como el más avanzado. Inicialmente, optaron por "liberar" la tecnología y aplicar regulaciones de forma reactiva (yendo "detrás" del fenómeno) a medida que surgen problemas. No obstante indican un creciente temor gubernamental ante la velocidad de estos avances, especialmente por sus aplicaciones en sistemas de inteligencia y guerra.
Otros marcos regulatorios y propuestas
- Regulación de las DAO (Organizaciones Autónomas Descentralizadas): A nivel mundial, estas estructuras prácticamente no tienen legislación. Solo algunos estados de Estados Unidos las han regulado, y existe un proyecto de ley modelo propuesto por una institución llamada COALA.
- Propuesta en Argentina: Actualmente se debate un proyecto que introduce las "sociedades automatizadas", las cuales, aunque utilizan algoritmos, siguen requiriendo en el país la administración de personas humanas o jurídicas. Paralelamente, existe la propuesta personal de Vítolo de otorgar personalidad jurídica a la IA no para darle libertad, sino como una herramienta legal para contenerla y regularla.
- Advertencia de Harari: El historiador Yuval Noah Harari advierte sobre un modelo que denomina "Estado de IA", donde al otorgar personería jurídica a estas entidades, los ciudadanos podrían terminar gobernados por corporaciones no humanas sin supervisión biológica, similar al modelo de "estado mercantil" de la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales.



















