El presidente Alberto Fernández aseguró el martes, durante un acto en Tucumán, que todos los días piensa en la posibilidad de trasladar la capital argentina al interior del país, retomando la idea que en su momento impulsó el presidente Raúl Alfonsín –quería llevarla a Viedma– entre otras iniciativas de otros mandatarios. Desde entonces comenzaron a escucharse y leerse manifestaciones de apoyo, otras en contra y mucha repercusión en las redes.
Apoyan la idea de mudar la capital del país al interior
En mayo de este año, Diario UNO publicó un informe del periodista Daniel Tirso Fiorotto titulada "La capital en CABA provocará la destrucción de la Argentina". Allí se pueden leer varios argumentos acerca de la necesidad de realizar ese cambio de lugar de la capital.
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“Todos los días pienso si la capital no tendría que estar en un lugar distinto y venirse al norte; ¿no será hora de que empecemos a tomar estos desafíos?”, se preguntó Alberto Fernández al finalizar una reunión de gabinete, en la ciudad de Monteros, Tucumán.
El Presidente planteó la necesidad de "terminar con la estructura de una Argentina central y una periférica" y agregó que el país necesita "poner en valor el norte argentino, porque tiene un monto de riqueza no explotada".
Quien recogió el guante este miércoles fue el gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, a quien le "encantaría" que la capital de la Argentina sea trasladada a su provincia.
"Nos encantaría. Esto es un gran debate en la Argentina. Cuando uno mira la historia de los últimos 221 años, después del 25 de mayo de 1810, observa el enfrentamiento entre unitarios y federales, y la vigencia de los 42 años del partido autonomista nacional, la irrupción del Peronismo; en general hemos tenido un fuerte centralismo porteño", sostuvo Capitanich a los periodistas acreditados en la Casa Rosada, tras reunirse con el jefe de Gabinete, Juan Manzur.
"En la Argentina nunca existen momentos especiales porque siempre da lugar para la polémica, pero independientemente de estas consideraciones es necesario construir un país federal porque hay un dato que es ilustrativo: en el 00,1% de la superficie vive el 40% de la población y el 60% restante de la población en el 99,9% de la superficie. ¿A ustedes les parece que eso es justo?", le preguntó a los periodistas el gobernador de Chaco.
Al ser consultado sobre dónde debería estar la capital, el mandatario respondió entre risas: "Chaco".
Más apoyo
El dirigente social y político, titular del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) e integrante del Frente Patria Grande, Juan Grabois, respaldó la idea de trasladar la capital al norte, a la vez que se inclinó por la realización de una "consulta popular" al respecto.
"Apoyo firmemente la propuesta del presidente de trasladar la Capital Federal al norte y creo que debería realizarse una consulta popular al respecto en forma inmediata, para definirlo mediante el mecanismo previsto en el artículo 40 de la Constitución Nacional", dijo Grabois, a través de su cuenta de Twitter.
En contra
Desde la oposición salieron a cuestionar la idea del Presidente, por considerar que no se trata de un tema prioritario. En ese sentido, el diputado nacional José Luis Espert expresó con ironía: "Un Presidente realmente conectado con solucionar los problemas concretos de la gente: mudar la capital. Una preocupación que tiene a los argentinos en vilo".
Lo que publicó UNO hace meses
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires -CABA- no puede ni debe ser la capital de la Argentina porque nos acosa con sus problemas locales contaminando todo el territorio nacional. Ninguna región del país molesta a Buenos Aires y su entorno como el poder de Buenos Aires y su entorno molesta al resto del país.
Los argentinos y las argentinas nos sentimos arreados al entretenimiento que nos encajan sus medios masivos de gran alcance, sus corporaciones, sus banqueros; y constatamos azorados sus privilegios de toda índole, su propaganda, sus peleas de alcoba tan ventiladas y su violencia colonial.
La pandemia por el Covid-19 ha desnudado el gran reduccionismo argentino, por si hacía falta. Las peleas entre el presidente de la nación, el gobernador de Buenos Aires y el Jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, potenciadas por las peleas cruzadas entre nueve de sus ministros, agotan la agenda del país en una milésima porción de nuestro territorio. Es un absurdo que el resto de los habitantes no debiéramos tolerar, un vicio que le hace mucho daño al país y mucho daño a nuestros hermanos y nuestras hermanas de Buenos Aires también.
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