El Mundo
Sábado 07 de Julio de 2018

Los niños atrapados en la cueva de Tailandia enviaron cartas a sus familias

"No se preocupen por mí. No olviden prepararme una fiesta de cumpleaños", expresó uno de los pequeños en la misiva que le escribió a sus padres. El entrenador que se encuentra con ellos pidió disculpa.

Los 12 niños atrapados en una cueva de Tailandia desde hace 14 días enviaron este sábado, a través de los buzos, cartas a sus familiares, mientras los equipos de rescate realizaron más 100 perforaciones verticales para intentar una vía alternativa a la evacuación por buceo.


El entrenador de fútbol de los menores que se encuentra con ellos en la gruta también hizo llegar una carta a los padres, pidiéndoles disculpas: "Gracias por todo el apoyo moral, pido perdón a todos los padres", dijo Ekkapol Chantawong, de 25 años, en esta misiva publicada el sábado por los socorristas.


El sentimiento de culpabilidad del joven entrenador está en el centro de los debates del país, blanco de críticas por haber llevado a los niños a una cueva que se podía inundar durante las lluvias del monzón.


En paralelo, las autoridades, que quieren evitar que los niños tengan que bucear para salir, insistieron en la alternativa de la evacuación por la parte superior de la cavidad.


Desde un promontorio rodeado de agua en el fondo de una cueva de Tailandia, en la que llevan dos semanas atrapados, los niños escribieron a sus padres cartas cargadas de emoción.

"Os quiero, papá, mamá y mi hermana. No hace falta que os preocupéis por mí", escribe Pheeraphat, que firma con su apodo, "Night". Previamente sus padres le habían escrito: "Papá y mamá te esperan para celebrar tu cumpleaños. Recupérate pronto. Sé que tú puedes hacerlo", le habían escrito sus padres.

Su hijo, portero del equipo "Jabalíes salvajes", cumplió 16 años de edad bajo tierra, el 23 de junio.

Ayudar en la tienda

"No os preocupéis, papá y mamá. Hace dos semanas que me fui pero volveré para ayudaros en la tienda", escribió Ekkarat firmando con su apodo, Bew. Sus padres tienen un negocio de ultramarinos.

Además de estos mensajes esperanzadores, los niños relatan las difíciles condiciones de vida en la cueva, donde duermen bajo mantas isotérmicas y comen raciones de supervivencia llevadas por los buzos, que tardan seis horas en llegar hasta ellos.

"Estoy bien, pero hace un poco de frío aquí. No os preocupéis por mí. No olvidéis de prepararme una fiesta de cumpleaños", dice otro niño, Duangphet, firmando con su apodo, Dom.

"Si salgo, por favor, llevadme a comer moo krata", un plato tailandés a base de cerdo y verduras, pide otro, Piphat, conocido como Nick.

El entrenador de fútbol escribió por su parte una carta de disculpas. "Gracias por todo el apoyo moral, pido perdón a todos los padres", dijo Ekkapol Chantawong, de 25 años.

"Mis queridas tía y abuela, estoy bien, no os preocupéis demasiado por mí. Cuidaros", añade en una carta a sus seres queridos. "Te espero delante de la cueva", le había escrito su tía, Een.